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el mundo fragmentado

14 de Mayo de 2006

14 de Mayo de 2006

A LAMER SELLOS

Un párrafo tan emocionante como el siguiente, de tan apretada prosa y de tan jugosa información, pide a gritos ser leído con una atención especial:


"MADRID (PRESS-OPUSDEI) Con motivo de la festividad de Santa Cecilia, el Ayuntamiento de Madrid organizó el 22 de noviembre el concierto inaugural de la restauración del órgano de la Basílica de San Miguel, en Madrid, cuya atención pastoral está confiada al Opus Dei. José Enrique Ayarra, canónigo organista titular de la Catedral de Sevilla, interpretó piezas de J.S. Bach, D. Buxtehude, Correa de Arauxo, C. Frank, B. Iñiguez, E. Torres, L. Lefebvre y Guridi. Según Ayarra “la sonoridad redonda, recia, barroca y clara, se adapta perfectamente al repertorio barroco, tanto español como centro-europeo. Sus fondos dulces y su “touché” ligero y agradable facilitan una lectura clara de las distintas voces del contrapunto. Las lengüetas, incisivas y brillantes, llenan de sonoridad las naves del templo, convirtiéndolo en un clima majestuoso. Uno de los mejores Órganos barrocos de España”.
Al acto, presidido por el Nuncio Apostólico en Madrid, Mons. Monteiro de Castro, asistieron numerosas autoridades y representaciones, entre ellas, del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, patrocinador del acto, el Presidente de Forum Filatélico, entidad que financió los trabajos de restauración, el maestro Organero G. Grenzing, el Lugarteniente de la Orden de Malta, de la Orden del Santo Sepulcro, etc."


El siguiente, más barroco, de tintes más teatrales, nos sumerge en un ambiente intimista y consigue sin dificultad el efecto pellizco de monja:


"Como un personaje más es una dramatización realizada a partir de textos de San Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei. Es decir, a partir de algunos pasajes de sus obras, y sin añadir ninguna palabra (usando algo así como la técnica del "cortar y pegar"), se ha construido una obra teatral y musical, un diálogo entre varios personajes en diferentes escenas y situaciones.
En concreto, se han empleado fragmentos de los siguientes escritos y homilías: Forja; Santo Rosario; Camino; Amar al mundo apasionadamente; El triunfo de Cristo en la humildad; En la Epifanía del Señor; El matrimonio, vocación cristiana; En el taller de José. La representación está ambientada con música navideña de todos los tiempos. La entrada a las representaciones de Como un personaje más es gratuita. Como un personaje más ha sido promovida con el patrocinio de la Fundación Cultural Forum Filatélico y Canalsocial.com. La Basílica Pontificia de San Miguel agradece a los patrocinadores las ayudas recibidas."


No se vayan que aun hay más:


"El rector de la Universidad San Pablo-CEU, José Alberto Parejo Gámir, el presidente de la Fundación EFE, Miguel Ángel Gozalo, y el presidente de la Fundación Cultural Forum Filatélico, Francisco Briones, han firmado un acuerdo de colaboración, por dos años, por el cual los alumnos de la Facultad de Humanidades y CC. de la Comunicación de la USP-CEU realizarán prácticas de formación en la Agencia EFE para "complementar la formación teórica impartida en la Universidad con el conocimiento práctico de la profesión". Estos alumnos recibirán una beca de la Fundación Cultural Forum Filatélico."

Sigamos, poco a poco, sin pincharnos con los rosales :


"La FUNDACIÓN CULTURAL FORUM FILATÉLICO realizó un año más la entrega, el pasado 8 de enero, de 243 becas para el curso 2003/2004 destinadas a estudios universitarios para España, resto de Europa y Estados Unidos, así como para discapacitados psíquicos, físicos y sensoriales, contando con la presencia de D. Francisco Briones Nieto, presidente de la Fundación, acompañado de la modelo internacional Judit Mascó y del jugador de baloncesto de Forum Valladolid Andre Turner, así como de otras personalidades del mundo académico.
El Jurado estuvo compuesto por personas altamente cualificadas y presidido por el profesor de la Universidad San Pablo CEU, Juan Maciá Mercado."


Este último, Maciá Mercado, ha sido detenido. Es un presunto. Por cierto, ¿De quien es el Banco Pastor?


"Fórum Filatélico adquiere el 0,85% de Banco Pastor por 25 millones de euros"


Siga, siga, no se pare.....


"El Fórum Filatélico se constituyó en el año 1979 y su objeto social es promover y gestionar la compra-venta de sellos de correos para colección de la más alta calidad, tanto nacionales como internacionales, destinados a constituir un patrimonio.
Se trata de la compañía líder en Europa en la transacción de valores filatélicos y está conceptuada como una de las mejores empresas españolas de 2003 y disfruta de la máxima calificación de solvencia otorgada por Dun&Bradstreet, líder mundial en análisis financiero sobre empresas. En 2003 obtuvo unos beneficios después de impuestos de 43,8 millones de euros y su cifra neta de negocios fue de 627,9 millones de euros."


Aquí, hablando de pintura, la lírica se dispara y asistimos a momentos sublimes de retórica de la contrarreforma:


"El público que visite la exposición podrá contemplar obras tan importantes como “Inmaculada Concepción” de Murillo; “Entierro de Santa Catalina” de Zurbarán, donde éste muestra sus dotes coloristas y su adscripción al naturalismo del primer Barroco; o “San Juan de Dios” de Claudio Coello, en el que destaca el tratamiento de los ropajes santos. Estas obras constituyen un fiel reflejo del espíritu conservador y religioso que inundaba el panorama barroco español, frente a las grandes revueltas de orden social y dogmático que tuvieron lugar en el centro de Europa. La Fundación Cultural Fórum Filatélico inició su andadura hace años, inspirada en el deseo de ayudar a colectivos necesitados como el de las personas discapacitadas, promover el mundo de la cultura a través de becas de estudios y de los patrocinios o difundir el arte mediante las exposiciones itinerantes de las colecciones de pintura antigua y contemporánea, que la Fundación se encarga de organizar con los fondos cedidos por Fórum Filatélico."


Y además, por ser usted, le regalo un bolígrafo de cuatro colores:


"La Universidad San Pablo-CEU diseñará, a través de su centro Campus Virtual, cursos de formación online para más de tres mil agentes de Fórum Filatélico, según un acuerdo alcanzado por las dos partes."


Si cree que lo ha visto todo se equivoca:


"La Fundación EFE, La Universidad San Pablo- CEU y la Fundación Cultural Forum Filatélico han colaborado desde 1994 en la formación práctica de 270 alumnos de la Licenciatura de Ciencias de la Información, rama Periodismo. En 1999, se amplió el convenio de colaboración a las Licenciaturas de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas, Biblioteconomía y Documentación."


Pregunta de premio (cañita y pincho) ¿Sabe quien es el rector de la San Pablo CEU?


El nuevo rector de la USP-CEU es miembro de diversas Asociaciones nacionales e internacionales. Parejo Gámir, antiguo alumno del Centro de Estudios Universitarios, autor o coautor de una treintena de libros y monografías publicadas por importantes editoriales, entre ellas el “Manual del Sistema Financiero Español


Espero que hayan disfrutado.

Salud y sellos.

Ernesto Giménez Caballero, o el imperio en una zapatería

Ernesto Giménez Caballero, o el imperio en una zapatería


MANUEL VICENT

EL PAÍS  -  Sociedad - 15-08-1981

Allí, en su estudio, Ernesto Giménez Caballero ha comenzado a hablar moviendo las aspas. Y a los cinco minutos uno ya se ha hecho su composición de lugar. Una de tres: este hombre es un sacamuelas imperial o un visionario con las meninges en carne viva o un humorista que se saca de la manga dioses, mitos, caudillos de pilas, héroes de trapo y otros sueños brutales de inmortalidad, es decir, este ciudadano es un loco que se ha echado al monte, no como un guerrero, sino como una cabra. O tal vez uno está equivocado y Ernesto Giménez Caballero sólo es un poeta que sueña con un universo lleno de gloria y escombros sin ánimo de molestar a nadie. Ahora el aspa de los brazos vuela sobre su cráneo mientras su lengua va triturando la historia.

-Fue durante aquella cena, dos días antes de la Nochebuena de 194 1, invitado a casa de Goebbels, allí, en Berlín, cuando expuse a Magda, su mujer, mi grandísima visión, la posibilidad de reanudar la Casa de Austria que se había interrumpido con Carlos II el Hechizado. Antes de cenar yo le había regalado a Goebbels un capote de luces para que toreara a Churchill, y en eso Gocebels tuvo que salir porque lo llamó Hitler. Quedé solo con Magda en un salón privado donde ardí una chimenea de leños. Se sentó frente a mí en un sofá de raso verde y oro. Pero luego hizo que me acercara a ella para ofrecerme una copa de licor que calentó con las manos y humedeció levemente los bordes con los labios. En aquel ambiente de ascua y pasión, en una noche alerta de patrullas y alarmas de bombardeo sentí que iba a jugarme la carta de un gran destino, no sólo mío, sino de mi patria y del mundo entero. Entonces le propuse la fórmula para llegar al armisticio de Europa reanudando al mismo tiempo la estirpe hispano- austríaca. Se trataba de casar a Hitler con una princesa española de nuevo cuño, como Ingunda, Brunequilda, Gelesvinta y Eugenia. Sólo había una candidata posible por su limpieza de sangre, su fe católica y sobre todo por su fuerza para arrastrar a las juventudes españolas: ¡Pilar Primo de Rivera! Había que casar a Hitler con la hermana de José Antonio. Al oír esto los ojos de Magda se humedecieron de emoción. Tomó mis manos y las estrechó con las suyas. Y acercando su boca a mi oído musitó el gran secreto: «Su visión es extraordinaria y yo la haría llegar con gusto al führer, pero resulta que HitIer tiene un balazo en un genital y es impotente desde sus tiempos de sargento. No hay posibilidad de continuar la estirpe. Lo de Eva Braum no es más que un tapadillo para disimular».

No tiene fronteras ni se para en barras. Giménez Caballero limita por detrás con el propio Zeus, por delante con el Apocalipsis total y a derecha e izquierda con los respectivos cajeros de Abc y Diario 16, que le paga 1.800 pesetas, menos descuento, por cada artículo donde este poeta abrasado junta las estrellas con los testículos, a Carlo Magno con el turrón de coco, a Rusia con la gimnasia y a Norteamérica con la magnesia. me contarás si se puede vivir con est miseria. Estoy pasando por una situación muy precaria. La imprenta Giménez está llena de problemas laborales por culpa del comité obrero dominado por los comunistas y nuestra papelera de Cegama ha caído prácticamente en manos de ETA, así que estoy pensando en largarme a Paraguay, donde mi amigo el presidente Stroessner es posible que me eche una mano. ¿Puedes creer que a mis 82 años todavía hago el amor como un chaval?

 

-Ya será menos.

 

-Lo que yo te diga. Aunque depende mucho de lo que me echen.

 

En el ático de un hotel de tres plantas en la colonia de El Viso ha hecho nido la última águila imperial, que aún sube y baja los peldaños de tres en tres, canturreando y abierto de zancos. Giménez Caballero tiene una osamenta muy profética en la cara, esa quijada que le recoge la boca como una pala y le aproa el mentón dándole un aire de voluntad desmedida. En plena empanada ideológica del final de los años veinte, el socialista Giménez Caballero abandonó a la sobrina del cura de El Escorial y se casó con una florentina rubia y de Ojos azules. Viajó a Roma y las pompas fascistas le deslumbraron el cerebro reblandecido por la luna de miel. Las calles de Roma estaban llenas de desfiles con tambores, correajes, pendones. camisas negras y saludos varoniles, todo rebozado con una visualidad revolucionaria. Ernesto se convirtió al fascismo en la acera. como un turista al ver pasar la procesión, y en su noble pecho se juntaron el hambre con las ganas de comer. Desde ese momento el sueño de este iluminado consistió en rastrillar garitos, tertulias, redacciones, despachos buscando un héroe que se prestara a hacer el papel de Mussolini en España.

 

-Podía ser Azaña. Le conocí en el Ateneo y le escuché algunas veces en sus corrillos del Regina y de la Granja del Henar. Nunca intimé con él, ni creo que nadie, ni siquiera su mujer. Una vez le llamé tirano cuando quiso romper con el mango del cuchillo el gollete de una botella de vino porque el camarero tardaba en hacerlo con el sacacorchos. Yo le propuse a Azaña que fuera nuestro Mussolini, pero Azaña no era un hombre para la revolución trascendente, era demasiado burgués, oficista y feo. Después soñé con Indalecio Prieto, pero le faltó genio y heroísmo, nos resultó demasiado bilbaíno con sus gustos por la buena vida. La noche en que le dije que fuera nuestro conductor nacional socialista, allí en su despacho de Obras Públicas, me contestó: «No se meta usted en política, Giménez Caballero, porque en política le abren a uno el vientre y hay que volverse a meter el bandullo con las manos». Luego estaba Ledesma Ramos, que era de raigambre humilde, como Mussolini, tenía talento y coraje, pero era muy enteco y esmirriado y encima pronunciaba las erres a la francesa, decía egue, egue, ¿y dónde iba un condottiero hablando con la egue? Ledesma se dejó tupé y bigote de mosca como Hitler y luego una perilla a lo Italo Balbo. El dibujante Bagaría le llamó Balbo raquídeo. No había nada que hacer. En seguida apareció José Antonio. Ese ya era otra cosa, lo que se dice un caballero, aunque le faltaba tener un origen proletario. Dio lo máximo que podía dar un señorito: su vida. Se lo dije el primer día que le conocí: tú eres el cordero de Dios que quitas los pecados de España.

 

El profeta Ernesto también pensó en Largo Caballero, que tenía los ojos claros y la figura noble; en Fernando de los Ríos, por su barba levítica de seda negra; en Ramón Franco, que usaba una cara de moro palestino; en Madariaga, a quien Lequerica llamaba Madariagalímatías porque sabía muchos idiomas; en Marañón, que, por fin, podría curarle la pleura a España, Así andaba Giménez Caballero como un poseso por el desierto buscando un héroe de paisano cuando, en un descuido, le salió delante un militar con el toque de zafarrancho.

 

Franco o el rey David

 -Fue el 7 de noviembre de 1936 cuando pude ver a Franco en persona, en el Cuartel General de Salamanca. Antes de entrar en su despacho, en aquel segundo piso del palacio del obispo, me crucé con doña Carmen, que llevaba en el brazo una guerrera militar y un cesto de costura. Al abrirse la puerta, Franco estaba de espaldas, leyendo unos informes, de pie ante su mesa, llena de mapas, libros y papeles, vestido de caqui, pantalón largo y el fajín flojo, que le pendía como un tahalí por el costado. Alzó la cabeza para mirarme. Y, aunque yo le había visto en Marruecos y luego en fotografías, mi impresión fue insospechada e imborrable. Creí encontrarme con una figura legendaria y bíblica: ¡un rey David! Breve de estatura, pero con una cabeza entre el guerrero y el artista, con ojos de inspirado, como de músico. Y en vez de los papeles que tenía en la mano, me pareció adivinar un arpa. ¡Franco era David, David en persona, tocando el arpa! Con el doble talento del gallego y del judío. El rey David me desilusionó cuando decidió no entrar en la guerra mundial con Hitler. Al abandonar el andén de la estación de Hendaya comenzó el consenso en España, que todavía dura.

 

La calle donde vive Giménez Caballero es silenciosa y está en pendiente, como su famosa revolución. Por encima de las tapias de los chalés se asoman copas de acacia, yedras, madreselvas y agujas de haya. Las paredes están llenas de pintadas agresivas en favor de Tejero, de la Guardia Civil de Almería y del horno crematorio para rojos. Vas caminando entre insultos de alquitrán por la revolución abajo, hasta que llegas a una tapia donde la misma mano ha escrito con brocha gorda: «Poesía que promete E. G. C.». Enfrente mismo de este enigma vive el propietario de las siglas, Ernesto Giménez Caballero.

 

-Eso lo escriben los chavales. Se ve que saben que vivo aquí y lo ponen ahí como homenaje. Durante la guerra saquearon nuestra casa de la calle de Canarias, donde todavía tenemos los talleres de la imprenta. Al entrar en Madrid me fui a vivir con mi madre, en la calle de Velázquez, y luego nos trasladamos a este hotel de El Viso. Mi mujer acomodó una planta para cada hija, la tercera para nosotros, y yo instalé el estudio en este ático, que es donde me ves. Pero resulta que a una hija nos la mató un coche en la avenida del Doctor Arce y la otra se casó con el embajador belga, así que alquilamos los dos pisos, uno al cónsul de Francia y otro al marqués de Torrelaguna, y de eso vivo. Aparte de las colaboraciones, que suponen una miseria, y de la jubilación de embajador y catedrático, que vienen a ser unas 60.000.

 

Los sueños imperiales quedaron en agua de borrajas, pero nunca por falta de empeño. Giménez Caballero es un personaje que lleva aplastado en el cráneo el sol de Dios, un profeta sobrado de facultades, con la imaginación a toda mecha, aunque hoy, sobre sus viejos ideales, hayan montado un negocio de zapatería.

 

-De pequeño, mi abuelo me llevaba muchas tardes al Antiguo Café de Levante, donde cantaba la Zarzamora, en plena Puerta del Sol. Cuarenta años más tarde, cuando los alemanes perdieron la guerra y ya vi que era imposible restaurar la Casa de Austria con el enlace de Pilar y Adolfo, enterré los sueños del imperio en los sótanos de este café. Allí fundé la Cripta de Don Quijote para poder pactar con los enemigos que habían vencido, con los que urgía reconciliarse. Por otra parte, en este café había estado Rubén Darío, por aquí había pasado Simón Bolívar camino de casa de su novia, en la calle de Fuencarral; en sus peluches corridos se habían sentado el cubano Martí, Rizal de Filipinas y el general San Martín, todos los libertadores de América. Me puse en contacto con las embajadas de cada país hermano para fundir un bronce de su libertador correspondiente y dar una fiesta con chocolate y churros madrileños y productos típicos de su tierra con la única obligación de invitar a cualquiera que entrara en el café hasta la madrugada, a chulos, borrachos, noctámbulos, serenos, bohemios. Otro día llené el café de ciegos en honor a Buero Vallejo, y los ciegos, en su ardiente oscuridad, tocaron el piano, recitaron versos y nos hicieron pasar una velada inolvidable. Franco no quiso apoyarme en está empresa y se equivocó. De todo aquello hoy sólo quedan unas chapas de bronce de cada libertador, que yo rescaté antes de que nos echaran a patadas de allí para montar una tienda de zapatos. Aquello pudo haber sido como el café Greco, de Roma: un centro de peregrinación para estudiantes hispanoamericanos.

 

Ha varios Giménez Caballero. Aquel de y la Gaceta Literaria, vestido con mono azul eléctrico de tipógrafo vanguardista o de gris humo con cremalleras de plata, como inspector de alcantarillas. La Gaceta Literaria inició su publicación el 1 de enero de 1927 y. se extinguió en mayo de 1932. Durante cinco años aglutinó a todos los escritores de la época en pleno barullo ideológico.

 

-Algunos llegaron allí saludando con el brazo en alto y la mano abierta, como Alberti y César Arconada, y salieron con el puño cerrado. De los poetas, a Alberti le tomé mucho cariño. Bajaba a los talleres de la Gaceta y sobre una pila de resmas corregía poemas sobre Harold Lloyd y Los ángeles en ruinas. Creo que se hizo comunista por lo mismo que yo me hice fascista: por una mujer. María Teresa León se llevó a Alberti a las estepas rusas. Al principio todos teníamos una gran confusión ideológica, pero estábamos de acuerdo a la hora de aborrecer la vieja política liberalona del tipo de Romanones. Y llegó un momento en que hubo que definirse. La politización de la literatura comenzó en el año 1930, y un caso célebre en este sentido fue el banquete con más de cien comensales que Ramón Gómez de la Serna me dio en Pombo, donde se armó una trifulca espantosa. Mientras Alberti repartía entre las mesas un panfleto contra la Revista de Occidente, el escritor Antonio Espina se levantó para protestar por la presencia del comediógrafo fascista Bragaglia y aprovechó la ocasión para atacar la dictadura de Primo de Rivera. En seguida se alzó Ramiro Ledesma, no para defender al dictador, sino para pedir un clima de heroísmo entre las juventudes. Antonio Espina había sacado una pistola simbólica, la de Larra, pero Ledesma empuñó una de verdad, con lo cual se armó un jaleo terrible en el café y Ramon tuvo que utilizar su voz estentórea para sofocar aquel fuego. La guerra civil había comenzado en España, y una vez más los poetas precedían a los políticos. Yo había publicado, en febrero de 1929, en la Gaceta, el manifiesto Carta a un compañero de la joven España, que fue el gimenazo donde se iniciaban los gérmenes de un sindicalismo nacional y heroico, tenido como la primera proclama del sambenito llamado fascismo. Lo curioso es que quienes recogieron este ideal, desde Ledesma Ramos hasta los falangistas actuales, ninguno ha querido que se le llamara fascista, olvidando que mi ideario lo traje de Roma en mi viaje de novios, en el año 1926. Después mis amigos y colaboradores de Gaceta Literaria me fueron abandonando.

 

Y luego está el otro Giménez Caballero, ese que se ve en las fotos de la guerra con el triple arreo del militar, del falangista y del requeté, toda la pañería puesta encima, como un hombre-anuncio de la Revolución Nacional Sindicalista Tradicionalista y de las Jons, una guerrera cuadrada, correas y cinchos de mando por doquier, camisa azul, boina roja, gafas de intelectual, bigotito imperial, mandíbula salida en busca de la verdad absoluta, la lengua de fuego y la polaina hasta la altura de la genuflexión. Más que un niño con una tiza disfrutó Giménez Caballero bajo los cañones y los símbolos, el estertor de los cimientos de la historia y las bragas de Isabel la Católica puestas otra vez a remojo. Nuestro héroe insufló con su retórica el nacimiento del Nuevo Estado, recorrió los frentes de batalla pregonando la ira del vengador, subió al púlpito de la catedral de Salamanca vestido mitad de monje y mitad de soldado y lanzó unas letanías surrealistas sobre aquel lejano Madrid, la breva que se resistía a caer.

 

Propagandista de Franco

 

 

-En a quella primera entrevista, Franco me pidió que me hiciera cargo de la propaganda a las órdenes de Millán Astray. Y allí sellamos quizá el mismo pacto que Ockam con el emperador bávaro en el siglo XIV: «Tú me defenderás con la espada para que yo te defienda con la pluma». Todo lo que he conseguido de Franco en esta vida ha sido lo siguiente: que viera en mí un peso pluma, o sea, un mensajero dictador, que me confiara la propaganda, que me protegiera de los que querían asesinarme en Salamanca por apoyar la unificación, que me llamara a formar parte de su primer Gobierno, que me nombrara consejero nacional, procurador en Cortes y embajador en Paraguay, que me invitara a almorzar a solas con él y con su familia más de una vez, pero, sobre todo, que me dijera un día, en El Pardo: «Qué inteligente es usted, Giménez Caballero». Y ante el presidente Salazar, que me llamara la primera pluma de España. Y delante de los ministros de Justicia, Trabajo españoles y, del embajador de Paraguay, que repitiera que, además de ser la primera pluma de España, yo tenía... corazón. Lo que en boca de un militar como Franco significaba una laureada, o sea, tener cojones.

 

El aspa de sus rbazos sigue rodando sobre su cogote visionario. Giménez Caballero habla de Europa, que huye de Asia a lomos de un toro que la deposita precisamente en Mahón habla de judíos, moros y visigodos, lances del esgrima, desafíos, del Imperio Romano; del Ateneo Libertario, que estaba cerca des u casa. Tiene una extrema cordialidad este caballero seco y alambrado con huesos puntiagudos. Me regala libros y artículos como un ilusionado principiante. De pronto, se arroja en paracaídas desde lo alto del imperio carolingio, me mira bien la cara y me pregunta:

 

-¿Tú eres valenciano?

 

-Más o menos.

 

-Entonces tú eres más fascista que yo.

 

¡Oh, el Meditertáneo, César Borgia, Luis Vives de Europa! Lo que yo te diga: un fascista eres tú. Y a mí aquí me ves: hecho un toro a mis 82 años. Nunca me han puesto una inyección. Todos los días hago gimnasia como un instructor alemán. Y soy capaz de hacer el amor cada noche.

 

-Ya será menos.

 

-Lo que yo te diga. Claro que depende mucho de lo que me echen.

 



 

13 de Mayo de 2006

13 de Mayo de 2006

¿Alguien más ha cantado *eso* de *el 13 mayo la Virgen María bajó de los cielos a Cova de Iría*?

(( Nunca entenderé que la Virgen María se aparezca sólo a los pastorcitos y se olvide de los que vivimos en la ciudad ))

Yo no digo nada, ni quito ni pongo coma, pero la cosa está clarísima. ¡ARREPENTIOS! (Sobre todo los malos, coño)

Mensaje de Lucía (22 de mayo de 1958)
comunicado al P. AGOSTINO FUENTES

"Padre, la Virgen está muy disgustada, porque no se ha hecho caso a Su Mensaje del 1917. Ni los buenos, ni los malos, os han hecho caso. Los buenos van por su camino sin preocuparse y no siguen las Normas Celestiales; los malos en el camino ancho de la perdición, no teniendo en ninguna consideración los castigos amenazados.
Crea, Padre, el Señor Dios muy pronto castigará al mundo. El castigo será material, e imagínese, Padre, cuantas almas caerán en el infierno si no se reza y no se hace penitencia. Esta es la causa de la tristeza de la Virgen.
Padre, dígalo a tódos, que la Virgen tantas veces me ha dicho: "Que muchas naciones desaparecerán de la faz de la tierra. Naciones sin Dios, serán el flagelo escogido por Dios mismo para castigar a la humanidad, si nosotros, por medio de la Oración y de los SS. Sacramentos, no obtendremos la gracia de su conversión". Digalo, Padre, que el demonio esta peleando la batalla decisiva contra la Virgen, porque lo que afflige el Corazón Inmaculado de María y de Jesús, es la caída de las almas Religiosas y Sacerdotales. El demonio sabe que los Religiosos y los Sacerdotes, olvidando su excelsa Vocación, arrastran muchas almas al infierno. Estamos apenas en tiempo de detener el castigo del Cielo. Tenemos a nuestra disposición dos medios muy eficaces: la Oración y el Sacrificio. El Demonio hace de todo para destraernos y quitarnos el deleite de la Oración. Nos salvaremos, o bien nos condenaremos.
Pero, Padre, es necesario decir a las personas que no tienen que estar esperando una llamada a la Oración y a la Penitencia, ni del Sumo Pontefice, ni de los Obispos, ni de los Párrocos, ni de los Superiores Generales. Es ya tiempo que cada uno, por su propia iniciativa, haga Obras Santas y reforme su vida según las llamadas de la Virgen Santísima. El demonio quiere apoderarse de las Almas Consagradas, trabaja para corromperlas, para inducir a las otras a una definitiva persistencia en el pecado; usa todas las astucias, sugiriendo incluso poner al día la vida religiosa! De ello tiene origen la esterilidad hacía la vida interior e indiferencia en los seglares respecto a la renuncia de los placeres y la total inmolación a Dios.
Recuérdelo, Padre, que dos hechos contribuyeron para santificar a Jacinta y a Francisco: la aflicción de la Virgen y la visión del infierno. La virgen se encuentra come entre dos espadas; de una parte ve a la humanidad obstinada e indiferente hacía los castigos amenazados; por la otra oarte, ve a nosotros que pisoteamos los Santos Sacramentos y depreciamos el castigo que se acerca, quedando incrédulos, sensuales y materialistas.
La Virgen ha dicho expresamente: "Nos acercamos a los últimos días", y me lo ha repetido tres veces. Afirmó antes, que el demonio ha empezado la lucha decisiva, osea la final, de la cuál uno de los dos saldrá victorioso o vencido: O estamos con Dios, o estamos con el demonio. La última vez me ha repetido que los últimos remedios dados al mundo son: el Santo Rosario y la devoción al Corazón Immaculado de María.
La tercera, vez me dijo: "que agotados los otros medios despreciados por los hombres, nos ofrece con temblor de escalofrío el último aún de salvación: la SS. Virgen en persona, Sus numerosas Apariciones, Sus Lágrimas, Mensajes de videntes esparcidos en todos los lugares del mundo"; y la Virgen dijo ademas: "que si no La escuchamos y continuamos la ofensa, no seremos más perdonados".
Es urgente, Padre, que se dé cuenta de la terrible realidad. No se quiere llenar de temor a las almas, pero es sólo una urgente llamada, pourque desde cuando la Virgen Santísima ha dado gran eficacia al Santo Rosario, no hay problema ni material ni espiritual, nacional o internacional, que no se pueda resolver con el Santo Rosario y con nuestros sacrificios. Recitado con amor y devoción, consolará a María, limpiando tantas lágrimas de Su Corazón Inmaculado".

Del blog de Orsay

Yo creía que esto me pasaba solamente a mí
El día que Jürgen Bernd toco el timbre de la casa de Armin Meiwes, la vida social de la humanidad cambió para siempre. Hasta entonces el mundo era una extensión enorme de tierra, llena de gente sola y perdida en sus fobias y deseos, trastornada y única en su soledad. Gente callada, esquiva, chorreando traumas inconfesables. Desde chiquito Armin quería ser caníbal; Jürgen sólo fantaseaba con ser devorado vivo. Jamás hubieran llegado a conocerse en otra época, pero vivían en ésta. El 6 de marzo de 2001 se encontraron en un foro de Internet, y programaron una cita el fin de semana. Para comer(se).

Dramatización Nº1

FORO > Mis deseos secretos > Quiero masticarte

6 de marzo de 2001

Armin Meiwes
(registrado)
6/3/01 06:53 AM
¿Alguien quiere ser devorado vivo?

Busco señor alto, buenmozo, con conversación culta, bien formado, rico en fósforo y calcio. Para comérmelo con ensalada o papafritas mientras él mira y eventualmente se hace la paja o algo. 
Jürgen Bernd
(invitado)
6/3/01 07:34 AM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

No soy lo que se dice alto, pero lo demás sí. Además tengo coche y el colesterol en orden... 
Armin Meiwes
(registrado)
6/3/01 11:11 AM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

¿Qué significa "no soy lo que se dice alto"? Porque para comerme un enano prefiero juntar una docena y hacérmelos en brochette con huevo y queso.
Jürgen Bernd
(invitado)
6/3/01 03:50 PM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

1,68 mts. 
Armin Meiwes
(registrado)
6/3/01 04:01 PM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

1,68 me parece bien. Yo soy 1,74... Si querés, te venís un día de estos a casa y te arranco la piel a mordiscones hasta que te mueras desangrado... 
Jürgen Bernd
(invitado)
6/3/01 06:21 PM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

Mmmmmm.... ¡Me estás excitando!
Me encanta la idea, pero me da miedo que en realidad no seas un asesino y seas un tipo normal que lo único que quiere es conversar o hacer amigos. 
Armin Meiwes
(registrado)
6/3/01 08:30 PM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

Te juro por mi vieja que soy un desquiciado. Dale, ¿venís?
Jürgen Bernd
(invitado)
6/3/01 10:57 PM
RE: ¿Alguien quiere ser devorado vivo?

Ok, te creo. Pasame tu dirección por correo privado y nos vemos el sábado 9. Yo llevo el vino.

A nuestros hijos pequeños, que han nacido con un puerto USB integrado en el culo, les será imposible entender el mundo que nosotros conocimos en el siglo veinte. La absoluta desconexión, la apatía brutal, la soledad incomprensible de nuestras obsesiones. En nuestros tiempos, si por ejemplo desarrollábamos el deseo de comernos vivos a alguien, lo más probable es que jamás hubiéramos logrado conversar con otro al que le pasara lo mismo, y mucho menos encontrar a uno que nos hiciera el favor de dejarse, por placer.

Hace unas semanas, durante una sobremesa, me informaron que existe una clase de gente que anhela ser amputada. Sí, señora, como lo oye. Se reúnen en unos foros macabros, en donde conversan sobre sus deseos de que les corten una pierna, o un dedo, o un brazo, o los dos. Se conectan desde todas partes: desde Londres, desde México, desde Nueva Zelanda, desde Zaragoza. Al llegar por primera vez al foro, todos se sorprenden de ver a tantos con la misma tara. “Yo creía que esto me pasaba solamente a mí”, es la frase más recurrente de los nuevos integrantes registrados.

Dramatización Nº2

FORO > Dame una mano, dame la otra > Me gustaría estar amputad@

12 de agosto de 2005

SELENNA
(registrado)
12/8/05 06:11 PM
Trucos de Photoshop
Ayer escanié mi foto de casamiento, una que estoy con mi vestido blanco, y con el Potochop me saqué entero el brazo derecho... ¡Ay qué emoción! No saben lo linda que quedaba con ese vestido blanco y con un brazo solo..... :-) 
JOSE RAMON
(invitado)
12/8/05 06:50 PM
RE: Trucos de...
Hola, soy nuevo. Vivo en Sevilla y tengo 37 años. Siempre, desde chico, pensé que esto me pasaba solamente a mí.
Espero hacer buenos amigos, y que alguien me pueda ayudar. 
LECTER
(registrado)
12/8/05 07:51 PM
RE: Trucos de...
¡¡¡ME ARRANCQUÉ UNA UÑAAA CON EL APARADOR!!!! 
(Fue sin querer, pero me siento genial!!) 
Moderador
(super-usuario)
12/8/05 08:07 PM
RE: Trucos de...
¡Enhorabuena Lecter! Pero recuerda que si te amputas alguna extremidad realmente, deberás pasarte al foro de discapacitados. Este es solamente para los que tienen la fantasía latente.
El Moderador.
SELENNA
(registrado)
12/8/05 08:38 PM
RE: Trucos de...
Hip, hip, hurra para Lecter!!!! 
FRANCIS
(invitado)
12/8/05 09:29 PM
RE: Trucos de...
¿Alguien de Córdoba, Argentina, que le gustaría vivir en silla de ruedas? 
LUPE
(registrado)
12/8/05 09:45 PM
RE: Trucos de...
Yo soy de Córdoba, España. Y me gustaría que se me vaya carcomiendo la pierna derecha hasta la rodilla. 
ANGEL GRIS
(invitado)
12/8/05 11:53 PM
RE: Trucos de...
¿Alguien de Mendoza?

A la ciencia le ocurría lo mismo. Ningún sociólogo, ningún siquiatra, ningún doctor de bigotito y bata, nadie con dos diplomas en la pared sabía de la existencia de este trauma colectivo, hasta el arribo masivo de Internet a la casa de todo el mundo.

En 2001, Armin Meiwes era un técnico informático callado y poco sociable, de 43 años, que vivía en la ciudad alemana de Rotemburgo. Hijo único de padres más o menos normales, desde chico había desarrollado la fantasía de comerse a sus compañeritos del colegio. Pasó la adolescencia entera sin hablar de esto con nadie, sin morder a ninguno, y sin hacerse mayormente el loco. ¿Cómo hubiera podido conversar sobre su drama? ¿Con quién? ¿Por qué? Creció y llegó a la adultez con el secreto atragantado en la garganta, y con los dientes afilados pero vírgenes.

En la otra punta de Alemania vivía Jürgen Bernd, un militar ya retirado, de 42 años, que fantaseaba locamente con que alguien se lo masticara con cuchillo y tenedor. De a poquito, de a rebanadas, con él mismo mirándolo todo. Pasó cuatro décadas enteras creyéndose loco, y sabiendo (esto es lo peor) que nunca encontraría a su media naranja, ni a nadie con quien poder hablar del asunto.

Dramatización Nº3

FORO > Mis deseos secretos > Quiero masticarte

8 de marzo de 2001

Armin Meiwes
(registrado)
8/3/01 06:53 AM
¡No aguanto más la espera!

Jamás había podido hablar de esto con nadie. Desde antiyer que estoy como un adolescente: me río solo, canto canciones de Nina Hagen, saludo a los vecinos... 
Jürgen Bernd
(invitado)
8/3/01 07:34 AM
RE: ¡No aguanto más la espera!

A mí me pasa lo mismo. Ya soñé con vos tres veces. En el sueño te vas comiendo de a poquito mi oreja derecha, mientras me susurrás cosas. 
Armin Meiwes
(registrado)
8/3/01 11:11 AM
RE: ¡No aguanto más la espera!

Nunca había estado tan enamorado de nadie.
Jürgen Bernd
(invitado)
8/3/01 03:50 PM
RE: ¡No aguanto más la espera!

Yo tampoco. Espero no caerte mal al hígado.
Armin Meiwes
(registrado)
8/3/01 04:01 PM
RE: ¡No aguanto más la espera!

Siempre tengo Alka Seltzer a mano.

Antes, a toda esta gente le quedaba únicamente la opción de matarse. Era imposible para ellos pensar que encontrarían, en su barrio, en su ciudad, a otros con las mismas aficiones descarriadas. La gente, cara a cara, no es muy dada a hablar sobre sus patologías. Lo que propicia Internet no es sólo una comunicación global en donde todos los locos pueden encontrarse buscándose en Google, sino también la oportunidad de hablar sin los velos que existen en el mundo real.

De todos modos, ya quedan también muy lejos los tiempos (y parece mentira) en donde la última opción del hombre era el suicidio triste, solitario y final. La juventud japonesa, que de todas las juventudes del mundo es la que está más adelantada, ha creado la maravillosa opción de los suicidios en grupo.

Si algo tenía el suicidio de malo, era justamente la falta de conversación durante los trámites y los preparativos. Limpiar el caño de la escopeta, o prender el gas y esperar, o colgar la soga en los barrotes del sótano, habían sido siempre tareas aburridísimas, solitarias, hasta penosas. Antes era imposible conversar con alguien sobre tu propia muerte programada, sin que el otro quisiera disuadirte o mandarte a un sicólogo.

Ahora, con una conexión adsl y un poco de suerte, podemos encontrarnos con un grupito de nuevos amigos de messenger, y quedar para matarnos, mañana a las 21 horas, de una manera idéntica y compleja, hasta artística.

Dramatización Nº4

FORO JAPONES > Agenda de Septiemebre > Reuniones Varias

24 de septembre de 2003

AKITO
(registrado)
24/9/03 09:19 AM
PROPONGO KDADA MORTAL PARA EL DIA 30
Hola, me llamo Akito y tengo 17. 
Necesito juntar seis o siete chicos (ambos sexos) para suicidio en masa. Que vivan cerca de Kiotto y preferentemente hinchas del Yokosamma Juniors. Podemos usar cianuro, pero se aceptan ofertas...
KOIJO
(invitado)
24/9/03 09:32 AM
RE: PROPONGO KDADA...
Hola Akito. Me encantaría unirme pero el 30 no puedo porque doy tres parciales. Otra vez será.
YU-YU-MA
(registrado)
24/9/03 09:19 AM
RE: PROPONGO KDADA...
A mí me viene perfecto, porque justo esta semana estaba un poco depre. Apuntáme. Llevo el porro. 
LAI-Ki-OJI
(registrado)
24/9/03 09:51 AM
RE: PROPONGO KDADA...
¿El día 30, a qué hora sería?
AKITO
(registrado)
24/9/03 10:34 AM
RE: PROPONGO KDADA...
A las 17:35 de Tokio. Es una hora perfecta porque es justo cuando hacen publicidad en KikamaTV, y yo nunca soporto el segundo bloque. 
ANGEL GLIS
(invitado)
24/9/03 10:53 AM
RE: PROPONGO KDADA...
¿Alguien de Mendoza? 
XIA-MEIN
(registrado)
24/9/03 11:04 AM
RE: PROPONGO KDADA...
Yo soy china pero me prendo. Apuntáme. Pero lo del cianuro no lo recomiendo. Hace unos meses hicimos uno que falló porque terminás vomitando. Propongo un tiro en la boca, o meter la cabeza adentro del horno. 
TAI-CHIN
(invitado)
24/9/03 11:40 AM
RE: PROPONGO KDADA...
Yo voy. ¡¡Ya somos cinco!! Podríamos quedar un rato antes para matar palomas en la plaza Kin-Jo.

El día que Jürgen Bernd toco el timbre de la casa de Armin Meiwes, el anfitrión estaba en la cocina, preparando una ensalada de rabanitos, lechuga, cebolla y nueces. Armin se había vestido con un traje que le quedaba perfecto; Jürgen llegó con una camisa salmón y vaqueros negros. “Traje el vino” dijo el recién llegado cuando el otro le abrió la puerta, y señalándose a sí mismo agregó: “Y también el postre”.

Horas más tarde, para el mundo tradicional, se cometería un asesinato del que ahora comienza el juicio, en la ciudad de Kesser. A Armin Meiwes se lo acusa de grabar durante cuatro horas la mutilación, asesinato y posterior manduque de Jürgen Bernd, que vio con sus propios ojos el principio del festín, pero ya no le llegaba la sangre a la cabeza cuando su amigo se comió los veinte kilos restantes de su cuerpo en una semana.

Ambos querían aquello —ésa es la defensa del abogado de Armin—, los dos estaban compinchados con los detalles de la cena y, sobre todo, estaban de acuerdo en lo que habría para comer.

No es el principio de la locura lo que ocurrió aquella noche entre dos hombres alemanes de mediana edad, sino el final de la desesperación solitaria y el inicio de una nueva forma de patología: la grupal, la que antes sólo se daba en ciertas sectas caribeñas, cada cierto tiempo, y que ahora empieza a ser cada vez más frecuente en la casa del vecino, y hasta en la nuestra.

Era marzo de 2001, era el nacimiento de este siglo. Meses más tarde unos aviones de pasajeros contra unos edificios neoyorquinos cambiarían para siempre nuestra visión del mundo, haciéndonos ver nuestra locura global, obligándonos a decir por primera vez la frase “yo pensé que esto nunca podía pasarnos”. Pero fue un poco antes, en Alemania, cuando comenzó a torcerse sin remedio el sentido de la locura solitaria del hombre. La indivisible, la secreta y oscura. Fue entonces que empezamos a escuchar esa otra frase que ahora oímos cada vez con más frecuencia:

—Yo creía que esto me pasaba solamente a mí.

12 de Mayo de 2006

12 de Mayo de 2006

El Roto (El País, 11 de Mayo de 2006)

*********

Leo ( pero igual releo, aunque ya no me acuerdo) un artículo de Arturo Pérez-Reverte contra Umbral que es réplica a otro anterior de Umbral donde le cuestionaba a D. Arturo el estilo y hasta la vida. Pues va a ser que sí. Sólo he leído del académico una novela situada en Sevilla y de cuyo título no me acuerdo, como tampoco me gustaría acordarme de la novela, ahora que no me acuerdo de nada, y que podría haber escrito cualquiera que hubiera comprado la plantilla correcta para recortar figurines, como hacían nuestra madres cuando pequeños, o sea, los pantalones que picaban un huevo. Pegué aquí hace poco un artículo del alatriste porque se metía con Sevilla bastante y en donde duele, cuestión que a un sevillano como yo, totalmente *antisevillano*, le agrada . Era puro coleccionismo como lo de esos sellos que no le aparecen nunca a los pobres cuando hacen el arqueo los ricos. Aquella lectura del señor de las guerras me dejó tan cansado que no he vuelto a intentarlo sin preparación previa. Y hasta hoy.

En cuanto al señorito de Valladolid, le amé en juventud, que es cuando se ama sin reparar en gastos ni suspiros, pero en cuanto comencé a crecer y me puse gafas, su abundancia de estilo, su empacho de estilo, su estilo sobre estilo, y más estilo, y ese estilo, comenzó a cansarme tanto o más que aquella novelita del corresponsal de guerra de cuyo nombre no me acuerdo ahora. Del novelista Umbral (digámoslo así), salvo su *Mortal y Rosa*. Y la salvo a ratos: a ratos de la novela y a ratos míos, pues desde aquellos lejanos años que la terminé ,varias veces he intentado volver a leerla y varias e iguales veces han sido las que no lo he conseguido. Pero la sigo salvando como salvo mi juventud. Del articulista Umbral, del columnista Umbral, o como se diga, creo que puede llegar a ser genial, como cuando torea Curro, aunque como a Curro, tengamos que leerle demasiados artículos para encontrarle la genialidad, verle demasiadas tardes de toros para saborear su arte y podamos, como me ocurrió, cansarnos de esperar y no encontrar, hasta dejarlo tirado en el periódico donde ahora le aplauden la vejez porque no tienen mucho más para lidiar en las plazas de primera. Ese giro humano de chulo con el que afronta su vejez y enfermedad, en este momento, no me molestan. Creo que es pura pose y cachondeo entre las señoras bien de Serrano que le piden autógrafos como a uno de los suyos, cuando Umbral  siempre será extranjero en esas tierras y entre esas gentes. Y es que para ser torero como Curro, o escritor como Umbral, o se pasa hambre o no se entiende su letra y su música. Umbral es un escritor de periódicos en un paisaje de posguerra que él cree que continúa, o que él alarga hasta donde le llegue el crédito para ganarse la vida. Su prosa me sabe a humedad , como algunas calles de mi infancia. O sea.

12 de Mayo de 2006

Después de que morimos, dice Rulfo, lo que quedan son nuestras voces, como fósiles resonantes del inframundo. 

Bronquista Pujalte

Es dificil recordar alguna intervención inteligente o meramente ingeniosa del diputado del PP Vicente Martínez Pujalte, pero muy fácil encontrarle soltando frases ofensivas y protagonizando broncas. Ayer fue expulsado del Pleno del Congreso tras recibir tres avisos del presidente de la Cámara, Manuel Marín, por su comportamiento impropio, y en particular por sus comentarios a voces cuando intervenía otro diputado. Las imágenes de televisión muestran la actitud chulesca de Pujalte al negarse a acatar la orden del presidente, subrayada con grititos de "llame a la policía" y gestos como de manos esposadas. Esto último en referencia al caso Bono. Lo peor fue que el resto de los miembros de su grupo le despidieran-cuando por fin salió del hemiciclo, realizando una doble reverencia burlesca al presidente- con una ovación: como si fuera un torero tras una gran faena. (Toreo de salón: como el de los diputados del PP en la Asamblea de Madrid que se esposaron con unos grilletes de plástico al grito de "Alonso, dimisión", a cuenta del mismo asunto)

En casi todos los partidos hay algún especialista en bufonadas y broncas. Cuesta menos esfuerza gesticular que argumentar, y es más fácil decir que a los militantes los detuvieron por ser del PP que explicar la diferencia entre detención ilegal y llamada a declarar por indicios de delito. Para bronquista no se requiere gran talento, sino una cierta inclinación demagógica: a conectar con los más bajos instintos de los demasiado convencidos de algo. Suelen tomarse al pie de la letra el sarcasmo de Schopenhauer cuando recomendaba a los faltos de argumentos recurrir a las "alusiones personales" y sobre todo ser "ofensivo tan pronto percibas que tu adversario tiene las de ganar".

EL PAÍS  -  Opinión - 12-05-2006

11 de mayo de 2006 (anexo)

11 de mayo de 2006 (anexo)

Leo en El País.es esta tarde de nublado intenso y poca agua :

La juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios deniega la petición de la fiscal de revisar la libertad de un procesado por el 11-M .

Al final vamos a terminar por aprendernos el nombre de todos los jueces de esta A.N. impresentable y saber en qué demarcación de la legalidad suelen jugar sus resoluciones para entenderlas. Esta juez, muy querida por la derechona más rancia de nuestra rancia derechona, fue la misma que se negó a autorizar a los familiares de los fallecidos del accidente del avión militar Yakovlev-42 a viajar a Turquía para conseguir documentación que identificara a los fallecidos y proceder posteriormente a las exhumaciones  ante las pruebas evidentes de no haber sido identificados correctamente por los militares médicos mandados por Trillo, entonces Ministro de Defensa. Esto reflejaba la prensa en aquellos días negros :

"Las exhumaciones, si se llevan a cabo, requerirán de autorización judicial. Además, tropiezan con el hecho de que al menos 14 de los cuerpos fueron incinerados y, en algún caso, se dispersaron las cenizas. Por ello, Defensa mantiene su oferta de levantar un monumento en Madrid en memoria de las víctimas del Yak-42 que sirva de mausoleo para las familias que así lo decidan. Según fuentes de Defensa, el estudio del Instituto de Toxicología se ha realizado con conocimiento de la Audiencia Nacional, que el pasado 15 de julio admitió a trámite la denuncia interpuesta por la asociación de familiares contra los generales José Antonio Beltrán y Vicente Navarro, que firmaron las identificaciones de los cadáveres.La titular del juzgado de instrucción número 3, Teresa Palacios, desestimó repetidamente la denuncia de las familias, que se presentó por vez primera en octubre de 2003, pero la Sala de lo Penal de la Audiencia resolvió finalmente la admisión a trámite después de que el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ordenara al fiscal que cambiase de criterio y diera su apoyo a la adminisión a trámite."

Luego ocurrió la historia vergonzosa que ya conocemos :

DEFENSA NO ACERTÓ A IDENTIFICAR NI A UNA SOLA DE LAS VÍCTIMAS DEL YAK-42 (02/09/04) :No acertaron ni una. Ni siquiera por casualidad. Los dos generales enviados por el anterior ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, a Trabzon (Turquía) para que colaborasen en la identificación de los cadáveres de los 62 militares españoles fallecidos el 26 de mayo de 2003 en el accidente del Yakovlev 42 erraron en todos los casos. El informe entregado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses a Defensa confirma que las autoridades turcas identificaron correctamente 32 cadáveres, mientras que las españolas erraron con los 30 cuerpos de los que se hicieron cargo. El Ministerio de Defensa dio por cerrado el doloroso y complicado proceso de identificación de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, hace más de 15 meses. Por la mañana, recibió el informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, dependiente del Ministerio de Justicia. Por la tarde, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz, empezó a contactar telefónicamente con las familias de los militares para comunicarles los resultados. A partir de hoy, se les enviará por escrito.

El estudio confirma lo que las familias sospechaban desde hace meses: el equipo enviado por el anterior Ministerio de Defensa no intentó ni siquiera identificar los 30 cuerpos que las autoridades turcas les entregaron a las 2.20 de la madrugada del 28 de mayo, sino que se limitaron a distribuirlos al azar entre los féretros y a repatriarlos a España sólo 3 horas y 25 minutos después. Además, tuvieron mala suerte. No acertaron ni una vez. 

El Instituto de Toxicología de Estambul ya determinó en junio pasado que 22 cadáveres estaban mal identificados, tras cotejar las muestras de los cuerpos con el ADN de los familiares que se desplazaron a Turquía el 17 de mayo para someterse a un análisis. 

Pues bien, nuestra derecha derechona quiere que sea su admirada Teresa Palacios quien instruya el sumario del 11M. ¿Por qué? Fundamentalmente para que nos demuestre a todos los españoles, bien guiada por El (in)Mundo de JPedro, que la debilitada ETA, según proclamaban,  fue la autora de los atentados tras pactar con Zapatero, Carod y un pastelero amigo de Felipe González, y que Vera y Barrionuevo pusieran las bombas con la complicidad de un grupito de moros y el visto bueno de Marruecos y Evo Morales o Castro, que existen dudas de a quién acusar. ¿Y Para qué? Para conseguir, una vez más, como cuando la II República, decir que las izquierdas gobiernan España ilegalmente.

La derecha democrática de este país no se merece a esta pandilla de miserables franquistas.

coda: recuerdo ahora que fue la misma que archivó el sumario del "Prestige", porque, según ella, era un tema local y no nacional.

11 de Mayo de 2006

11 de Mayo de 2006

 Lecturas rápidas hasta que llegue...

1 Tarjeta roja directa... Sorprende que el partido se juegue a puerta cerrada. 

2 En un timo, tan sinvergüenza es el timador como el timado. Tras leer uno de los contratos del milagro de los peces y  los panes, creo que algo de razón tienen quienes afirman tal cosa.

3 Una vez más, Alfonso tenía razón : lo mejor es cerrar la Audiencia Nacional.

4 ¡Cabrones!

5 Caldera cree.

6 De la dificil tarea de los salvadores y sus problemas de intendencia y clientela.

7 80 años y comunista. Presidente de Italia, evidentemente.

 

...ya llegó. Hoy tenemos pescaíto...

Arturo Pérez-Reverte

María José, la telefonista del hotel Colón, me va a echar una bronca, como suele, en plan: esta vez se ha pasado varios pueblos, don Arturo, de Dos Hermanas a Lebrija, o más lejos, a ver quién le manda a usted meterse con la Sevilla de mi alma. Pero uno debe ser consecuente; y la semana pasada, al socaire de Matanza cofrade y la parafernalia blasfemo-judicial que arrastra cual bata de cola, se me calentó la tecla y prometí hablar hoy de cultura sevillana. De manera que cumplo, arriesgándome a que me quiten los premios que en esa ciudad me dieron por la cara, a que el director de ABC -allí y en Madrid El Semanal sale con ese diario- se acuerde de mis muertos, a que los amigos dejen de mandarme aceite, y a que Enrique Becerra diga que el cordero con miel o la carrillada de ibérico me los va a poner la madre que me parió. Pero uno tiene derecho a hablar de lo que ama. Y el caso, como dije que diría, es que con la palabra cultura ocurre algo extraño. Cuando la pronuncian, cinco de cada diez sevillanos piensan en la Semana Santa o la Feria de Abril. A lo más que llegan algunos es al barroco de las iglesias. Mi compadre Juan Eslava cuenta lo del turista que va en carruaje por la Alameda, y cuando pasa ante una estatua y pregunta si se trata de un pintor, un escritor, un músico o un poeta, el orgulloso cochero responde: «Qué va, hombre. Es Manolo Caracol».

Pese a los esfuerzos, casi suicidas, de heroicos paladines locales por romper la burbuja en que esa ciudad vive ensimismada, el grueso de los esfuerzos culturales sevillanos pasa por el embudo de las cofradías locales, estructura social en torno a la que se ordena la vida pública. El resto es secundario, no interesa. Los museos languidecen, las exposiciones llegan con cuentagotas -y sólo si está Sevilla de por medio-, las librerías cierran, las bibliotecas no existen o se ignoran. Si se tratara de una ciudad donde imperase la modestia, uno creería que ésta se avergüenza de cuanto la hizo hermosa e inmortal. Pero no es modestia sino egoísmo autocomplaciente, indiferencia a cuanto no sea arreglarse el Jueves Santo para salir con la medalla de la cofradía al cuello, a pintarla en la Feria, a tomarse una manzanilla en Las Teresas o en Casa Román, mirando alrededor mientras se piensa, o se dice, que Sevilla es lo más grande del mundo, y qué desgracia la de quienes no nacieron sevillanos.

Siempre que viajo allí me pregunto lo que podría ser esa ciudad si dejara de mirarse en su espejo autista y se abriera al mundo con la cultura como reclamo y bandera. Hablo de la cultura de verdad, no de la caduca soplapollez de diseño que pretenden vendernos políticos y mangantes en busca de la foto y el telediario del día siguiente, o del folklore demagógico y sentimental con el que quienes manejan el cotarro pretenden -y lo consiguen desde hace siglos- llevarse al huerto a la ciudadanía. Hablo de la Sevilla que va más allá de los retablos barrocos en misa de doce, de los bares de tapas, de los pasos de Semana Santa, de la Feria de Abril y los carnets del Betis o del otro, de los apresurados rebaños de chusma guiri que el sevillano necesita tanto como desprecia. ¿Imaginan ustedes parte de la pasta invertida en cofradías y casetas de feria, empleada en hacer de esa ciudad un verdadero polo de atracción, no sólo del turismo, sino de la cultura internacional? ¿Calculan lo que supondría aprovechar el clima, el fascinante escenario, la abrumadora riqueza de palacios, atarazanas, lonjas e iglesias, para proyectar la ciudad hacia el exterior, celebrar conciertos de renombre internacional, organizar ferias y exposiciones que atrajeran a artistas, críticos y público culto de todo el mundo? ¿Imaginan una gestión cosmopolita, lúcida y eficaz, de tanto arte, arquitectura y belleza, con la extraordinaria marca registrada de Sevilla como argumento? Es desolador que una ciudad así no se haya convertido -la ocasión perdida de la Expo se esfumó con los mediocres y los catetos que la gestionaron- en sede anual, bianual, quinquenal o lo que sea, de acontecimientos culturales que pongan su nombre, a la manera de Venecia, Salzburgo, París o Florencia, en la vanguardia de la cultura internacional. En lugar de eso, Sevilla sigue resignada a ser una pequeña ciudad onanista y a veces analfabeta, que no llora por las cenizas perdidas de Murillo, pero sí cuando pasa la Virgen; y que emplea el resto del año en discutir sobre si los arreglos florales de la Esperanza Macarena eran mejores o peores que los de la Esperanza de Triana.

Le Corbusier, el alquimista

Le Corbusier, el alquimista

Fue la figura más importante de la arquitectura moderna, aunque su sueño era lograr pasar a la historia como pintor. Durante siete años trabajó en un libro que sería su testamento vital y artístico, el ‘Poema del ángulo recto’, una serie de 19 litografías llenas de signos y señales esotéricas que se expone por primera vez fuera de Francia.

JULIA LUZÁN

EL PAIS SEMANAL

Ha pasado a la historia como el arquitecto que descubrió las virtudes del hormigón armado para la construcción de edificios, pero Charles Edouard Jeanneret-Gris, conocido universalmente como Le Corbusier, fue fundamentalmente un artista, una figura clave de la cultura contemporánea, un hombre ultrasensible que murió con la amargura de no ser considerado pintor al mismo nivel que arquitecto. Su testamento vital y artístico, el Poema del ángulo recto –una serie de 19 litografías realizadas en secuencias de siete partes a lo largo de siete años (de 1947 a 1953), y publicada en forma de libro, la parcela menos estudiada de su obra y, paradójicamente, la que revela más detalles de su biografía–, se muestra por primera vez en España. “Esta exposición presenta a un Le Corbusier que hasta ahora sólo han conocido los especialistas, y que le acerca a un público que en él ve únicamente al arquitecto de edificios como cajas de zapatos”, señala Juan Calatrava, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Granada y comisario de la muestra que podrá verse en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, y matiza: “Aunque más que el descubrimiento del libro, se trata del descubrimiento de la importancia que tiene el libro”.

Collages, pinturas, dibujos y poemas de puño y letra del arquitecto suizo dan forma al Poema del ángulo recto, una experiencia insólita en la obra de Le Corbusier. El libro “condensa su filosofía como pintor y arquitecto”, afirma Calatrava, quien añade: “Siempre se ha dicho que Le Corbusier era un racionalista que deseaba construir edificios como máquinas, y es verdad, pero no toda, y este libro es la otra parte de la verdad. Es el aspecto poético que había detrás de toda aquella arquitectura mecanicista. Me gusta mucho comparar el Poema del ángulo recto con la obra de Baudelaire porque representa la obra poética que permanece oculta siempre detrás de la obra de arte”.

 

Corbu, como firmaba muchos de sus trabajos, vivió siempre con la doble personalidad del pintor y el arquitecto. Charles Edouard Jeanneret-Gris nació el 6 de octubre de 1887 en La Chaux-de-Fonds, una próspera ciudad relojera suiza de 27.000 habitantes. Su padre era relojero, según algunos, o grabador, según otros, y su madre, una sensible profesora de piano. Sus inclinaciones artísticas le llevaron a la escuela de arte de su villa natal, y fue allí donde decidió cambiar de rumbo y dedicarse a la arquitectura siguiendo el consejo de su profesor Charles L’Eplattenier, un pintor y escultor del montón que logró inocularle la pasión por las formas.

 

En 1907, el joven Charles Edouard, acabada su formación, se traslada a París y adopta el nombre con el que se le conocería desde entonces, tomado de un antepasado francés, Le Corbesier, que transformó en Le Corbusier, un ave rapaz. Él mismo se representó como ese tipo de pájaro en una caricatura que envió a sus padres en 1909. Kenneth Frampton, uno de sus biógrafos, traza un paralelismo entre estos gestos y el simbolismo del águila en la tradición mitológica y el del cuervo en la cultura egipcia. El espíritu, el sol y el origen de la vida están en la explicación de esa identidad, acompañados del fuerte sentimiento de orgullo que sentía Le Corbusier de su ascendencia aristocrática, una familia de la nobleza de la región del Languedoc francés del siglo XVII: “Las fronteras de mi tierra natal pertenecen a los márgenes topográficos y geográficos de los grandes éxodos de antaño”, escribió. “Soy originario del sur de Francia, somos albigenses”.

 

Esa afirmación, un tanto romántica, de pertenencia a una religión herética puede explicar la dualidad en la vida y en la obra del arquitecto suizo. Los cátaros, los herejes albigenses, a los que Le Corbusier aseguraba pertenecer por linaje, no aceptaban que Dios hubiese creado un mundo tan lleno de sufrimiento. Rechazaban, por tanto, la cruz y los sacramentos, y asociaban el bien con lo espiritual y el mal con el cuerpo. Tales creencias llevaban inevitablemente a un modo de vida muy puritano, basado en el vegetarianismo, la meditación y la abstinencia sexual. Le Corbusier, con sus rasgos de sabio despistado, elegante y alto como un huso, se ajustaba al prototipo por él perseguido: un hombre inconformista, hereje, en constante búsqueda.

 

“La arquitectura es el juego sabio y magnífico de los volúmenes frente a la luz del sol”, afirmaba, para mostrar el combate permanente entre lo racional y lo telúrico, entre el Sol y la Tierra, el agua y el fuego. El tema mítico de los cuatro elementos, presente siempre en su ideario, inspiró su libro Poema del ángulo recto. El título hace referencia a la obsesión del arquitecto por encontrar la geometría oculta en la naturaleza, a la que, según él, sólo se llega a través de un proceso lento, laborioso, intelectual. “Categórico / ángulo recto del carácter, / del espíritu, del corazón. / Me he mirado en ese carácter / y me he encontrado”. La portada del libro revela este dualismo. En ella aparecen el Sol y la Luna, y los tonos azul y rojo. Son lo masculino y lo femenino. Según Calatrava, el poema ha estado años en el limbo. Los estudiosos de Le Corbusier han pasado por él de puntillas y siempre intentando encontrar la alquimia en el libro. Sobre la figura de Le Corbusier hay infinidad de bibliografía, pero sobre el Poema, la documentación existente puede contarse con los dedos de la mano, posiblemente porque con su libro, misterioso, colorista, Le Corbusier contradice su imagen racionalista. Según Juan Calatrava, las pinturas del libro están en perfecta sintonía “con lo que hace Matisse en aquella misma época y con lo que pintaba Picasso”.

 

“Soy un constructor / de casas y pala-cios. / Vivo entre los hombres. / En medio de su madeja. / Embrollada. / Hacer una arquitectura es / hacer una criatura”. Le Corbusier da rienda suelta a su imaginación. Pinta con brochazos largos, fuertes, a la Medusa y a Apolo, a Pasifae y al toro solar cuya unión dará lugar al nacimiento del Minotauro de Creta. Desarrolla una figura femenina alada, la mujer Capricornio, claramente opuesta al Unicornio. En una página dibuja, enfrentadas, una concha marina, el símbolo femenino, y la piña, el símbolo masculino. La simbología en el Poema es abrumadora. Es leer en colores el pensamiento del hombre que revolucionó la arquitectura del siglo XX. Es un libro que recoge muchos de los temas que aparecen una y otra vez en su trabajo: las manos, el guijarro y la piedra, el barco como la obra humana capaz de trazar un puente entre la solidez de la tierra y el agua. Entre el puño y la mano abierta. Una mano que simboliza la postura del artista como mediador entre el universo y la humanidad: “La mano abierta / está abierta porque / todo está disponible. / Abierta para recibir, / abierta también para que cualquiera pueda cogerla”.

 

La estructura del libro, en forma de cruz, se inspira en la del iconostasio ortodoxo ruso (un retablo con imágenes pintadas que consta de una puerta grande y, a su lado, dos más pequeñas que aíslan el altar del resto de la iglesia), como si fuera un velo entre los fieles y el sacerdote. Le Corbusier dividió el Poema en siete filas de iconos, identificadas con las siete primeras letras del alfabeto. En cada línea aparece dibujado un número diferente de imágenes: cinco, tres, cinco, una, tres, una, una. Los siete estratos de este poema tienen sus propios atributos, caracterizados por letras y colores. La letra A, el punto medio, es de tono verde; la B, el espíritu, es azul; la C, la carne, violeta; la D, la fusión, rojo; la E representa el carácter y es de color blanco; la F, ofrenda, es amarillo, y la G, lo útil, púrpura. Las sucesivas litografías marcan los ritmos dentro de la obra. Es un poema profundamente religioso. El valor místico atribuido a los números es una constante en la obra del arquitecto. Habló de cinco puntos para conseguir una arquitectura nueva, tres asentamientos humanos, cuatro rutas, siete vías… Todos los escritos y dibujos de Le Corbusier son una fuente de metáforas que explican el valor que el pintor daba a la alquimia, y buscó en los mitos su motivación espiritual.

 

Cuando Corbu viajó en 1911 a Grecia y Turquía, la impresión que le provocó la Acropólis de Atenas fue tan fuerte que perduró a lo largo de toda su vida. La mitología griega le permitió explorar mundos que influyeron en sus obras. Otro viaje posterior a África en los años treinta le descubrió la visión de las ciudades desde las alturas: “El avión no procura placer, incita a una larga y sombría meditación”. Fue esta experiencia mística sobre las fuerzas cósmicas y sus ciclos de destrucción y regeneración la que le hizo tomar conciencia de la fragilidad de la especie humana frente a las máquinas. Y cuando viajó después a India, el terreno para realizar unas obras de vuelta a los orígenes del hombre ya estaba abonado. En aquella enorme nación, Le Corbusier edificó una serie de obras con elementos revolucionarios para la arquitectura: bóvedas catalanas, tejados cubiertos de césped, piscinas en los tejados de las casas.

 

La aparición del Poema del ángulo recto en Francia fue todo un acontecimiento. El griego Efstratios Eleftheriades, Teriade, un agitador cultural de la época, fue el editor de la obra. Teriade, promotor de exposiciones, galerista y creador de la editorial y revista Verve, donde publicaron algunos de sus trabajos Picasso y Matisse, fue la mano amiga del arquitecto y quien aguantó el tirón de sus manías. Le Corbusier participó activamente en la edición del libro (en la exposición del Círculo de Bellas Artes podrán verse también los dibujos previos). Fue aquél un trabajo obsesivo, un proceso de una tensión intelectual increíble. El libro tuvo una tirada muy limitada (200 ejemplares) y cara.

 

Si Le Corbusier no hubiera sido arquitecto, el mundo le reconocería como pintor. Juan Calatrava lo afirma sin lugar a dudas: “Hubiera tenido un lugar entre los grandes pintores del siglo XX, pero primó su faceta de arquitecto”.

 

En pintura, Le Corbusier pasó por dos etapas. La primera, en los años veinte, la que él llamaba “el purismo”, como derivación del cubismo. El purismo era para él un cubismo intelectualizado porque creía firmemente que el estilo cubista se había dejado llevar por una cierta metafísica. De hecho, el manifiesto con el que Le Corbusier inaugura su fase pictórica lo titula Après le cubisme. A partir de los años treinta, su pintura se aleja de lo geométrico y se llena de formas orgánicas, siguiendo en cierto modo una evolución paralela a la de Picasso. Le Corbusier, como otros muchos intelectuales y artistas, pierde la fe en la industrialización tras la debacle de la II Guerra Mundial, cuando deducen que la tecnología no es algo intrínsecamente bueno, sino que ha producido horrores como Auschwitz y la bomba atómica.

 

Le Corbusier se refugia en el arte, en la espiritualidad como rechazo a la decepción sufrida tras darse cuenta de que los grandes patronos de las empresas francesas no asumirían la responsabilidad del bienestar de la sociedad gracias a su capacidad de producir viviendas.

 

Le Corbusier mantuvo una cierta relación con Picasso. El pintor malagueño le respetaba y seguía sus proyectos a distancia. Pero con quien tuvo un contacto más estrecho fue con Fernand Léger. Juntos proyectaron algo que nunca se llevó a cabo: una basílica subterránea. Ambos idearon horadar una montaña en Sainte Baume, en el sur de Francia, y construir bajo tierra un santuario decorado con murales de Léger. Solicitaron permisos y buscaron patrocinadores, pero, finalmente, las autoridades eclesiásticas no concedieron el permiso para un proyecto religioso que veían con mucha prevención.

 

Su incursión en la escultura fue también consecuencia de la amistad: la que tuvo con el escultor bretón J. Savina, con el que realizó varias tallas de madera. Siempre estuvo relacionado con los círculos artísticos de la época. Junto a Matisse presidió una asociación para la síntesis de las artes.

 

Nunca le llamaron la atención, al contrario que a otros arquitectos de la época, las religiones orientales. A Le Corbusier le fascinaba el cristianismo primitivo. Le interesaban mucho los temas olvidados por la Iglesia, como el de los cátaros y la vuelta a los orígenes de la religión, fruto de su formación en la Suiza protestante. De hecho, él siempre llevó una vida austera, como un ermitaño, sin lujos ni dispendios.

 

Se fabricó para su uso particular una especie de religión en la que entraba el ascetismo protestante y el cristianismo primitivo. Y aunque parezca paradójico, Le Corbusier conectó muy bien con el espíritu de renovación de la Iglesia católica que desembocaría en el Concilio Vaticano II. Entabló una relación privilegiada con el padre dominico Alain Couturier, quien le encargó la capilla de Ronchamp y el convento de La Tourette, dos obras religiosas decisivas en la renovación de la arquitectura católica.

 

Las viviendas que Le Corbusier proyectó para obreros fueron, en realidad, un cierto fracaso personal. Los trabajos que le encargaban eran siempre casas unifamiliares, lejos de la obra de arte única que él quería construir. No obstante, las ideaba como un prototipo, el germen de lo que sería la vivienda moderna del siglo XX. Cuando quiso ponerlas en práctica, en un barrio de viviendas en Burdeos, sus casas ultramodernas fueron un desastre. A los pocos días de estar instalados en ellas, los inquilinos levantaron tabiques y abrieron ventanas donde no estaban proyectadas, todo de manera distinta a como él lo había decidido. Aquello abrió una brecha en sus convicciones. Había ideado la casa modelo del siglo XX, pero al hombre del siglo XX le gustaba vivir como al hombre del XIX.

 

En los últimos años de su vida se volcó más en la pintura. Su jornada estaba claramente partida. En su ático de las afueras de París, hoy propiedad de la Fundación Le Corbusier, en Auteuil, muy cerca de las pistas de tenis de Rolland Garros, estaba su casa, en un lado, y su taller de pintor, en el otro. Por la mañana se dedicaba a pintar, y por la tarde se acercaba al estudio de arquitectura, en la Rue de Sèvres. “No lo veía como actividades separadas, sino como dos modos creativos que se alimentaban mutuamente. Trabajaba en su arquitectura porque por la mañana meditaba sobre pintura. Las dos cosas eran para él arte”. Una síntesis de cómo la arquitectura y la pintura debían vivir no sólo del ojo, sino también del oído. Cuenta Juan Calatrava que Le Corbusier se planteaba incluso escuchar las resonancias del paisaje. “En la misma época en que trabaja en este libro está inmerso en un conflicto que él llamaba la acústica plástica. La plástica que surge no sólo del ojo del artista, sino del artista que sabe escuchar los ruidos del universo. Por eso en muchas de sus pinturas aparece la imagen del pabellón auditivo. El artista escuchando”.

 

El Poema del ángulo recto, hasta ahora jamás expuesto, se editará en español. Los originales de la obra nunca habían salido en conjunto de la sede de la Fundación Le Corbusier en París, y ésta será una ocasión única para adentrarse en el trabajo de un artista clave del siglo XX. El arquitecto que traspasó fronteras, y al que el escritor André Malraux –ministro de Cultura con el general De Gaulle– rindió un emotivo homenaje en el Louvre en 1965, había muerto el 27 de agosto nadando hacia el sol en Cap-Martin.

 


 

9 de Mayo de 2006

Les recuerdo a todos los sepulcros blanqueados que se han ofendido por la sentencia del "caso Bono" , que Amnistía Internacional, en su informe sobre la tortura y malos tratos en España en el periodo 1980-2004, publicado en diciembre de 2004, y tras el estudio de 95 sentencias firmes (sentencias judiciales, no opiniones, ni declaraciones de víctimas, abogados o acusados) de un total de 450 procedimientos, durante casi 25 años de DEMOCRACIA, llegó a la conclusión que en España, si bien no de una forma  generalizada, ciertos sectores de la policía TORTURAN, aplican MALOS TRATOS y SE PRODUCEN DETENCIONES ILEGALES. 

Repito, según el estudio de 95 sentencias con condenas firmes sobre los imputados.

¿Cuál fue la respuesta de nuestros políticos?   En el mejor de los casos llamar terroristas a A.I. Tanto Rajoy, en su etapa de Ministro de Interior, como Angel Acebes, en el mismo cargo, como López Aguilar, actual ministro de Justicia, coinciden en decir  por escrito a A.I.,tras numerosos requerimientos, que nuestra policía tiene un comportamiento intachable en el ejercicio de sus funciones. ¿Y esas 95 sentencias con condenas a policías y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado? La callada por respuesta en todos los casos o el insulto a AI en otros. Se ve que el Estado de Derecho es referencia sólo en algunas cuestiones.

¿Qué ha ocurrido ahora? Simple y llanamente que el "caso Bono" es tomado como argumento, una vez más, para descalificar al contrario y en donde lo que menos importa es la denuncia de una detención ilegal, algo gravísimo, que, según las 95 sentencias presentadas por AI, no ha sido la única detención ilegal producida en España y, lo que es peor, donde siguen sin existir las garantías jurídicas y policiales necesarias para que no vuelvan a producirse. En el caso de la lucha contra ETA las denuncias son contínuas. ¿Se habría conocido este tema de no haberse producido la detención ilegal sobre dos militantes del PP?

Y algo más que jamás preguntará nuestra prensa oficial: ¿De haber sido la condena sobre los policías por un caso de terrorismo, como ya ha ocurrido, la reacción de nuestros políticos hubiera sido la misma? Seguro que no. Las hemerotecas están llenas de silencios administrativos a preguntas sobre sentencias firmes de detenciones ilegales, torturas y malos tratos.
 
En este hipócrita pin pan pun nunca faltan el grupo de palmeros (prensa) de uno y otro lado que se sienten tan a gusto en el mar de la hipocresía. Los mismos que niegan la evidencia de unas sentencias, pretenderán que con la actual del "caso Bono" se lleve a cabo la limpia del "régimen policial socialista". Leo, a esta hora, que un comentarista radíofónico ha dicho que "la justicia ha desmantelado una de las checas de Madrid".

No tengan ninguna duda que ese mismo comentarista negará sin ningún pudor que existen 95 sentencias por condenas de torturas, malos tratos y detenciones ilegales, sobre policías y miembros de la seguridad del Estado en temas relacionados con...¡TERRORISMO!

Y es que en este último caso, el sintagma terrorismo es una manta que lo cubre todo, hasta la tortura. Cuando escuchen ¡TERRORISMO! verán el silencio que se produce a continuación. Un silencio casi físico.


 

8 de Mayo de 2006

8 de Mayo de 2006

Lo que no ha conseguido la oposición política del ayuntamiento de Madrid, lo ha logrado una baronesa consorte, viuda y algo tuneada con un par de declaraciones a la prensa. Así son las cosas. Gallardón no ha querido contemplar la escena de una TITA atada a un plátano del paseo del Prado, rodeada de municipales y fotógrafos, con miles de curiosos y la prensa rosa levantando acta del acontecimiento en todos sus *informativos*. Hasta aquí llegó la riada, se ha debido decir el señor alcalde de la capital y, de la forma más democrática que entiende alguna derecha estas cuestiones urbanísticas, ha procedido a decirle a todos: paraliza la reforma durante seis meses y que vuelvan a presentar nuevas alegaciones (entiéndase, alegaciones baronésicas).

¿Y luego? Pues todo dependerá que nuestra TITA vuelva a montar el número, plátano incluído. Yo apuesto a que la obra se hará como diga Gallardón, a la baronesa le aumentarán la oferta por sus cuadros privativos y a los árboles , como a casi todos los ciudadanos de esta ciudad, nos mostrarán el camino de los hechos consumados, aunque no creo que nos talen. No olvidemos que don Alberto proviene de la democracia cristiana, sector opus, y que sabe perfectamente tratar a mártires, protomártires y diablillas o diablesas, como la señora baronesa consorte.

La guerra de todos

La guerra de todos

Durante 10 años, la fotógrafa Sofía Moro ha buscado y retratado a los últimos protagonistas de la Guerra Civil. La generación del 36 que combatió por sus ideales. Brigadistas internacionales, fascistas italianos, jóvenes falangistas y leales republicanos. A punto de cumplirse 70 años del comienzo de la guerra, éste es su testimonio, también reunido en el libro titulado ‘Ellos y nosotros’ y en una exposición.

JESÚS RODRÍGUEZ

EL PAIS SEMANAL - 07-05-2006

No es lo mismo conocer la Guerra Civil por un libro de historia que te la cuente una mujer a la que, embarazada, asesinan al marido delante de sus ojos. Un soldado que te describe el trágico éxodo republicano hacia la frontera francesa con la nieve sembrada de cascos y armas inservibles. Otro que aún llora al evocar los cadáveres de un bebé y su madre muertos tras un bombardeo. O el falangista que recuerda aquella machacona musiquilla de un tiovivo que envolvía los fusilamientos de sus compañeros”. Ésa ha sido la intención de la fotógrafa Sofía Moro (Madrid, 1966). Retratar nuestra contienda a través de los recuerdos de sus protagonistas. De sus testimonios y sus viejas imágenes. Sin filtros. La historia de hombres y mujeres muy jóvenes; españoles y miles más llegados de todos los rincones del planeta. Con la vista puesta más allá de nuestras fronteras: en el futuro de una Europa que se debatía entre el fascismo y el comunismo, que vivía el preludio de la II Guerra Mundial. Ideales de un mundo mejor. La maravillosa generación del 36. Frente a frente en los campos de batalla durante tres años.

Hoy son ancianos que recitan de un tirón sus recuerdos: Brunete, Gernika, Guadalajara, Teruel, Belchite, el Ebro, Valencia. Escenarios bélicos que conocen como la palma de su mano. Allí, nacionales y republicanos sufrieron el mismo miedo, hambre y frío. Coincidieron en el tiempo y el espacio. Pero cuentan los acontecimientos desde un punto de vista muy distinto. Todos hablan sin odio. Algunos no perdonan. Como la enfermera comunista Trinidad Gallego (Madrid, 1913): 16 cárceles franquistas, y décadas de tortura y vejaciones. Para Trini, contar su historia es la única forma que le queda de hacer justicia. “Siempre seré comunista”. Otros, como Teodomiro Hidalgo y Leandro Pérez, del bando nacional, reconocen después de 70 años que aquello fue un error. “Esta estúpida guerra. ¡Tanto sufrimiento!”.

 

La guerra es la foto ajada que aún preside su cartera. Marcó su biografía. Cambió sus destinos. Se rompieron familias y sueños. Fernando Macarro (Salamanca, 1920) vio morir a su madre en una zanja a las puertas de la cárcel franquista donde estaba encerrado; el hermano del capitán legionario Juan José Orozco (Las Palmas, 1911) expiró en sus brazos en el frente del Ebro. Mercedes Sanz Bachiller (Madrid, 1911) perdió a su marido –Onésimo Redondo, cofundador de Falange, asesinado a los seis días de comenzar la guerra– y al hijo que esperaban. La guerra ha estado siempre presente en sus vidas. “Lo único que me llevé a mi casa desde España en 1938 fue un duro de plata. Cuando me casé, mandé hacer con él mis alianzas. Son éstas”, confiesa Vicenzo Tonelli (Italia, 1916), soldado de la XII Brigada Internacional.

 

También son los bellos recuerdos de juventud. De aventura y romanticismo. Fernando Macarro, el republicano español que más años estuvo en prisión, aún es capaz de proferir: “Miro aquello casi con nostalgia. ¡Joder, aquélla fue una de las épocas más hermosas de mi vida!”. Una afirmación que, al otro lado de la trinchera, al final de sus días, el teniente general Orozco Massieu, el franquista más condecorado, también compartía: “Repaso mi vida, miro mis viejos álbumes de fotos y me doy cuenta de que mi historia es la guerra”.

 

“En el primer momento, lo que más me sorprendió era cómo se podían contar las mismas cosas desde puntos de vista tan diferentes”, explica la autora. “Y llegué a la conclusión de que un relato sobre la Guerra Civil no es real si no cuentas con el relato del bando opuesto. Yo creo que lo que da valor a mi trabajo es que hablen los dos bandos, que estén juntos por primera vez. Es una especie de reconciliación. Ha habido personajes a los que les ha costado entrar en este libro con gente del otro lado. Al final han transigido. Porque no he buscado buenos ni malos. No he querido retratar dirigentes, sino gente corriente, como si te lo contara tu abuelo, para que, a través de su testimonio, todo el mundo se sienta representado. Yo quería saber. Entender. Soy de izquierdas, pero también soy capaz de aguantar un discurso duro de derechas. Mis dos abuelos eran franquistas. Y eso me daba ventaja. Quería saber qué pasó. Y ellos querían que se conociera su historia, que no se olvidara. No por venganza, sino por justicia histórica. Una guerra civil es una gran tragedia, y yo quería saber de dónde salió ese odio que les dividió. Y ellos me lo dijeron”, explica Sofía Moro.

 

De ahí el título, Ellos y nosotros (editorial Blume), que la autora ha rescatado de una vieja foto que tomó Teodomiro Hidalgo (un médico gallego que luchó con las tropas franquistas) en el frente de la Casa de Campo. Está fechada el 20 de febrero de 1938. En ella se contempla la trinchera de los republicanos –“el enemigo”–, en la que sobresalen borrosas las cabezas de los milicianos. Están a sólo unos pocos metros de la trinchera de Teo. En el horizonte, Madrid. Hidalgo escribió en el margen: “Ellos. Nosotros”. Hoy, esa imagen es un documento. Pero aquel 20 de febrero, tras hacer la foto, Teo volvió a disparar su fusil contra esas sombras sin rostro. Tan lejos y tan cerca.

 

Y quizá la expresión más clara de esa visión divergente de los mismos acontecimientos está en el relato que hacen de los últimos días de la guerra. “La espléndida primavera del 39”, en la retórica de los vencedores. Entre ellos, el testimonio del alférez falangista Juan Manuel Cárdenas (León, 1919): “La máxima emoción fue recibir la noticia de la entrada de las fuerzas nacionales en Madrid. Nos invadió una alegría enorme. Y al día siguiente… la resaca. Nos mandaron a Valencia. Allí estábamos de señoritos y de vencedores. ¡Qué felicidad! La guerra había terminado”. En ese mismo instante, en ese mismo escenario, los derrotados vivían “el fin de un sueño”. Y el anticipo de lo que se les venía encima. Lo recuerda Theo Francos (Valladolid, 1914), comisario político de la XI Brigada: “Nos retiramos hacia Alicante, donde los dos últimos barcos debían partir. Nos juntamos millares de vencidos. Habíamos caído en una trampa. Los aviones italianos empezaron a bombardearnos. La desesperación llevó a algunos a suicidarse tirándose del puerto a las rocas. Desmoralizado y vencido, fui hecho prisionero”.

 

En aquel abril de 1939 se abría un nuevo capítulo para Ellos y nosotros. Para los leales a la República empezaba un tiempo de cárcel y exilio. Y de nuevas batallas. Cinco meses más tarde, en septiembre de 1939, estallaba la II Guerra Mundial. Muchos lucharían junto a los aliados en sus ejércitos regulares o capitaneando la resistencia a los fascistas en Italia y Francia. Otros acabarían en campos de concentración nazis. O purgados por Stalin. O en la División Azul. La guerra duraría para ellos en total 10 años. Incluso más. Los brigadistas suizos aún tuvieron que pasar duros procesos de depuración en su país. Y los miembros de la Brigada Lincoln fueron objetivo de la caza de brujas del senador McCarthy en los años cincuenta. La lucha política de los brigadistas nunca concluyó. Su derrota en España contra el fascismo fue la tragedia de su vida. Nunca se rindieron. Hasta hoy. El brigadista norteamericano Harry Fisher (Nueva York, 1911) falleció el 22 de marzo de 2003 tras participar en una manifestación contra la guerra de Irak. Era su última batalla.

 

Para Sofía Moro han sido 10 años de trabajo. En solitario. Arrastrando por España, Francia, Alemania, Marruecos y Estados Unidos sus luces y una grabadora prestada. Una labor de antropología social con el fin de rescatar las voces de la guerra. Los últimos del 36. Una carrera contrarreloj para no perder la memoria de una generación que pronto se extinguirá.

 

Sofía Moro estudió biología, pero siempre quiso ser fotógrafa, como su abuelo materno, que luchó junto a la Falange. Tras dos años rumiando el oficio en el californiano Brooks Institute of Photography, regresó en 1993 a España y comenzó a trabajar en la agencia Cover. “El problema de trabajar en una agencia, con toda la presión del día a día, es que al final no tienes nada tuyo. Me planteé hacer cada año un trabajo fotográfico personal, que no me diera dinero, pero me llenara. En 1994 hice el primero: una semana en la vieja cárcel de mujeres de Carabanchel”.

 

En noviembre de 1996, Sofía Moro cubre para su agencia el homenaje en Albacete a las Brigadas Internacionales, 60 años después de su llegada a nuestro país para luchar contra el fascismo. El acto, al que acudieron 400 brigadistas de aquellos 35.000 de más de 50 nacionalidades que pasaron por España, estaba organizado por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales. Su presidenta, Ana Pérez, ha sido un soporte básico en todo el trabajo de la fotógrafa. En estos momentos, esta profesora universitaria ya prepara el 70º aniversario de la llegada de los brigadistas. Será el último. No sobreviven más de 200. “Allí mismo, en Albacete, instalé mi chiringuito, mis luces, mi fondo y empecé a retratarles. Todos estaban orgullosos de posar, de contar su vida y mostrar sus cicatrices. Hice 20 retratos. Cuando los revelé esa noche comencé a darle vueltas; me propuse ir más lejos. Buscar a los supervivientes españoles. Y no ceñirme a los republicanos, sino reflejar lo que era vivir la guerra en ambos bandos. El problema es que no sabía cómo moverme, no tenía información, no conocía gente. La guerra nunca me había interesado. Me parecía como del siglo XIX. Nunca relacioné la guerra con mi realidad. Era como un rollo de abuelos. Tenía que empezar desde abajo”.

 

El golpe de suerte le llega en forma de una beca de fotografía de La Caixa. Un millón de pesetas de 1998 que le permiten comprarse una vieja Hasselblad; una cámara manual, ruidosa, con la que se dispara desde el vientre. Con ella realizará 150 retratos en blanco y negro. Sin más aditamentos que un fondo negro. “Cuando se ofrecían a ponerse un uniforme o un distintivo, aceptaba; pero en cuanto vi las primeras fotos decidí que lo importante eran ellos: sus rostros, sus arrugas, sus miradas, sus manos. Ahí estaba la guerra”.

 

Con el magro dinero de su beca, en 1998, Sofía Moro comienza a armar el rompecabezas de la Guerra Civil. Despacio. Armada de paciencia. Con intervalos de desánimo. Unos contactos le llevan a otros. Tras los brigadistas de Albacete comienza a trabajar con el bando nacional; fotografía al antiguo galán del régimen franquista, Ramón Serrano Suñer, que la recibe, casi centenario, elegantemente ataviado de blanco. Después les toca el turno a los anarquistas afincados en el sur de Francia. Irreductibles. Como en su lucha contra Hitler. Más tarde, los brigadistas americanos en Nueva York. Y los olvidados miembros de las Fuerzas Regulares, en Marruecos. Y los cenetistas catalanes. Y los falangistas de primera hora. Hasta llegar a los fascistas italianos de la División Littorio y los comunistas italianos de la Brigada Garibaldi. El punto final es un piloto de la Legión Cóndor, enviada por Hitler a Franco, al que fotografía en Düsseldorf. Diez años de trabajo, 170 retratos, 170 historias. Y cientos de fotografías históricas de aquellos jóvenes de 1936. Muchos han muerto durante el proceso. Nos quedan sus testimonios.

 

Diego Camacho: militante anarquista

 

(Almería, 1921). Sofía Moro no olvidará nunca la noche de 1998 en que conoció a Diego Camacho. El silbido de La Internacional en el rellano de la escalera de un desvencijado inmueble barcelonés. El encuentro con el viejo anarquista. La botella de tinto y el pitillo en los labios. Las eternas ganas de luchar. “¿Qué quieres que te cuente? Aquello no fue una guerra civil, sino una guerra entre ricos y pobres. Una guerra social y una revolución”. Diego conserva intactos sus ideales anarquistas. Con sólo 14 años se afilió a la CNT; con 15, ya era un líder sindical. Participó en la defensa de Barcelona y en las primeras colectividades anarquistas. Tras la derrota escapó de España y fue internado en un campo de concentración francés. En 1942 volvió a España para combatir con el maquis. Detenido, pasó nueve años en prisión y fue desterrado. Volvió a huir de España, donde no volvería hasta 1975. La foto de la derecha fue tomada en Barcelona en 1937.

 

Juan José Orozco: Capitán de la Legión

 

(Las Palmas, 1911-Madrid, 2002). Un mito para el ejército franquista: el único oficial que consiguió las dos máximas condecoraciones al valor en la contienda: la Medalla

 

Militar y la Cruz Laureada. Sofía Moro le recuerda en su elegante piso madrileño rodeado de trofeos de caza. Y profiriendo sentencias que él consideraba históricas: “Los socialistas y los comunistas son todos unos cobardes…, y eso no es que yo lo diga, eso lo sabe todo el mundo”. Conspirador activo contra la República, afiliado a grupos tradicionalistas, Orozco ingresó en las filas rebeldes como soldado en 1936. Alférez provisional, legionario, herido siete veces, participó en todas las batallas de la guerra. Después marchó a Rusia como miembro de la División Azul, donde Hitler le concedió la Cruz de Hierro. “Impedimos el triunfo del comunismo en España. Si el comunismo gana aquí, ¿qué hubiera sido de Europa”. La foto de la derecha fue tomada en Segovia en 1936.

 

Hans Landauer: brigadista internacional

 

(Austria, 1921). En la foto de la izquierda tenía 17 años. Fue captada durante la despedida a las Brigadas Internacionales, en Barcelona, en 1938. Sin embargo, Hans se resistió a abandonar España. “Me quedé con un grupo de compatriotas hasta el final. El 9 de febrero de 1939 devolví mi fusil en el paso fronterizo de Portbou”.

 

Landauer había llegado a España en el verano de 1937. Tenía 16 años. Mintió sobre su edad para luchar. “El triunfo del Frente Popular nos había llenado de entusiasmo. Por eso nos afectó mucho el golpe de Estado. Y decidí que quería ir a España”. Hans combatió en Brunete, Belchite y Teruel. Tras la guerra fue deportado al campo de Dachau, donde permaneció hasta 1945.

 

Renzo Lódoli: alférez fascista

 

(Italia, 1913). “Soy católico y no me gustaba ver que mataban a tantos curas y las iglesias destruidas. Y soy fascista, y esperaba que el franquismo fuera fascista”. Renzo

 

Lódoli, alférez de la División Littorio, enviada por Mussolini en auxilio de Franco, conserva los ideales que le trajeron a España a comienzos de 1937. Hoy preside la Associazione Nazionale Combattenti Italiani in Spagna, que visita cada año nuestro país y honra a sus caídos en los cementerios de Extremadura, Cantabria y Zaragoza. Lódoli, un voluntario más de aquellos 50.000 soldados y camisas negras que pasaron por España, recuerda su llegada en un barco sin nombre y con un uniforme sin insignias; la batalla de Guadalajara, donde se enfrentó a los brigadistas italianos, y a sus compañeros españoles, “que eran de paredón fácil”. A partir de 1939 lucharía en la II Guerra Mundial contra los aliados. Su foto de la derecha, con gafas, fue tomada en Guadalajara en 1937.

 

Heinrich Neumman: piloto nazi

 

(Alemania, 1908-2003). Contar con un piloto de la Legión Cóndor era la pieza que le faltaba a la autora para armar su rompecabezas. Al final, en 2002, un pollero del barrio aficionado al coleccionismo militar le proporcionó un contacto. La cita fue en Düsseldorf. Neumman estaba casi ciego. Y fue ambiguo al hablar de los bombardeos sobre civiles. Por ejemplo, en Gernika, en abril de 1937. “Soltábamos las bombas intentando dar a objetivos militares, pero a 4.000 metros no podías afinar”. Confesaba que su motivo para venir a España fue la aventura, “aunque también quería luchar contra el comunismo”. Posteriormente fue paracaidista en la II Guerra Mundial. Su foto de la izquierda, vestido de piloto, es de 1940.

 

Trinidad Gallego: enfermera comunista

 

(Madrid, 1913). Trini es de las que no perdonan. Hija de una portera, las desigualdades de la época influyeron en su toma de conciencia social. “Con la República empecé a enterarme de cosas. Conocí la casa del pueblo y vi las primeras manifestaciones anarquistas”. Ahí surgió su militancia comunista y la creación del Comité de Enfermeras Laicas. “Cuando estalla la guerra me fui a la casa del partido. ‘¿Qué hago?’, pregunté. Me contestaron que me fuera al hospital de San Carlos y empezara a funcionar. Allí pasé la guerra sin librar ni un solo día”. En 1939 fue detenida junto a su madre y su abuela, de 87 años. Pasó cuatro años en prisión. Fue violada. Hoy sigue siendo comunista. La foto antigua es de 1936.

 

José Lacunza: oficial y maestro republicano

 

(Huesca, 1916). Uno de los rostros más doloridos y de las historias menos épicas. Lacunza era maestro en un pueblecito del Pirineo. “No militaba, pero tenía ideas progresistas. Aunque del comunismo se decía que les quitaban los niños a las madres y el Estado los educaba”. “Cuando estalló la guerra me fui a alistar. Tenía la mentalidad de un niño: ¡me veía de oficial y con un caballo!”. El sueño duró días. En el frente de Teruel comprendió el terror que le inspiraba la guerra. Que se confirmó durante la retirada del ejército republicano. “Era como lo que hemos visto de Bosnia: carreteras llenas de mujeres, ancianos y niños. Pasé la frontera el 9 de febrero. Fui a un campo de concentración. Luego estuve preso dos años y medio”. La foto de arriba fue tomada en el campo de Rivesaltes en 1939.

 

Mercedes Sanz: bachiller Falangista y fundadora de auxilio social

 

(Valladolid, 1911). El 24 de julio de 1936, Onésimo Redondo, cofundador de Falange, era asesinado. Y su mujer perdía el hijo que esperaban. La guerra había comenzado seis días antes. “Me quedé viuda con 25 años. ¡Una niña! Y con tres hijos. En esos días pensábamos que la guerra iba a durar una semana. Por eso, cuando creamos el Auxilio Social, para ayudar a los huérfanos de la guerra, lo llamamos Auxilio de Invierno”. Ésa fue su particular batalla. Una labor que la enfrentaría con la otra dama del régimen, Pilar Primo de Rivera. “Tenía un poco de calva, la pobrecilla”. Sin embargo, sus ideas nunca cambiaron: “La guerra fue inevitable. La hicimos para que España no fuese Albania. Pero Franco debió marcharse antes”. La foto superior fue tomada en Valladolid en 1936.

 

Fernando AristizÁbal: Soldado vasco

 

(Irún, 1917-Bilbao, 2005). “La guerra es la plaga más horrorosa que puede caerle a un pueblo”. A Aristizábal le sorprendió un domingo volviendo de misa. Era militante del PNV. Ese mismo día se alistó en sus milicias. “Y el 20 de julio, ya estábamos en la frontera de Navarra formando nuestras unidades. El que tenía una escopeta de caza la llevaba. No había uniforme. Las botas de monte y así. La principal diferencia con el ejército nacional era que ellos traían mandos con preparación militar”. Aristizábal, que durante la transición llegaría a ser diputado del PNV, combatió en los frentes de Bilbao y Santander. “Recuerdo Gernika tras el bombardeo, estaba todo destruido. Era desolador”. Hecho prisionero por los italianos, escapó por los pelos de ser fusilado por los carlistas. Estuvo en prisión hasta 1943, y después, en la clandestinidad. En la fotografía, con los gudaris condenados a muerte en la cárcel de Burgos, en 1942.

 

Moisés Broggi: Capitán médico de la República

 

(Barcelona, 1908). “Muchas veces, a mitad de una intervención quirúrgica sonaban las sirenas, se apagaban las luces y teníamos que acabar con la luz de una linterna. En poco tiempo adquirimos una gran experiencia en cirugía de guerra”. Moisés Broggi tenía el grado de capitán. Pero fue, sobre todo, un médico.

 

Se dedicó a salvar vidas. Primero, librando del paredón a prisioneros rebeldes heridos. Después, perfeccionando las técnicas quirúrgicas. En los tres años de contienda trabajó en los frentes de Madrid, Brunete, Belchite, Teruel, el Ebro y Cataluña. Participó en la creación de los primeros hospitales de campaña y las primitivas uvi móviles. Tras la guerra fue juzgado e inhabilitado para trabajar en la sanidad pública. En la imagen, operando en el frente de Aragón, en 1937.

 

Manuel Valdés: Fundador de Falange

 

(Bilbao, 1909-Madrid, 2001). “La guerra fue inevitable. Franco no sólo salvó a España, sino que la transformó socialmente”, explicaba poco antes de fallecer este arquitecto vasco. Era el prototipo del vencedor de la contienda. Defensor a ultranza de un régimen que le premió con la vicesecretaría del Movimiento y una embajada. Su carrera política se inició al lado de José Antonio Primo de Rivera, a los 22 años. Detenido antes de la guerra junto a su jefe de filas, colaborador de los conjurados, días antes del alzamiento ya sabía lo que se avecinaba. Condenado a muerte, escapó de milagro y organizó el espionaje nacional en Madrid.

 

Fernando Macarro: comisario político comunista.

 

(Salamanca, 1920). “Mis padres eran campesinos sin tierra; tan sumisos que cuando pasaba el amo hacían la señal de la cruz, como si fuera un representante de Dios en la tierra”. Pero a los 15 años, Macarro decidió romper con su destino y se afilió a las Juventudes Socialistas. Con 16 marchó al frente, pero fue devuelto por menor de edad. En 1938 volvió a luchar y alcanzó el grado de comisario político. Tras la guerra fue detenido en Alicante, torturado y condenado a muerte. Pasaría 23 años en las prisiones de Franco. “La cárcel fui mi universidad. Coincidí con Miguel Hernández, Buero Vallejo y muchos más”. Allí comenzó a escribir poemas bajo el seudónimo de Marcos Ana. Y comenzó una gran amistad epistolar con Alberti. La imagen superior es en la cárcel de Porlier, en 1939.

 

Leandro Pérez: zapador del ejército franquista

 

(La Coruña, 1916). El 18 de julio de 1936 le pilló en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Quería ser ingeniero. Allí coincidió con Lorca, Buñuel y Dalí. Cuando estalló la contienda no regresó a su pueblo. “Mi idea era aguantar. Pensaba que en unos días todo estaría arreglado, pero no fue así”. Fue alistado en una compañía de zapadores minadores. Su misión era volar puentes, abrir trincheras, minar. Ir por delante. “Estuve en todas las batallas. De 183 hombres que éramos, quedamos 23. Vi de todo. El horror. Imágenes que no te puedes quitar de la cabeza. Yo no me acuerdo mucho de la guerra; si no, me volvería loco. Las guerras hay que evitarlas a toda costa. Yo fui del Movimiento, pero si yo llego a saber que la democracia era esto…”. En la foto, Leandro, a la izquierda, en 1937.

 

José Ramón Calparsoro: piloto de la aviación franquista

 

(Guipúzcoa, 1908). “Nunca pienso en la guerra. Tengo más de 90 años, así que la guerra no ha sido más que un tres por ciento de mi vida”. Es curioso que este ingeniero vasco haya borrado de su memoria la Guerra Civil. Él, que fue el piloto de bombardero más condecorado del ejército nacional. Y el primer español destinado en la Legión Cóndor. Para ingresar en la aviación mintió sobre sus escasos conocimientos aeronáuticos. Sólo tenía ocho horas de vuelo. “¡La madre santificada! ¡Estábamos haciendo la guerra! ¡Nosotros! Pero con el ánimo que teníamos nos comíamos el mundo”. Pilotó un Heinkel 46 en los principales frentes. Y recibió la Medalla Militar. Tras la guerra volvió a dirigir la empresa de su familia. En la foto superior, a la izquierda, en el aeródromo de Sanjurjo, en 1938.

 

Vicenzo Tonelli: soldado de la brigada Garibaldi

 

(Italia, 1916). “Cómo no voy a llevar a España en el corazón. Cuando llegamos los brigadistas, los españoles nos recibían con flores y naranjas”. Vicenzo era miembro de las Juventudes Comunistas italianas desde 1934. En 1936 se vino junto a su mejor amigo, Armelino Zuliani, a defender la República. “Cuando me dieron por primera vez un arma se me puso la piel de gallina. ¡Yo, el antimilitarista, aprendiendo a hacer la guerra!”. Y aprendió. “Aunque al horror y el miedo no te acostumbras nunca”. Luchó cuerpo a cuerpo contra los moros de Franco en la Ciudad Universitaria de Madrid; en Brunete, con un calor terrible, y en Guadalajara, contra los italianos fascistas. En 1938 abandonó España y luchó en la resistencia contra Hitler y Mussolini. La imagen superior fue tomada en 1937.

 

Theo Francos: comisario de la XI Brigada Internacional

 

(Valladolid, 1914). Theo Francos se despidió de Sofía Moro con esta frase: “Cuando quieras presentar tu libro me llamas, que doy un golpe de mano y me presento en Madrid”. Theo es el ejemplo vivo de una vida dedicada a luchar contra el fascismo. Francés de origen español, comunista desde los 16 años, “cuando en España se produjo el alzamiento me indigné. Me asustó que el fascismo estuviera ganando posiciones cerca de nuestras fronteras”. Participó en la defensa de Madrid, donde fue herido. Después, Brunete, Belchite, el Ebro. En 1939 fue detenido en Alicante y torturado. Huyó y se unió al ejército británico como paracaidista, participando en la liberación de Europa. La foto es de 1937.

 


 

7 de Mayo de 2006

7 de Mayo de 2006

 El pretérito perfecto expresa una acción acabada, pero dentro de un tiempo que el hablante considera que no ha terminado, por ejemplo :

de las Obras completas
 

I.                 Carta sobre el bachillerato (a Emil Fluss), 1873 [1941]

II.                 Prólogo y notas al libro de Bernheim, 1888-9

III.                Estudio comparativo de las parálisis motrices orgánicas e histéricas, 1888-93 [1893]

IV.               Un caso de curación hipnótica, 1892-3

V.                Charcot, 1893

VI.               ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA, 1893-5 [1895]

VII.              Las neuropsicosis de defensa, 1894

VIII.              Obsesiones y fobias, 1894 [1895]

IX.               La neurastenia y la neurosis de angustia, 1894 [1895]

X.                Crítica de la neurosis de angustia, 1895

XI.               PROYECTO DE UNA PSICOLOGÍA PARA NEURÓLOGOS, 1895 [1950]

XII.              La herencia y la etiología de las neurosis, 1896

XIII.              Nuevas observaciones sobre las neuropsicosis de defensa, 1896

XIV.             La etiología de la histeria, 1896

XV.              La sexualidad en la etiología de las neurosis, 1898

XVI.             Los recuerdos encubridores, 1899

XVII.            LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS, 1898-9 [1900]

XVIII.           Los sueños, 1900 [1901]

XIX.             Una premonición onírica cumplida, 1899 [1941]

XX.              PSICOPATOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA, 1900-1

XXI.             ANÁLISIS FRAGMENTARIO DE UNA HISTERIA («Caso Dora»), 1901 [1905]

XXII.            El método psicoanalítico de Freud, 1903 [1904]

XXIII.           Sobre psicoterapia, 1904 [1905]

XXIV.           Psicoterapia (Tratamiento por el espíritu), 1905

XXV.           EL CHISTE Y SU RELACIÓN CON LO INCONSCIENTE, 1905

XXVI.           TRES ENSAYOS PARA UNA TEORÍA SEXUAL, 1905 [1925]

XXVII.          Mis opiniones acerca del rol de la sexualidad en la etiología de la neurosis, 1905 [1906]

XXVIII.         La ilustración sexual del niño. (Carta abierta al doctor M. Fürst), 1907

XXIX.           La moral sexual «cultural» y la nerviosidad moderna, 1908

XXX.           Teorías sexuales infantiles, 1908

XXXI.           Personajes psicopáticos en el teatro, 1904-5?-6? [1942]

XXXII.          El psicoanálisis y el diagnóstico de los hechos en los procedimientos judiciales, 1906

XXXIII.         EL DELIRIO Y LOS SUEÑOS EN «LA GRADIVA» DE W. JENSEN, 1906 [1907]

XXXIV.        Los actos obsesivos y las prácticas religiosas, 1907

XXXV.         El poeta y los sueños diurnos, 1907 [1908]

XXXVI.        Fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad, 1908

XXXVII.        El carácter y el erotismo anal, 1908

XXXVIII.       Generalidades sobre el ataque histérico, 1908 [1909]

XXXIX.        La novela familiar del neurótico, 1908 [1909]

XL.              ANÁLISIS DE LA FOBIA DE UN NIÑO DE CINCO AÑOS (CASO «JUANITO»), 1909

XLI.             ANÁLISIS DE UN CASO DE NEUROSIS OBSESIVA (CASO «EL HOMBRE DE LAS RATAS»), 1909

XLII.             OBSERVACIONES PSICOANALÍTICAS SOBRE UN CASO DE PARANOIA («Dementia paranoides»), autobiográficamente descripto (Caso «Schreber»), 1910 [1911]

XLIII.            Prólogo para la primera edición de la «Recopilación de ensayos sobre la teoría de las neurosis de los años 1893 a 1906», 1906

XLIV.           Prólogo para un libro de Wilhelm Stekel, 1908

XLV.            Prólogo para un libro de Sándor Ferenczi, 1909

XLVI.           PSICOANÁLISIS (Cinco conferencias pronunciadas en la Clark University, Estados Unidos), 1909 [1910]

XLVII.          El porvenir de la terapia psicoanalítica, 1910

XLVIII.          El psicoanálisis «salvaje», 1910

XLIX.           Ejemplos de cómo los neuróticos revelan sus fantasías patógenas, 1910

L.                UN RECUERDO INFANTIL DE LEONARDO DA VINCI, 1910

LI.                El doble sentido antitético de las palabras primitivas, 1910

LII.               Sobre un tipo especial de la elección de objeto en el hombre, 1910

LIII.              Concepto psicoanalítico de las perturbaciones psicógenas de la visión, 1910

LIV.             Contribuciones al simposio sobre el suicidio, 1910

LV.              Formulaciones sobre los dos principios del suceder psíquico, 1910-11

LVI.             El significado de la sucesión de las vocales, 1911

LVII.             El empleo de la interpretación de los sueños en el psicoanálisis, 1911

LVIII.            La dinámica de la transferencia, 1912

LIX.             Consejos al médico en el tratamiento psicoanalítico, 1912

LX.              La iniciación del tratamiento, 1913

LXI.             Experiencias y ejemplos de la práctica analítica, 1913

LXII.             La fausse reconnaissance (‹déjà raconté›) durante el psicoanálisis, 1914

LXIII.            Recuerdo, repetición y elaboración, 1914

LXIV.           Observaciones sobre el «amor de transferencia», 1914 [1915]

LXV.            Algunas observaciones sobre el concepto de lo inconsciente en el psicoanálisis, 1912

LXVI.           Contribuciones al simposio sobre la masturbación, 1912

LXVII.          Sobre la degradación más generalizada de la vida erótica, 1912

LXVIII.          Sobre las causas ocasionales de la neurosis, 1912

LXIX.           Un sueño como testimonio, 1913

LXX.            Sueños con temas de cuentos infantiles, 1913

LXXI.           Representación de la «gran hazaña» en el sueño, 1914

LXXII.          Dos mentiras infantiles, 1913

LXXIII.          La disposición a la neurosis obsesiva, 1913

LXXIV.         TÓTEM Y TABÚ, 1912-13

LXXV.          MÚLTIPLE INTERÉS DEL PSICOANÁLISIS, 1913

LXXVI.         El tema de la elección de un cofrecillo, 1913

LXXVII.        El «Moisés» de Miguel Ángel, 1913 [1914]

LXXVIII.       Sobre la psicología del colegial, 1914

LXXIX.         HISTORIA DEL MOVIMIENTO PSICOANALÍTICO, 1914

LXXX.          Carta al Dr. Friedrich S. Krauss sobre la «Anthropophyteia», 1910

LXXXI.         «¡Grande es Diana Efesia!», 1911

LXXXII.        Prefacio para un libro de Oskar Pfister, 1913

LXXXIII.       Prólogo para un libro de Maxim Steiner, 1913

LXXXIV.       Prólogo para un libro de John Gregory Bourke, 1913

LXXXV.       HISTORIA DE UNA NEUROSIS INFANTIL (Caso del «Hombre de los lobos»), 1914 [1918]

LXXXVI.       Comunicación de un caso de paranoia contrario a la teoría psicoanalítica, 1915

LXXXVII.      INTRODUCCIÓN AL NARCISISMO, 1914

LXXXVIII.     Sobre las transmutaciones de los instintos y especialmente del erotismo anal, 1915 [1917]

LXXXIX.       LOS INSTINTOS Y SUS DESTINOS, 1915

XC.              LA REPRESIÓN, 1915

XCI.             LO INCONSCIENTE, 1915

XCII.            Adición metapsicológica a la teoría de los sueños, 1915 [1917]

XCIII.            Duelo y melancolía, 1915 [1917]

XCIV.           CONSIDERACIONES DE ACTUALIDAD SOBRE LA GUERRA Y LA MUERTE, 1915

XCV.            Lo perecedero, 1915 [1916]

XCVI.           Carta a la Dra. von Hug-Hellmuth, 1915

XCVII.          LECCIONES INTRODUCTORIAS AL PSICOANÁLISIS, 1915-7 [1916-7]

XCVIII.         VARIOS TIPOS DE CARÁCTER DESCUBIERTOS EN LA LABOR ANALÍTICA, 1916

XCIX.           Un paralelo mitológico a una imagen obsesiva plástica, 1916

C.                Una relación entre un símbolo y un síntoma, 1916

CI.               Una dificultad del psicoanálisis, 1917

CII.               Un recuerdo infantil de Goethe en Poesía y verdad, 1917

CIII.              El tabú de la virginidad, 1917 [1918]

CIV.             Sobre la enseñanza del psicoanálisis en la universidad, 1918 [1919]

CV.              Los caminos de la terapia psicoanalítica, 1918 [1919]

CVI.             Para la prehistoria de la técnica psicoanalítica, 1920

CVII.            Pegan a un niño. Aportación al conocimiento de la génesis de las perversiones sexuales, 1919

CVIII.            Asociación de ideas de una niña de cuatro años, 1920

CIX.             LO SINIESTRO, 1919

CX.              MÁS ALLÁ DEL PRINCIPIO DEL PLACER, 1919-20 [1920]

CXI.             Introducción al simposio sobre las neurosis de guerra, 1919

CXII.            SOBRE LA PSICOGÉNESIS DE UN CASO DE HOMOSEXUALIDAD FEMENINA, 1920

CXIII.            PSICOLOGÍA DE LAS MASAS Y ANÁLISIS DEL YO, 1920-21 [1921]

CXIV.           SOBRE ALGUNOS MECANISMOS NEURÓTICOS EN LOS CELOS, LA PARANOIA Y LA HOMOSEXUALIDAD, 1921 [1922]

CXV.            OBSERVACIONES SOBRE LA TEORÍA Y LA PRÁCTICA DE LA INTERPRETACIÓN ONÍRICA, 1922 [1923]

CXVI.           J. Popper-Lynkeus y la teoría onírica, 1923

CXVII.          Complementos a la teoría onírica, 1920

CXVIII.         EL SUEÑO Y LA TELEPATÍA, 1922

CXIX.           PSICOANÁLISIS Y TELEPATÍA, 1921 [1941]

CXX.            Observaciones sobre el inconsciente, 1922

CXXI.           PSICOANÁLISIS Y TEORÍA DE LA LIBIDO. Dos artículos de enciclopedia, 1922 [1923]

CXXII.          UNA NEUROSIS DEMONÍACA EN EL SIGLO XVII, 1922 [1923]

CXXIII.         La cabeza de Medusa, 1922 [1940]

CXXIV.         La organización genital infantil. (Adición a la teoría sexual), 1923

CXXV.         EL YO Y EL ELLO, 1923

CXXVI.         ESQUEMA DEL PSICOANÁLISIS, [1924]

CXXVII.        Neurosis y psicosis, 1923 [1924]

CXXVIII.       La pérdida de la realidad en la neurosis y en la psicosis, 1924

CXXIX.         La disolución del complejo de Edipo, 1924

CXXX.         El problema económico del masoquismo, 1924

CXXXI.         AUTOBIOGRAFÍA, 1924 [1925]

CXXXII.        Las resistencias contra el psicoanálisis, 1924 [1925]

CXXXIII.       El «block» maravilloso, 1924 [1925]

CXXXIV.      Prólogo para un libro de Theodor Reik, 1919

CXXXV.       Prólogo para un libro de J. Varendonck, 1921

CXXXVI.      Prólogo para un libro de James J. Putnam, 1921

CXXXVII.      Prólogo para un libro de Max Eitingon, 1923

CXXXVIII.     Carta a D. Luis López Ballesteros y de Torres, 1923

CXXXIX.      En memoria de James J. Putnam, 1919

CXL.           En memoria de Víctor Tausk, 1919

CXLI.           En memoria de Anton von Freund, 1920

CXLII.           A Sándor Ferenczi, 1923

CXLIII.          La editorial psicoanalítica internacional y los premios para trabajos psiconalíticos, 1919

CXLIV.         Comunicación del director de la Revista Internacional de Psicoanálisis, 1924

CXLV.          Carta a la revista «Le Disque Vert», 1924

CXLVI.         INHIBICIÓN, SÍNTOMA Y ANGUSTIA, 1925 [1926]

CXLVII.        La negación, 1925

CXLVIII.        La significación ocultista del sueño, 1925

CXLIX.         Los límites de la interpretabilidad [de los sueños], 1925

CL.              La responsabilidad moral por el contenido de los sueños, 1925

CLI.              Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia sexual anatómica, 1925

CLII.             PSICOANÁLISIS: ESCUELA FREUDIANA, 1926

CLIII.            ANÁLISIS PROFANO (Psicoanálisis y medicina), 1926

CLIV.           EL PORVENIR DE UNA ILUSIÓN, 1927

CLV.            Fetichismo, 1927 [1928]

CLVI.           El humor, 1927 [1928]

CLVII.           Una experiencia religiosa, 1927 [1928]

CLVIII.          Dostoievski y el parricidio, 1927 [1928]

CLIX.           EL MALESTAR EN LA CULTURA, 1929 [1930]

CLX.            Premio Goethe de 1930, 1930

CLXI.           La peritación forense en el proceso Halsmann, 1930 [1931]

CLXII.           Sobre los tipos libidinales, 1931

CLXIII.          Sobre la sexualidad femenina, 1931

CLXIV.         Sobre la conquista del fuego, 1931 [1932]

CLXV.          Carta a Maxim Leroy sobre un sueño de Descartes, 1929

CLXVI.         Mi relación con Josef Popper-Lynkeus, 1932

CLXVII.        NUEVAS LECCIONES INTRODUCTORIAS AL PSICOANÁLISIS, 1932 [1933]

CLXVIII.        El porqué de la guerra, 1932 [1933]

CLXIX.         Prefacio para un libro de August Aichhorn, 1925

CLXX.          Nota para un trabajo de E. Pickworth Farrow, 1926

CLXXI.         Prólogo del folleto «Décimo aniversario del Instituto psicoanalítico de Berlín», 1930

CLXXII.        Mensaje para la «Medical Review of Reviews», 1930

CLXXIII.        Palabras preliminares para un libro de Edoardo Weiss, 1931

CLXXIV.       Prefacio para un libro de Hermann Nunberg, 1932

CLXXV.        Prólogo para un libro de Marie Bonaparte, 1933

CLXXVI.       A Romain Rolland, 1926

CLXXVII.      A Ernest Jones, en su quincuagésimo aniversario, 1929

CLXXVIII.     Mensaje para la inauguración de la Universidad Hebrea, 1925

CLXXIX.       Carta sobre la posición frente al judaísmo, 1925

CLXXX.        Discurso a los miembros de la sociedad B'NAI B'RITH. B'nai B'rith, 1926 [1941]

CLXXXI.       Carta a David Eder, 1926

CLXXXII.      Carta al burgomaestre de la ciudad de Pribor, 1931

CLXXXIII.     Carta a Paul Federn, 1931

CLXXXIV.     En memoria de Josef Breuer, 1925

CLXXXV.     En memoria de Karl Abraham, 1926

CLXXXVI.     En memoria de Sándor Ferenczi, 1933

CLXXXVII.    MOISÉS Y LA RELIGIÓN MONOTEÍSTA: TRES ENSAYOS, 1937

CLXXXVIII.   La sutileza de un acto fallido, 1935

CLXXXIX.     A Thomas Mann, en su sexagésimo aniversario, 1936

CXC.           Un trastorno de la memoria en la Acrópolis, 1936

CXCI.          Carta a Bárbara Low, 1936 [1945]

CXCII.         Borrador de una carta a Thomas Mann, 1936 [1941]

CXCIII.         Lou Andreas-Salomé, 1937

CXCIV.        ANÁLISIS TERMINABLE E INTERMINABLE, 1937

CXCV.         CONSTRUCCIONES EN EL ANÁLISIS, 1937

CXCVI.         La escisión del yo en el proceso de defensa, 1938 [1940]

CXCVII.        COMPENDIO DEL PSICOANÁLISIS, 1938 [1940]

CXCVIII.       Algunas lecciones elementales de psicoanálisis, 1938 [1940]

CXCIX.         Un comentario sobre el antisemitismo, 1938

CC.              Carta al Editor de «Time and Tide» sobre el antisemitismo en Inglaterra, 1938

CCI.             Tres cartas a Theodor Reik, 1938 [1952]

CCII.             Dos cartas a David Abrahamsen sobre Weininger, 1938-9 [1946]

CCIII.            Carta a Charles Berg sobre su libro «War in the mind», 1939

CCIV.           Conclusiones, ideas, problemas, 1938 [1941]

CCV.            Los orígenes del psicoanálisis, 1887-02

 

Rainer María Rilke

Rainer María Rilke

Los cuadernos de Malte Laurids Brigge (fragmento)

" No puedo dormir sin la ventana abierta. Los tranvías ruedan estrepitosamente a través de mi habitación. Los autos pasan por encima de mí. Suena una puerta. En algún sitio cae un vidrio chasqueando. Oigo la risa de los trozos grandes de cristal y la leve risilla de las esquirlas. Después, de pronto, un ruido sordo, ahogado, al otro lado, en el interior de la casa. Alguien sube la escalera. Se acerca, se acerca sin detenerse. Esta ahí, mucho tiempo ahí, pasa. Otra vez la calle. Una chica grita: "Ah! tais toi, je ne veux plus!" El tranvía eléctrico acude, todo agitado, pasa por encima, más allá de todo. Alguien llama. Hay gentes que corren, se agolpan. Un perro ladra. ¡Qué alivio! Un perro. Hacia la madrugada hay hasta un gallo que canta, y es una infinita delicia. Después, de pronto, me duermo. Hay los ruidos. Pero hay algo aún más terrible: el silencio. Creo que en los grandes incendios sobreviene a veces un momento de máxima tensión: los chorros de agua declinan; los bomberos no trepan ya; nadie se mueve. Silenciosamente, una negra cornisa se desprende desde arriba, y un alto muro, tras del que salen las llamas, se inclina sin ruido hacia adelante. Todo está inmóvil y espera, encogidos los hombros y juntas las cejas, el tremendo desplome. Así es aquí el silencio. Aprendo a ver. No sé por qué, todo penetra en mí más profundamente, y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. No sé lo que pasa. "

coda: foto de Willy Ronis. Venecia, 1959

Tres 'warhol' por un 'velázquez'

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ

EL PAÍS  -  España - 05-05-2006

¿A quién va usted a creer? ¿A mí o a sus propios ojos? La ocurrencia es de Groucho Marx pero se puede aplicar ahora al Ayuntamiento de Madrid: ¿a quién creer? ¿Al alcalde o a nuestros propios ojos? Porque los ojos de la mayoría de la gente que vive en Madrid ven un Paseo del Prado muy hermoso que va a ser sometido a una intervención desproporcionada, innecesaria e injustificada. Es posible que el proyecto de Álvaro Siza y del equipo de arquitectos españoles que le acompaña sea un proyecto estrella. Nadie discute que el Ayuntamiento ha buscado expertos, e incluso artistas, de reconocida fama y solvencia, pero, simplemente, el Paseo del Prado no necesita que lo cambien por algo, quizás hermoso, pero distinto. No hace falta. A la mayoría de la gente que vive en Madrid o que visita la ciudad le gusta, y mucho, como es.

Las ciudades tienen zonas que las identifican y que se supone que dan raíces a la añoranza. Quien viva en Barcelona tendrá su imagen de las Ramblas, como la tienen los vecinos de cualquier ciudad del mundo de su calle o plaza más hermosa. Seguro que Picadilly Circus, en Londres, podría ser mejor, pero a nadie se le ocurre remodelarlo ahora para que se parezca a la plaza que fue en el siglo XVII. Es posible que la plaza del Comercio, en Lisboa, pueda ser todavía más bella, pero ¿quién lo necesita? La mayoría de sus vecinos y visitantes queremos verla como es. Eso es exactamente lo que pasa en Madrid. La ciudad ha experimentado cambios brutales en pocos años, quizás es la capital europea que más se ha transformado en la última década. Transformación tras transformación, Madrid ha ido perdiendo casi todas sus posibles referencias. Una de las pocas que continúa en pie es precisamente el emblemático Paseo del Prado con sus hermosos árboles, el lugar en el que han jugado miles, decenas de miles de madrileños de nacimiento y de adopción.

 

Los defensores del cambio aseguran que el paseo recuperará una imagen parecida a la que tuvo a finales del siglo XIX, cuando se pavoneaban por allí caballos y carruajes. Es posible, pero nuestros bisabuelos ya no están aquí para reconocerlo. Y los bisnietos queremos que nos dejen un poco en paz y reconocer la belleza que vieron nuestros ojos infantiles ¿Alguien niega que el Prado es ahora hermoso? Nadie, ni, por supuesto, el Ayuntamiento. Simplemente quieren cambiarlo. Hacerlo todavía mejor. Pues no hace falta. Como dice el arquitecto Eduardo Mangada (responsable de la mejor política urbanística que ha tenido Madrid en mucho tiempo), "cuando no hace falta cambiar algo, lo que hace falta es no cambiarlo". En eso consiste la elegancia de un urbanista: en no acometer cosas innecesarias.

 

Claro que el Paseo del Prado necesita que lo limpien y arreglen. Seguro que hace falta quitar la gasolinera que afea la vista del Museo, seguro que se puede mejorar su mobiliario urbano y seguro que se puede quitar un carril de tráfico para ampliar la acera del Banco de España y del Museo Thyssen. Muy probablemente el ornato y decoro de todo el paseo (como se decía antes) necesita un buen repaso. Dicen que los árboles no son de la época de Carlos III, sino que tienen 70 ó 50 años. ¿Y que más da? Lo que importa es que son una belleza. Dicen que arrancarán sólo unos pocos y que los sustituirán, tres por uno. Pero no se cambia un velázquez por tres warhol.

 

El recién fallecido John K. Galbraith se reía de sus colegas los economistas y de los políticos porque, decía, siempre quieren convencernos de que las cosas desagradables terminan por tener efectos benéficos. No es verdad. A veces las cosas desagradables son simplemente desagradables e innecesarias. Madrid, mejor dicho, las varias generaciones que conviven hoy en ella, está ya sometida a los males de una ciudad permanentemente inacabada. Es suficiente. Seguro que los vecinos de otras ciudades y parajes comprenden muy bien de qué estamos hablando. De eso que hizo que las últimas palabras de Antonio Machado fueran: "Esos días azules y este sol de la infancia".

6 de Mayo de 2006

6 de Mayo de 2006

Willy Ronis nació en París en 1.910. Sus padres llegaron a aquella ciudad a principios del siglo XX, huyendo de la persecución a la que estaban sometidos los judíos del imperio ruso. Willy Ronis se educó en los secretos de la fotografía al lado de su padre, que regentaba un estudio de retrato y retoque fotográfico. De su madre heredó la pasión por la música.

Tras la muerte de su padre en 1.936, Ronis emprende su carrera como fotógrafo industrial y reportero. En 1.954 publica un libro emblemático, Belleville.Ménilmontant, que se convierte en una obra de referencia para la fotografía de la época.

"Mis fotos no son venganzas contra la muerte y no creo tener ninguna angustia existencial. Ni siquiera sé a dónde voy, salvo que me sitúo- más o menos fortuitamente - frente a cosas o personas que me gustan y que quiero, que me interesan, que me molestan o que me agradan.Y sólo después intento reflexionar, cuando tengo mis imágenes delante".

La selección de fotografías que componen la exposición en la Fundación la Caixa de Madrid ha sido realizada en estrecha colaboración con el fotógrafo que, a sus 95 años, recuerda perfectamente el antes, el durante y el después de cada imagen.

Hasta el 23 de julio. ¡Magnífica!

(1) El panorama hacia el sur, febrero de 1957

5 de Mayo de 2006

5 de Mayo de 2006

 

...los señores que mantienen este chiringuito han decidido que hoy era un buen día para comenzar algunas mejoras y han colocado todo el día el cartel de disculpen las molestias prohibido el paso y así nos han tenido hasta ahora mismo que hemos podido volver a nuestros pisos y preparar la cena y ver el telediario y dicen que será para bien de todos porque todos somos los beneficiarios de esas mejoras y tal y tal que me siento bastante de prestado en este lugar cuando ni preguntan aunque tampoco es que sea mucho el alquiler o los impuestos y que les dejo con el roto que me gusta que ya es tarde para comenzar una protesta vecinal contra la propiedad aunque maldita la gracia que tienen cuando hacen lo que hacen simplemente porque son los dueños verán cuando evo llegue a españa y nacionalice o cuando lenin diga que la pelota es suya entonces llorarán como lo que son que mejor no lo digo porque el propietario es lo que todos ustedes saben y tampoco dicen lo dicho que les dejo con el roto antes ops cuando leíamos triunfo hace años y todos más jóvenes que vamos para viejos como el propietario que parece un putón barato que me recuerda a alguien conocido o muy cercano que igual...

Vicente Verdú

De madre naturaleza a naturaleza amante


VICENTE VERDÚ

EL PAÍS  -  Sociedad - 04-05-2006

No pocas mentes sensatas auguran, de vez en cuando, que el barril de petróleo alcanzará los 100 dólares. O más. Pero ¿por qué no los 500 o los 1.000 dólares? En este punto, el hombre se habrá emancipado obligadamente del crudo. O dicho de otro modo: cuando se registrara esta imaginada tesitura el ser humano sería radicalmente inducido a prescindir del producto. En ese mismo día y contra las tradicionales voces melancólicas nacerá una inesperada liberación de la especie humana y de la misma Naturaleza.

Así como el Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM) ha venido creando, entre costes y sufrimientos, entre avances y retrocesos, la liberación sexual general -incluida la liberación masculina-, el fin del sometimiento al petróleo supondrá el fin de una subordinación secular, anclada en la oscuridad de la Tierra y unida a terribles periodos de catástrofes y deforestaciones.

 

La liberación respecto al petróleo, una vez descargados de otras graves servidumbres, representa el corte de otro importante cordón umbilical con la Naturaleza. Efectivamente, no podemos vivir sin La Naturaleza, como no es fácil tampoco vivir sin amor, pero sería grave ignorancia confundir la interrelación con la subordinación y la complicidad con la mansedumbre.

 

Los ecologistas piden respeto a la Naturaleza mimetizando las maneras de respeto a la Madre. El futuro, no obstante, fomentará el amor a la Naturaleza no en cuanto progenitora sino en cuanto amante. No se planteará entonces si abusamos o explotamos, si talamos o succionamos de ese cuerpo materno sin medida. El cuerpo reproducirá al de una amante liberada de la que vamos poco a poco liberándonos, según las pautas del MLM.

 

Las lubinas de que disponemos sin necesidad del mar, los tomates que rebosan en el mercado sin haber rozado jamás la tierra, los niños que nacen sin cumplir procedimientos carnales, los bovinos generados al margen de la copulación, los materiales de todo orden que no han sido paridos en las entrañas del monte o las medicinas que desde hace tiempo proceden no de las plantas (o sólo vienen de ellas a la manera sexy del amante), componen una nueva realidad al margen de lo natural, un nuevo paradigma civilizatorio que si el petróleo llegara a los 1.000 dólares se redondearía todavía más.

 

Tarde o temprano, en cualquier caso, estallará este particular apocalipsis mediante el cual la Madre Naturaleza será un viejo monumento y la naturaleza, en cuanto amante, será el movimiento moderno.

 

El proyecto Gran Simio y todos aquellos de igual inspiración forman parte de la misma tendencia que avanza hacia la liberación de la maternalidad natural. Un simio tiende a ser legalizado como sujeto de derechos humanos. De esta paradoja surge no sólo la humanización del animal sino también, simultáneamente, la disipación de lo salvaje y la consecuente sustitución de la Madre sagrada por la igualación laica. De este modo la interacción se facilita y se allana el escalón natural.

 

El miedo al petróleo caro o carísimo, como la veneración del oro y la devoción al mar, exponen clases equivalentes de atavismo. Igualmente, en la decadencia de la actual civilización, la mitología del agujero de ozono, el pavor al deshielo de los polos o el terror al recalentamiento del planeta reproducen, a través de su común componente térmico, el pánico sufrido en el medievo ante las fiebres devastadoras de las epidemias.

 

Ahora el petróleo es como el falo. La probable conclusión de su dominio hace posible imaginar el establecimiento gradual de una escena donde, como en los diseños más benéficos del paraíso, naturaleza y seres humanos retozan y duermen juntos, se aman y se enlazan sin dolor ni temor. Más bien la próxima liberación del ser humano respecto a la Naturaleza coincide con la transformación del hombre en una suerte de mujer, todavía inédita. Una figura en formación, donde, por otra parte, la mayoría de las fantasías más dulces de la historia creían ver culminada la síntesis felicísima del mundo. El amante sin término.

 


 

4 de Mayo de 2006

4 de Mayo de 2006

Cumpleaños feliz.

 

Escucho por televisión, y veo, casualmente, mientras tomo el primer café en la barra de un bar, unas declaraciones del portavoz actual de la derecha española en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, sobre el 11M : "sólo queremos saber la verdad". Pago y me marcho a la velocidad de la luz. Ningún ciudadano se merece comenzar el día de forma tan cruel y estúpida.

Me anoto el tema Bolivia y la supuesta nacionalización del petróleo y el gas. También sobre la fiebre de patriotismo que nos invade en forma de mercantil, Repsol, como si nos hubieran robado el rosario de nuestra madre, con algunos de nuestros políticos gritando por las calles ¡al ladrón, al ladrón! mientras les cae la gasolina por los bolsillos de su indigencia.

¿Pero no se trataba de hacer peatonal el paseo del Prado? ¿Qué son esos cinco carriles para automóviles del que hablan en los periódicos? A este paso me encadeno con Tita junto a sus pinturas.

Bueno, decíamos ayer...el primer contrato francés para los jóvenes se ha ido al carajo (y casi su primer ministro). Venga, ahora que nos vuelvan a decir los de siempre que no se puede hacer nada para cambiar las cosas. Nunca como hoy se ha podido tanto. ¿Verdad EVO?

Resumen del serial "los agujeritos negros" publicado en el (in)Mundo hasta la fecha:

- Zaplana le pide a Rubalcaba que le informe qué hacía el 11M la policía que dirigía Acebes.

- Acebes le pide a Rubalcaba que le informe de qué informaba aquel Gobierno del que era portavoz Zaplana.

- El Partido Popular le pide a Zaplana y Acebes que insistan ante Rubalcaba para saber la verdad de lo que hizo aquel Gobierno   presidido por un tal José María Aznar, de quien el  Partido Popular no se hace responsable, evidentemente.