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el mundo fragmentado

José Saramago

EL HOMBRE DUPLICADO

El día que descubrí que me había quedado sin pensamientos me sentí morir. No es que hubiera perdido la capacidad de pensar, no. Toda actividad pensante estaba orientada a la observación de mí mismo, cual si de un extraño se tratase. Tenía un yo duplicado .Uno vampirizaba al otro. Mi otro yo me examinaba contínua y despiadadamente. No era un observador imparcial. Se permitía en sus juicios utilizar la culpa, el  sentido de dignidad, “el factor dios”, la manipulación de sentimientos y cuántas maldades hicieran falta para asesinar cada momento vivido. No permitía la más mínima espontaneidad.  ¿Por qué te has rascado la cabeza? ¿Por qué has mirado en esa dirección y no en aquella? ¿Por qué has sonreído? ¿Por qué has parpadeado? ¿Por qué has respirado profundamente? ¿Por qué.......................?. Iba sin tregua minando mi vida con sus por qué. Si no encontraba una inmediata respuesta para cualquier acción que emprendiera me inundaba la parálisis. Mi mente y mi cuerpo se habían convertido en enemigos acérrimos. Nada que emprendiera el uno le parecía bien a la otra. Mis únicos momentos de calma me los proporcionaba el sueño. Hasta las pesadillas eran reconfortantes, en ellas no había mordazas .Desesperadamente tenía que encontrar una solución para aniquilar a semejante asesino. No podía pasarme todo el día durmiendo. Yo no quería morir, por el contrario se trataba de vivir. Probé a dejar mi mente en blanco a través de la meditación. En cuanto dejaba de meditar comenzaba la persecución. Una buena estrategia podría ser actuar a la inversa, anticiparme a su jugada, no entrar en el juego de los por qué. Para ello tenía que afianzar mi propio yo y ser capaz de rebelarme, plantarle cara, hacerle frente, despreciar las seguridades firmes, las respuestas absolutas, no inmolarme en el altar de la única verdad respuesta de cada cosa. Así paulatinamente introduje los matices, las aristas, los diferentes perfiles, la ausencia de respuestas. Aprendí a columpiar la vida con la soga de la duda. No lo sé, tal vez sí, tal vez no, depende, en mi opinión, a mí me sirve, si a él le vale, lo dudo mucho..... Deserté del mundo de los salvadores con respuestas para todo, vendedores de la Verdad. No fue fácil. Exigió una disciplina férrea, cuanto más dudaba mi mente mejor respiraba mi cuerpo. La vida exigía respuestas evidentemente, pero no inmediatas, ni imparciales, ni asépticas. Las respuestas debían estar hechas a mi medida. Frente a la Razón Absoluta, el discernimiento placentero, vivido, elegido, personal e intransferible. Aquel juez implacable se fue desmoronando ante mi insolencia, comenzó a darme por perdido. En mi estrategia sin darme cuenta aparecieron otros “yo”, salidos de mi único y exclusivo “yo”. Mi yo dejó también de ser una verdad absoluta, un ser sin aristas ,sin perfiles, sin matices. La vida resultó así mucho más rica. Tras asesinar a mi juez aparecieron mis otros yo cómplices, al abrigo de un personaje rescatado de una lectura, de una película, de un ensayo, de una obra de teatro, de un amigo, de un vecino, de un semejante desconocido..........

La mirada dejó de ser fija para convertirse en caleidoscópica, que no es lo mismo que escéptica. Yo no dudaba de todo, simplemente elegía mis propias verdades. Me había costado tanto esfuerzo conseguirlo que a partir de entonces, aunque no elegí el camino de hacerles la guerra, me pongo en alerta y a veces huyo despavoridamente de los “yo duplicados”, sobre todo si se trata de otros seres humanos. Esos que no militarán jamás en el bando de la duda porque no podrán permitírselo, pero sobre todo de aquellos otros que para poder convivir con su “yo duplicado” necesitan a su alrededor reproducir seres clónicos para así sentirse seguros y poder seguir viviendo. Los clónicos como todos necesitan sus fetiches: líderes, banderas, fronteras, dioses,  libros sagrados.....El problema estriba cuando los utilizan como armas arrojadizas contra sus semejantes, abocados por su misión redentora de apartarlos del camino de la perdición, por no entender que cada cual tiene el derecho de perderse como le venga en gana, mientras no salpique a otros. Si no la guerra, al final con ella perdemos todos, si sería tal vez conveniente no alimentar sus consignas, declarándonos pacíficamente en huelga de brazos caídos, teniendo nuestras propias repuestas y argumentos para defenderlas, recreando sin vergüenza la vida cada uno con sus alternativas, reividincando nuestro derecho a no ser un “yo duplicado”.

Sor Juana Inés De La Cruz

Prosigue el mismo asunto y determina que prevalezca la razón contra el gusto

" Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo. "

17 de Marzo de 2006

17 de Marzo de 2006

Francisco Ayala cumplió ayer 100 años. Un siglo de vida lúcida.

Me crucé con Ayala en una calle de Madrid, hace un mes. Con las manos a la espalda, caminaba a buen ritmo, sin la ayuda de nadie. No pude evitar pararme, como si contemplara un milagro. Pero el mayor milagro de Ayala no es físico, sino intelectual. Acaba de publicar su último libro, mantiene la lucidez mental, y sigue siendo, como hablan sus biógrafos, un gran conversador. Ayala, un siglo vivo por las calles de Madrid.

Recuerdo ahora aquella frase de mi abuelo Dámaso cuando se preguntaba si algún día el hombre llegaría a la luna. Y es que, de todos los siglos, el siglo XX es el que posiblemente sea más difícil de asimilar por el hombre en sólo cien años de vida.

Así que, cuando me crucé con Ayala por una calle de Madrid, pude contemplar todos sus interrogantes , que eran los míos, los nuestros. Leerle es encontrar algunas respuestas.

Francisco de Quevedo

El Buscón (fragmento)

" -Quien no hurta en el mundo, no vive. ¿Por qué piensas que los alguaciles y jueces nos aborrecen tanto? Unas veces nos destierran, otras nos azotan y otras nos cuelgan..., no lo puedo decir sin lágrimas (lloraba como un niño el buen viejo, acordándose de las que le habían batanado las costillas). Porque no querrían que donde están hubiese otros ladrones sino ellos y sus ministros. Mas de todo nos libró la buena astucia. En mi mocedad siempre andaba por las iglesias, y no de puro buen cristiano. Muchas veces me hubieran llorado en el asno si hubiera cantado en el potro. Nunca confesé sino cuando lo mandaba la Santa Madre Iglesia. Preso estuve por pedigüeño en caminos y a pique de que me esteraran el tragar y de acabar todos mis negocios con diez y seis maravedís: diez de soga y seis de cáñamo. Mas de todo me ha sacado el punto en boca, el chitón y los nones. Y con esto y mi oficio, he sustentado a tu madre lo más honradamente que he podido.
-¿Cómo a mí sustentado? -dijo ella con grande cólera. Yo os he sustentado a vos, y sacádoos de las cárceles con industria y mantenídoos en ellas con dinero. Si no confesábades, ¿era por vuestro ánimo o por las bebidas que yo os daba? ¡Gracias a mis botes! Y si no temiera que me habían de oír en la calle, yo dijera lo de cuando entré por la chimenea y os saqué por el tejado. "

Felipe Benítez Reyes

Jazz Band, de Vidas improbables

" El sonido delgado
como el iris
del lanzador de cuchillos de aquel circo barroco
que recorría mi niñez
de condición quimérica

El alfiler con óxido del saxo
tenor
hundido como un talismán de olvido y de infortunio
en el sexo civilizado
de la mulata melancólica
que aún sueña con los ojos de los búhos

Qué es esto? Me dirá Y usted
qué hace con un tigre de charol
entre sus manos
en este siglo en que Rilke y los jazmines
son cadáveres finos?

El tacón de una golfa
se está hundiendo en la nieve
y el marqués fusilado
huye en una berlina

Maten ya de una vez a Louis Armstrong
con una escala mixolidia
afilada como un puñal
como un puñal

Maten ya POR FAVOR al negro emocionado. "

16 de Marzo de 2006

16 de Marzo de 2006

Una nebulosa con forma de ADN

El telescopio espacial infrarrojo Spitzer, de la NASA, ha captado una nebulosa con una forma nunca vista hasta ahora que recuerda a la doble hélice del ADN. La nebulosa, un conglomerado de gas y polvo interestelar, está situada a una distancia de unos 25.000 años luz de la Tierra y a sólo 300 años luz del gran agujero negro del centro galáctico. Por su forma, los científicos deducen que la nebulosa, de unos 80 años luz de longitud, está retorciéndose alrededor de un eje orientado perpendicularmente al plano galáctico e influida por el intenso campo magnético del centro de la Vía Láctea

***

"A los simios no les interesa conversar"

De qué versaría la conversación entre un humano y un chimpancé si pudiesen sentarse a charlar tranquilamente? El primatólogo Josep Call cuenta que cuando se realizó esta prueba hace unos años en el Centro de Investigación del Lenguaje de Atlanta (EE UU) con un simio que se comunicaba a través de un ordenador, el resultado fue decepcionante: "Se vio que a los chimpancés no les interesa para nada conversar y sólo usan el modo imperativo, para pedir zumo o comida". Como explica este investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), que trabaja con una cuarentena de orangutanes, gorilas, bonobos y chimpancés, los gestos que realizan los niños pequeños se diferencian precisamente de los de los grandes simios en que los niños no sólo utilizan el modo imperativo, sino también el declarativo: "Mira un camión". Call (Barcelona, 1966), ha dado una charla en CosmoCaixa de Madrid sobre cómo el estudio comparativo de estos antropoides y otros animales, como perros o aves, es clave para entender la evolución en el ser humano del lenguaje y las habilidades cognitivas de aprender, imaginar, planear...

Pregunta. ¿Hasta qué punto se puede comunicar con gestos un gran simio?

 

Respuesta. La comunicación natural de sus gestos es muy flexible. Estos primates no pueden producir vocalizaciones nuevas, como los humanos o los loros, pero sí gestos fuera de su repertorio. Los gestos de los simios son muy interesantes para estudiar la evolución del lenguaje.

 

P. ¿Puede poner un ejemplo?

 

R. Para pedir comida enseñan la mano abierta con la palma hacia arriba.

 

P. ¿Y cuando un chimpancé enseña la palma sabe que simboliza comida o es sólo un gesto adquirido?

 

R. Se puede pensar que simplemente ha aprendido que cuando efectúa este gesto le dan comida y no entiende nada más. La forma de investigarlo es comprobar qué pasa si se le presenta un problema nuevo. Se coloca entonces comida fuera de su alcance, de forma que tenga que usar una herramienta, como un palo, para cogerla. Se ha demostrado que, cuando esto ocurre, el antropoide no realiza el gesto de comida sino que señala al experimentador dónde esta el instrumento para conseguirla. Es más, también es capaz de señalar un instrumento para conseguir un nuevo instrumento que necesita para obtener comida.

 

P. También pueden aprender el lenguaje de los sordomudos.

 

R. Sí, y ésta es otra prueba de su capacidad de innovación. Pues con el lenguaje de los signos pueden indicar incluso cosas que no están presentes.

 

P. ¿Qué muestra esto sobre la evolución de la inteligencia?

 

R. Tenemos pocos instrumentos para efectuar deducciones sobre la evolución de la cognición humana, pues ésta no fosiliza. Por ello, uno de los métodos de investigación más importantes es el comparativo. Si nos fijamos en la capacidad de producir lenguaje hablado, únicamente la poseen los humanos entre los antropoides. Entonces se puede postular que posiblemente evolucionó después de que los humanos se separasen de los otros primates. Si consideramos los gestos, se usan en todos los antropoides; por lo tanto, este aspecto debió de evolucionar antes de que se separasen.

 

P. ¿Cómo evoluciona el lenguaje oral?

 

R. El lenguaje es un conglomerado de componentes que evolucionaron en distinto momento, algunos son recientes y otros muy antiguos. Existen animales diferentes a los grandes simios que tienen algunos de esos componentes. A nivel de comprensión del lenguaje, por ejemplo, hay perros que comprenden las palabras. En cambio, la producción vocal voluntaria es un componente muy nuevo, pues ningún primate lo tiene, excepto los humanos.

 

P. ¿Y los loros?

 

R. Los loros, los delfines o los pájaros cantores también tienen capacidad para producir vocalizaciones flexibles. ¿Cómo es posible? Pues, porque estas especies han tenido una cierta selección que las ha conducido a producir estos programas de vocalización abiertos. No son los mismos que los de los humanos, pero sí análogos.

 

P. En Alemania usted ha trabajado con un perro que conocía 200 palabras.

 

R. Cuando lo conocimos sabía unas 200 palabras y ahora debe estar por las 300. Pero, lo más interesante es cómo aprende. El perro tiene unos 200 juguetes diferentes, le pones 10 en una habitación sin que los vea y le dices: "Tráeme la pelota". El animal va a la habitación, mira los objetos que hay y vuelve con la pelota. Ahora, le pones siete objetos que conoce y uno que no ha visto nunca. Le pides el nuevo: "La taza". Se va a la habitación, los mira todos y, por eliminación, vuelve con la taza. Lo más increíble es que cuando se colocan en la habitación sólo objetos nuevos que ha aprendido de esta forma y le pedimos otra vez: "La taza". La vuelve a traer, y ya no por eliminación.

 

P. ¿Cómo aprende de forma tan rápida?

 

R. Este perro es un border collie y, cuando publicamos el estudio, recibimos un montón de correspondencia de gente que nos decía que tenía uno y hacía lo mismo. Cuando preguntamos a los dueños cómo empezaron a entrenarlos, lo que nos contestaron es que fueron los perros los que comenzaron. Esto quiere decir que están tremendamente motivados para este juego. Para hacer un paralelismo con humanos, los niños pequeños también están extremadamente motivados para jugar a indicar o comentar cosas. Y esta motivación de los niños para ciertos juegos es clave para describir las diferencias entre humanos y nuestros primos más cercanos, los grandes simios.

 

P. ¿Cuál es la motivación de los niños?

 

R. La motivación viene por ser ultrasociales. Los chimpancés son muy sociales, pero los humanos se distinguen de otros primates en que son ultrasociales.

 

P. ¿Explica la cooperación la evolución de las capacidades humanas?

 

R. Quizá los antepasados de los humanos tuvieron que transformarse en una especie muy cooperativa por ciertas presiones selectivas durante los últimos siete millones de años. Si se observa la especie humana, lo que más sorprende es su nivel de cooperación. Algunos biólogos evolutivos dirán que esto no tiene nada que ver con un bien para el grupo, sino con el propio, el gen egoísta. Sin embargo, el gen egoísta no parece poder explicar todos los aspectos de la conducta humana.

 

P. ¿Qué me dice de las diferencias cerebrales?

 

R. Resulta sorprendente, pues el cerebro de los humanos y los grandes simios no es tan diferente como cabría esperar. A veces se pone mucho énfasis en el lóbulo prefrontal como la gran diferencia, pero los estudios aseguran que tampoco es tan especial y que no ha aumentado sino proporcionalmente al resto del cerebro.

 



Aristóteles

Ética a Nicómaco (fragmento)

" Después de haber tratado acerca de las virtudes, la amistad y los placeres, nos resta una discusión sumaria en torno a la felicidad, puesto que la colocamos como fin de todo lo humano. Nuestra discusión será más breve, si resumimos lo que hemos dicho. Dijimos, pues, que la felicidad no es un modo de ser, pues de otra manera podría pertenecer también al hombre que pasara la vida durmiendo o viviera como una planta, al hombre que sufriera las mayores desgracias. Ya que esto no es satisfactorio, sino que la felicidad ha de ser considerada, más bien, una actividad, como hemos dicho antes, y si, de las actividades, unas son necesarias y se escogen por causa de otras, mientras que otras se escogen por sí mismas, es evidente que la felicidad se ha de colocar entre las cosas por sí mismas deseables y no por causa de otra cosa, porque la felicidad no necesita de nada, sino que se basta a sí misma, y las actividades que se escogen por sí mismas son aquellas de las cuales no se busca nada fuera de la misma actividad. Tales parecen ser las acciones de acuerdo con la virtud. Pues el hacer lo que es noble y bueno es algo deseado por sí mismo. Asimismo, las diversiones que son agradables, ya que no se buscan por causa de otra cosa; pues los hombres son perjudicados más que beneficiados por ellas, al descuidar sus cuerpos y sus bienes. Sin embargo, la mayor parte de los que son considerados felices recurren a tales pasatiempos y ésta es la razón por la que los hombres ingeniosos son muy favorecidos por los tiranos, porque ofrecen los placeres que los tiranos desean y, por eso, tienen necesidad de ellos. Así, estos pasatiempos parecen contribuir a la felicidad, porque es en ellos donde los hombres de poder pasan sus ocios. Pero, quizá, la aparente felicidad de tales hombres no es señal de que sean realmente felices. En efecto, ni la virtud ni el entendimiento, de los que proceden las buenas actividades, radican en el poder; y el hecho de que tales hombres, por no haber buscado un placer puro y libre, recurran a los placeres del cuerpo no es razón para considerarlos preferibles, pues también los niños creen que lo que ellos estiman es lo mejor. Es lógico, pues, que, así como para los niños y los hombres son diferentes las cosas valiosas, así también para los malos y para los buenos. Por consiguiente, como hemos dicho muchas veces, las cosas valiosas y agradables son aquellas que le aparecen como tales al hombre bueno. La actividad más preferible para cada hombre será, entonces, la que está de acuerdo con su propio modo de ser, y para el hombre bueno será la actividad de acuerdo con la virtud. Por tanto, la felicidad no está en la diversión, pues sería absurdo que el fin del hombre fuera la diversión y que el hombre se afanara y padeciera toda la vida por causa de la diversión. Pues todas las cosas, por así decir, las elegimos por causa de otra, excepto la felicidad, ya que ella misma es el fin. "

Constantin Cavafis

Itaca

" Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.
Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas. "


15 de Marzo de 2006

15 de Marzo de 2006

Europa es un escaparate que empieza a conocerse en algunos ambientes marginales del imperio. Aquellos ciudadanos lejanos, olvidados a su propia suerte, robados hasta en su miseria, quieren conocer la tienda de oportunidades y grandeza, de libre circulación de capitales y mercancías, de derechos civiles propios y enlatados que es Europa. Ese gran snack bar al que hemos convertido nuestro avance civilizado y exclusivo. 500.000 personas esperan en Mauritania  pasar la frontera que les separa de entrar en la tienda de las vanidades que es nuestro club de alterne.

 

La respuesta, hasta la fecha, ha sido la experimentación de nuevas vallas con un mejor poder de convicción para atrapar al negrito en sus sueños. Un atrapa sueños electrificado, laberíntico, tan alto como el castillo de nuestro señores feudales. Y lleno de cocodrilos vestidos por Armani.

 

Mientras prosiguen las campañas contra la obesidad infantil, unos negritos desean quitarnos nuestro bienestar, instalarse en nuestro civilizado discurso, aprovecharse de nuestra maravillosa conciencia social. Son una pandilla de delincuentes que quieren quitarnos lo mucho que hemos conseguido en estos años tan duros. Los 900 euros por vaca europea subvencionada están en peligro y parece que nuestra policía se muestra incapaz de salvarla de la rapiña. Y así, más o menos, nuestros distinguidos conciudadanos se defienden llenando de carteles las calles de Madrid donde piden que no pase ni uno más y que se respeten las vacas, que también son la obra de Dios. Es la respuesta a tanto incivilizado que nos viene del Sur, allí donde nació el sida y otras plagas apocalípticas.

 

Si huelen a carne quemada será que habrán terminado de electrificar la valla, nuestra seguridad mental y nuestra delicada conciencia aburrida. Es el último avance tecnológico de la tecnológica Europa. El problema será qué hacer con tanto excedente de materia prima. Parece que las vacas europeas se han vuelto definitivamente herbívoras, como sus dueños, y prefieren seguir con la campaña contra la obesidad infantil mientras consumen productos más dietéticos y nosotros, sufridos asaltados, seguimos discutiendo si es mejor poner la valla de diez o quince metros de altura o subir la subvención a la maltratada vaca.

Parece que esos 500.000 no están dispuestos a negociar porque ya no les queda nada que poner sobre la mesa, salvo el sueño de ser iguales en derechos que la puñetera vaca europea.

Imre Kertesz

Sin destino (fragmento)

" Cuando salía para la escuela, también mi madrastra se sinceró conmigo. Estábamos a solas, en la entrada de casa y me dijo que en aquel día tan triste para todos nosotros esperaba "contar con un comportamiento adecuado" por mi parte. No sabía qué responderle, así pues no dije nada. Quizá haya interpretado mal mi silencio, porque continuó diciéndome que no había querido herir mi sensibilidad y que sabía que su advertencia era, en realidad, innecesaria. Estaba segura de que yo, un muchacho de quince años, era perfectamente capaz de calibrar la "gravedad del golpe que habíamos recibido"; ésas fueron sus palabras. Asentí con la cabeza y vi que con eso le bastaba. Entonces, hizo un gesto con la mano, y temí que fuera a abrazarme. No lo hizo, se limitó a soltar un largo y profundo suspiro entrecortado. Me di cuenta de que sus ojos se ponían húmedos; me sentí incómodo. Después, me dejó ir. Fui andando desde la escuela hasta el almacén. Era una mañana limpia y tibia para ser el principio de la primavera. Hubiera podido desabrochar mi abrigo, pero desistí: la ligera brisa podía haber hecho que las solapas hubieran ocultado de manera antirreglamentaria mi estrella amarilla. "


Félix Grande

DONDE FUISTE FELIZ...

Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño...  su dueño... su dueño...

 

14 de marzo de 2006

14 de marzo de 2006

A Don Mariano Rajoy se le sigue entendiendo todo.

Preguntado por las informaciones que publica el diario El Mundo, respondió que "de ser ciertas, debería anularse todo el sumario del 11M". No dijo Don Marino el socorrido "dejemos actuar a la policía", o el no menos rutinario "que la justicia haga su trabajo", e incluso renunció al insulso "respetemos el Estado de Derecho". No, Rajoy llegó a una conclusión clara: anular el sumario del 11M, de ser ciertas las informaciones de El Mundo (ya ves, Pedro J. qué poco creen en tu verdad tus conmilitones).¿Y por qué esa conclusión y no otra?¿Anular una simple instrucción después de dos años?¿Un sumario donde el juez todavía no ha calificado los delitos, descritos los hechos, imputados los autores, donde todavía no hay fecha para la vista pública?¿Qué es lo que quiere anular Don Mariano?

Olvida Don Mariano que las mochilescas informaciones de El Mundo se producen cuando el Presidente del Gobierno de España se llama José María Aznar , el Ministro del Interior Angel Acebes ,y todos los mandos han sido nombrados por el gobierno del Partido Popular. De ser ciertas esas informaciones, Don Mariano, a la primera conclusión que deberíamos llegar es que aquellos dirigentes, en el mejor de los casos, (he escrito "en el mejor de los casos") eran una pandilla de incapaces o gilipollas. Aunque no es el caso, como cualquier gilipollas incapaz sabría reconocer. Simplemente se trata de seguir con la trama de la conspiración, convenientemente envuelta en la estrategia de la deslegitimación del Gobierno socialista. Más de lo mismo.Todo vale para conseguir el poder.

A esta derecha impúdica le sigue preocupando más el 14M que el 11M. Incapaz de digerir una derrota democrática sigue buscando a ETA desesperadamente en los escombros del 11M .Nunca en la reciente historia de España necesitó tanto un partido democrático de una banda terrorista para argumentar su desesperación y ocultar sus errores. Es triste, aunque lo peor, es que pueden conseguir sus fines y volver al poder los mismos que niegan la legitimidad a los que ahora están en el poder democráticamente.

Es el golpe de Estado moderno. Ya pasaron a la historio los tanques y los generales que entraban a caballo en la sede de la soberanía. Ahora es suficiente con montar un serial, elegir un muñidor que lo inspire, darle publicidad, sacar conclusiones a cada trama de la ficción y suponer que quienes nos gobiernan son una pandilla de terroristas. Y allí están ellos para salvarnos. Una vez más: los salvapatrias.

Porduce auténtico terror que esta pandilla que dirige la derecha española pueda volver a gobernar España algún día. Que desaparezcan de la escena política se está convirtiendo en una cuestión de higiene pública.

Jean Rhys

Viaje a la oscuridad (fragmento)

" A veces era como si hubiera vuelto allí, e Inglaterra fuera un sueño. En otros momentos Inglaterra era lo real y el sueño estaba allá, pero nunca pude reconciliar ambas cosas. Pasado un cierto tiempo me acostumbré a Inglaterra, y empezó a gustarme, me acostumbré a todo, excepto al frío y a que las ciudades que visitábamos parecieran todas exactamente iguales. Uno se trasladaba perpetuamente a otro lugar que era perpetuamente el mismo. Había siempre una callejuela gris y otra callejuela gris donde estaba tu alojamiento, e hileras de casitas con chimeneas que parecían pertenecer a barcos de vapor falsos y humo del mismo color que el cielo.
(…)
Soñé que iba en un barco. Y había un marinero que llevaba un ataúd de niño. Levantó la tapa, hizo una reverencia y dijo: "El niño obispo..." Y un enanito completamente calvo se sentó en el ataúd. Vestía sotana, y llevaba un gran anillo azul en el dedo mediano. Cuando se puso en pie, el niño obispo era como un muñeco. Sus enormes ojos claros en un rostro exiguo y cruel, rodaban como los de un muñeco, cuando lo inclinabas de uno a otro lado. Saludó con una inclinación de derecha a izquierda cuando el marinero lo sostuvo en pie. Pero yo pensaba: -¿Qué hay en el agua?- y el corazón me dio aquel terrible vuelco.
(…)
Todavía estaba intentando atravesar la cubierta y llegar a la orilla. Daba zancadas enormes, trepando, casi volando entre figuras confusas. Estaba exánime y muy cansada, pero tenía que seguir adelante. Y el sueño siguió hasta alcanzar un clímax de insensatez, fatiga y agotamiento, la cubierta cabeceaba todavía arriba y abajo. Fue curioso cómo, a partir de entonces, seguí soñando con el mar. "

Dylan Thomas

Y la muerte no tendrá señorío

" Y la muerte no tendrá señorío.
Desnudos los muertos se habrán confundido
con el hombre del viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios,
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Bajo las ondulaciones del mar
los que yacen tendidos no moriran aterrados;
retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden,
amarrados a una rueda, aún no se romperán;
la fe en sus manos se partirá en dos,
y los penetrarán los daños unicornes;
rotos todos los cabos ya no crujirán más;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído
ni las olas estallen ruidosas en las costas;
aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten
ya más la cabeza al golpe de la lluvia;
aunque estén locos y muertos como clavos,
las cabezas de los cadaveres martillearan margaritas;
estallarán al sol hasta que el sol estalle,
y la muerte no tendrá señorío. "


13 de Marzo de 2006

13 de Marzo de 2006

Cuando recupere el ánimo, las fuerzas, el sueño perdido por culpa de varios sueños encontrados, escribiré, anotaré en esta ventana líquida, los rostros que viajaban en ese tren. Existe una sociología que trata de la ternura, tallada en la edad tardía, que debería mostrarse como un poema.

Aquellos rostros, su vejez, sus maletas y sus bolsas llenas de recuerdos. En otro momento.

Paul Bowles

Déjala que caiga (fragmento)

" Se recostó en la cama, cerró los ojos y meditó un momento. Finalmente los abrió y escribió: Existe algo en la estúpida mente humana que responde hermosamente a la idea de lo insólito, especialmente a lo insólito de condiciones capaces de producir un fenómeno dado. Cuanto menos posibilidades existen de que suceda una cosa, más maravillosa resulta cuando se produce, por inútil o incluso dañina que pueda ser. El hecho de que haya sucedido contra todo pronóstico la convierte en un aconteciemnto precioso. No era justo que sucediera y, sin embargo, sucedió; uno no puede menos de admirar ciegamente la cadena de circusntancias que permitieron que se produjera lo imposible.

Pablo Neruda

YO TE SOÑÉ UNA TARDE

Mujer, hecha de todas mis ficciones reunidas
has vibrado en mis nervios como una realeza
llorando en los senderos de la ilusión perdida
siempre he sentido el roce de tu ignota belleza.

Marchitando mis sueños y mis buenas quimeras
te he forjado a pedazos celestes y carnales
como un resurgimiento, como una primavera
en la selva de tantos estúpidos ideales.

He soñado tu carne divina y perfumada
en medio de un morboso torturar de mi ser,
y aunque eres imprecisa, sé como eres, amada,
ficción hecha realeza en carne de mujer.

Yo te miro en los ojos de todas las mujeres,
te miro pero nunca te he podido encontrar
y hay en el desencanto el encanto de que eres,
o que serás más bella que una mujer vulgar...

Te sentirán mis sueños eternamente mía
brotando de la bruma de todas mis tristezas
como germinadora de raras alegrías
que avivarán la llama de tu ignota belleza.

11 de Marzo de 2006

El viaje al sur comienza una mañana de sábado desde la estación de Atocha. El viajero habrá tomado un café junto a la densidad de una humedad artificial, como un lodazal moral. Viejos solitarios y solos reponen su combustible ecológico en los asientos que rodean el oasis, quietos como estatuas, junto a las cientos de tortugas que se disponen a contar los pasajeros como si fueran insectos. El café es bueno, como todos los que salen de las máquinas del tiempo. La prensa, ese cordel al que nos asimos con una leve esperanza, trae efemérdes de tragedias. Y el pasajero recuerda que fue hace dos años, justo dos años, allí mismo, donde el horror encontró sus personajes perdidos. Carrusel: arriba y abajo, derecha e izquierda, van y vienen y cada vez son más: la estación se llena. La estación está más parada que nunca: el viajero la mira, sentado en una mesa distante, ya sin el café, con los restos de una realidad leída, esperando su destino.La estación.

Ya en el tren, tomará asiento al encuentro de los recuerdos inevitables, de los aromas perdidos, de las calles estrechas y de los rostros. El viajero sabe y reconoce ese paisaje como propio, modelado en su retina día a día, aunque lo contempla en su memoria como una película en blanco y negro,tesoro de su filmoteca particular, como esa película obligada que el tren poryectará para entretenerle, ahora que ha decidido leer. Leerse.

Y el tren se pone en marcha. Al llegar comprobarás que el billete sigue abierto.

10 de Marzo de 2006

10 de Marzo de 2006

Viajar es también ir en busca de un recuerdo perdido. Correr al encuentro de esos trozos de nuestra memoria que quedan por el camino, como ramas rotas envueltas en las hojas secas del último otoño. Uno viaja muchos y , a veces, hasta se desplaza en el espacio para poder echar la vista atrás y contemplar el paisaje último. Salir y llegar, dos puntos mágicos que unen la línea recta que nos sostiene. Podemos salir de la tranquilidad y llegar a la inquietud, si es que la adivinamos en la parada última, lugar de nuestro destino.

Te darán un billete, te dirán que a las diez horas, confirmarán la estación, el recorrido, las breves paradas, los paisajes veloces, el asiento que sostendrá tus miradas hasta llegar a ese destino que fue principio alguna vez y creerás que todo es diáfano, aunque nada tendrá sentido si te olvidas de tu vida, tu propia vida, esa maleta tan extraña que siempre llevamos y que pesa cada día más.

Salir es volver. Al llegar comprobarás atento que el billete de vuelta sigue abierto.

Alvaro Cunqueiro

El año del cometa (fragmento)

" Era la voz de Paulos, que se acercaba mezclada con el aroma de los membrillos que estaban puestos a secar en un tablero, junto a la ventana. Pero Paulos no estaba. Los caminos todos del mundo eran como hilos de los que María podía tirar, para hacer nudos, para hacer ovillos. Entre todos los hilos, uno, caliente como los labios de un niño, sería el que trajese a Paulos desde sus lejanías. A Paulos, atadas las manos con un hilo, sonriendo, llamándole María.
-Me perdí, María, en el laberinto, en uno que hay a mano izquierda yendo para Siria, viajando por el mar. Gracias a que me até el camino a la cintura, y lo llevé conmigo por todas aquellas vueltas y revueltas, y en las tinieblas, y que ahora a tí se te ocurrió tirar de él. Si no llegas a tirar, tardaría más de mil años, o más, en el viaje de regreso. Dentro del laberinto hay una ciudad, y en el medio y medio de la ciudad, un pozo de tres varas de hondo, en el que canta una sirena. Le dices al agua que le cubre que se vaya, echas una moneda de oro, y el agua se va. La sirena queda en seco. Te llama por tu nombre, que lo adivina, y te pide un regalo. Yo le tiré una manzana. Me dijo en la lengua de allí, en la que esperar se dice amar, y viceversa, que esperase a las doce de la noche. En esto, llegó un moro con una carretilla y se llevó los huesos de los otros enamorados, muertos allí, antes de que yo hubiese llegado. Entonces fue cuando tu empezastes a tirar, y el camino en mi cintura era como tu brazo derecho ciñéndome, como cuando se me ocurre enseñarte a bailar las danzas corteses de Gaula. Respiré cuando vi que entre los huesos de los enamorados muertos no iban los míos.
-¿Los reconocerías?
No hay nadie, creo, que pueda reconocer sus huesos.
María se durmió recostada en el aroma de los membrillos, en la voz de Paulos, que casi eran la misma cosa. "