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el mundo fragmentado

Entre las flores

La señora a la que están atendiendo se vuelve hacia mí y me pide disculpas. "Perdone, en seguida termino". "No importa", replico, encogiéndome de hombros. "No tengo a dónde ir".

MARUJA TORRES  -  Beirut

ELPAIS.es  -  Internacional - 14-07-2006

Antranik Helvadjian es el director general de la Librairie Internationale y este viernes está especialmente indignado: "Nadie, nadie en ningún lugar del mundo quiere a los árabes. Nadie hace nada para detener a Israel. ¿Y por qué Israel se cree con derecho a todo? ¿A invadir un país para defenderse de quienes defienden sus propias fronteras? ¿Debido a que sufrieron un Holocausto? ¿Sabe cuántos cientos de miles de personas perecieron en el genocidio perpetrado por los turcos contra mi pueblo? ¿Me da eso derecho a invadir, a matar?". Antranik –Antoine, para los amigos- es armenio pero defiende a los árabes y afirma –es un hombre bien informado- que los soldados israelíes fueron detenidos por Hezbulá dentro de Líbano. Recuerda muy bien las anteriores ocupaciones de Israel, las matanzas, los asedios. El buen hombre ignora que yo utilicé algunos de sus rasgos de carácter y físicos para uno de los personajes de mi última novela. Y no pienso contárselo ni bombardeo mediante. Nunca se sabe. En todo caso, una vez me dijo, durante la paz de los 90, que muchas veces había pensado en suicidarse, cosa que nunca le ocurrió durante el interminable conflicto. Y, demonios, hoy he visto en su mirada el brío y la irritación y el orgullo que le mantuvieron, sin claudicar, a pie de librería, en los años de guerra.

Es un viernes extraño, este día santo para los musulmanes. Un viernes cóncavo, en el que resuenan las campanadas de la iglesia del Rosario –Wardiyé- y el estéreo decibélicamente insoportable de la oración del mediodía del ulema de la pequeña mezquita Hamra, un hombre que siempre me ha parecido especialmente latoso. Dentro del tranquilo recinto de la mezquita, algunos hombres descalzos reposan, sentados en las alfombras, aprovechando la frescura y la sombra, y la momentánea paz. Muy cerca, en lo que fue mítico hotel Commodore, en la actualidad convertido en una especie de mausoleo hotelístico para nuevos ricos, congresistas y turismo depredador emocional –ya saben: aquí vivían los reporteros, vamos a echar un ojo, acuérdate de que hubo un loro mascota que murió en un tiroteo-, empresarios de Ghana y de Ethiopía aguardan con impaciencia los coches que les sacarán del país. El de seguridad, a la entrada, quiere registrar mi bolso –que cada día se hace más grande y pesado: por si tengo que quedarme a dormir en cualquier parte-, pero entonces yo pronuncio una palabra que vuelve a tener magia en este Beirut, en estos días: "Sahafie", digo. Periodista. El tipo me contempla con una agitación que me recuerda la de mi amigo, el librero. La parte buena de los viejos tiempos también ha regresado. La tribu informativa está volviendo. Empezamos a ver fotógrafos, chalecos multibolsillos, teleobjetivos aparatosos. Los taxistas ya echan sus cuentas. Los empleados sueñan propinas.

Pero es difícil fotografiar lo peor de esta guerra, esos aviones que sobrevuelan los edificios durante la noche, camino de la siguiente orgía de destrucción. En el insomnio, que ya empieza a agriar las caras de los prudentes y preocupados viandantes, uno se pregunta a dónde van, qué más piensan destruir, de qué indispensable fuente de energía o camino o carretera o puente van a privarnos. Los teléfonos móviles también pueden sufrir interferencias deliberadas, me dice la amable persona del Instituto Cervantes que me anuncia que ha empezado la evacuación de españoles. Uno se pregunta cuántas vidas más segarán. En los bombardeos de esta noche casi se cargaron la iglesia de Mar Mikhail –San Miguel-, cerca de donde –así es Beirut- el antiguo antisirio general Aoun firmó no hace mucho un acuerdo con el líder de Hezbulá, Nasrallah, para mantener al presidente Lahoud, prosirio, en el poder, para que aguante mientras Aoun intenta suplantarle.

Las farmacias, aparte de los libreros, permanecen abiertas durante el viernes. Hacemos cola. Unos piden calmantes, otros estimulantes, otros artículos normales. La señora a la que están atendiendo se vuelve hacia mí y me pide disculpas. "Perdone, en seguida termino". "No importa", replico, encogiéndome de hombros. "No tengo a dónde ir". La alusión a nuestro aislamiento despierta una carcajada general.

Por eso me gusta quedarme con ellos, florecen inesperadamente. Iman, un joven amigo mío oriundo de un pueblo cercano a Jezzin, junto a la maltratada Saida, me dice que sabe que un miembro de su familia ha muerto la noche pasada bajo las bombas. Pero en el caos, aún no sabe quién puede haber sido la víctima. "Es el destino. Yo no tengo miedo. Podrán matarnos, pero no conseguirán que tenga miedo".

Además, Antoine el librero me ha asegurado que "todavía no hay plazas en el Paraíso para nosotros", refiriéndose a él y a mí. Y los cajeros automáticos funcionan, aunque la libra libanesa se desploma, y pronto van a pedirnos que lo paguemos todo en dólares contantes, sonantes, crujientes y sin marcar.

Qué suerte. He escrito una crónica y no he incurrido todavía en uno de los tópicos del periodismo: tensa espera. Pues ni se la imaginan. Pero las buganvillas y los flamboyanes de Beirut están preciosos.


 

Beirut








Tras la intensificación de los ataques en la madrugada del viernes, Beirut se ha despertado con una imagen de destrucción que recuerda a la de los años ochenta. (Foto: AP)
ELMUNDO.ES

14 de julio

10.00.- Nuevo ataque contra el aeropuerto.
07.30.- Hizbulá reanuda los disparos con cohetes Katiusha contra el norte de Israel.
05.30.- Autorizan a los familiares del personal de la embajada de EEUU en Beirut a salir del país ante el agravamiento de la situación.
05.15.- Al menos dos personas fallecen y otras 17 resultan heridas en el ataque aéreo perpetrado sobre un bastión de Hizbulá en un suburbio al sur de Beirut.
03.20.- Artillería israelí ataca por segunda noche consecutiva el aeropuerto internacional de Beirut. Esta vez el blanco del bombardeo fueron los tanques de gasolina.
02.40.- Israel bombardea un barrio del sur de Beirut, donde se encuentra uno de los centros de mando de Hizbulá.
02.50.- El Ejército Israelí bombardea la central eléctrica de Jiyyeh al sur de Beirut.
00.15.- Condoleezza Rice hace un llamamiento a Israel para que modere sus ataques a objetivos libaneses.

13 de julio

23.50.-  Cuatro brasileños, todos miembros de la misma familia mueren a causa de los ataques.
23.30.- La aviación israelí bombardea varios puntos de la carretera que une Beirut con Dasmaco. La carretera queda cortada al tráfico.
19.20.- La marina israelí lanza un ataque con proyectiles contra el barrio Usai del sur de Beirut.
19.00.- El Consejo de Seguridad de la ONU convoca una reunión urgente para el viernes.
18.10.- Caen dos cohetes en la ciudad de Haifa, una de las más importantes de Israel. Hizbulá niega ser la responsable del ataque.
17.00.- El Gobierno israelí implica directamente a Irán y a Siria en la crisis.
16.30.- La aviación israelí bombardea tres aeropuertos militares libaneses, en el norte y el este del país: el de Riak, en el valle de la Bekaa, el de Kleyat, y el de Qulayaat.
16.00.- El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, anuncia el envío a Oriente Próximo de una delegación formada por tres personas para intentar mediar en la crisis entre Israel y el Líbano.
15.45.- El ministro libanes de Información, Ghazi al-Aridi, pide a Israel un "alto el fuego comprensivo y el fin de la agresión".
14.20.- Hizbulá responde a Israel que si ataca Beirut o sus alrededores, ellos bombardearán la ciudad israelí de Haifa.
13.30.- George W. Bush culpa a Hizbulá de la ofensiva y subraya el 'derecho de defensa' de Israel.
13.00.- Fuentes de la Liga Árabe informan de que los ministros de Exteriores de los países árabes celebrarán el sábado una reunión urgente en El Cairo para debatir las medidas a tomar ante el deterioro de la situación en El Líbano.
12.00.- Fuentes libanesas hablan ya de 47 muertos en el país. Mueren 11 miembros de una misma familia en uno de los bombardeos israelíes sobre el sur del país. En Israel, los ataques de Hizbulá con cohetes Katyusha se cobran la vida de una mujer.
10.30.- El ministro de Interior libanés considera el ataque al aeropuerto un acto de guerra y asegura que su Gobierno no tiene nada que ver con Hizbulá.
10.00.- El ministro francés de Asuntos Exteriores, Philippe Douste-Blazy, califica la ofensiva israelí de "acción de guerra desproporcionada".
9.30.- Israel emprende un "bloqueo general" al Líbano y la Armada irrumpe en aguas del país vecino para impedir el acceso a sus puertos.
9.00.- Artillería israelí sobre un bastión de Hizbulá al sur de Beirut y sobre un lugar de oración chií en el este del Líbano.
6.00 del 13 de julio.- La aviación israelí bombardea varias pistas del aeropuerto internacional de Beirut.

12 de julio

Tarde-noche.- Israel empieza a bombardear por la tarde el sur del Líbano por tierra, mar y aire. La artillería se intensifica durante la noche. En varias áreas del sur del país quedaron destruidos los puentes y rotas las comunicaciones telefónicas.

17.40.- Israel aprueba una oleada de ataques aéreos.
14.00.- EEUU y la CE piden la "liberación inmediata" de los soldados secuestrados.
13.44.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirma que la agresión no es un ataque terrorista sino de un Estado soberano, que será responsable de las consecuencias.
12.30.- Tropas israelíes penetran en el Líbano en busca de sus soldados. Mientras tanto, la aviación militar y la artillería israelí continúan atacando áreas del sur libanés.
12.20.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, convoca una reunión urgente con altos mandos militares y expertos de los servicios de seguridad para analizar la situación.
12.00.- El Ejército israelí confirma el secuestro.
11.30.- Hizbulá hace público un comunicado con algunos detalles sobre la captura de dos soldados israelíes. Explican que los prisioneros han sido "trasladados a un lugar seguro".
09.05.- Milicianos armados disparan contra dos vehículos militares israelíes. Tres ocupantes mueren y los otros dos son llevados rápidamente a territorio libanés.
09.00 h.- Hizbulá e Israel intercambian disparos en la frontera norte. La milicia chií libanesa dispara cohetes dirigidos al norte de Israel y el Ejército israelí ataca objetivos en el sur de Líbano.

La tragedia del pueblo palestino

SAMI NAÏR

EL PAÍS  -  Opinión - 14-07-2006

Lo sabemos desde hace tiempo: es posible tratar de destruir un pueblo con la complicidad silenciosa del mundo entero. Ocurrió con el pueblo iraquí, sometido a un horrible embargo durante 12 años (1991-2003); hoy ésa podría ser la suerte reservada al pueblo palestino. En medio de un gran, de un espantoso silencio. Pero como la hipocresía humana no tiene límites, también sabemos que aquellos que hoy callan ante el crimen, mañana vendrán a darnos lecciones de derechos humanos y sobre el deber de la memoria. Ésta es la situación: delante de nuestros ojos, el pueblo palestino es aplastado bajo las bombas de una de las mayores potencias militares contemporáneas. Por tanto, los sucesivos gobiernos de Israel han ganado. No frente a los palestinos, ya que éstos siguen resistiendo, por desgracia utilizando en ocasiones unos medios dementes, sino frente a los gobiernos del mundo entero y frente a la opinión pública internacional. El actual primer ministro israelí Ehud Olmert, apoyado por el Partido Laborista, puede utilizar sus bombarderos para destruir ciudades, sus misiles para asesinar a dirigentes palestinos, sus soldados para matar a mujeres y niños en la calle, y sus bombas para extender la muerte en las playas palestinas. Y nadie reacciona. Sin duda se debe a que Israel viola desde hace tanto tiempo la ley internacional que ha conseguido agotar la indignación del mundo. Y todos saben que este país disfruta de la doble complicidad de Estados Unidos y de los regímenes árabes a su servicio. En Europa, ni una sola condena, ni una palabra, ni un suspiro, nada. Europa prefiere defender el derecho abstracto, la democracia abstracta, la justicia abstracta.

¿Cómo interpretar este silencio? Seguramente no se debe a una hostilidad de principio hacia la causa palestina. En Europa existe, independientemente de las preferencias respecto a tal o cual protagonista de este conflicto, un acuerdo sobre el reconocimiento mutuo y la existencia de dos Estados, uno israelí y otro palestino. Pero esta posición siempre ha sido rechazada por Israel (que no admite un Estado palestino) y ya no es consentida por los palestinos (Hamás no acepta oficialmente la declaración de reconocimiento de Israel por la OLP). Además, el principal actor del conflicto, Estados Unidos, que es el único que puede imponer a su aliado israelí una decisión de derecho internacional, se niega a hacerlo. Es tan sensible a los grupos de presión favorables a Israel en EE UU, que le interesa utilizar al Estado hebreo como policía de su estrategia en Oriente Próximo. Por último, la victoria de Hamás ha debilitado todavía más a Europa, ya que la ayuda que ésta le concede deberá ser gestionada a partir de ahora por un gobierno palestino que no comparte formalmente su posición de principio. Conclusión: Europa, que no existe como potencia política (no puede influir ni sobre EE UU, ni sobre Israel, ni sobre los palestinos), se ve reducida en este conflicto a un testimonio simbólico y moral. Pero lo aberrante de la situación actual es que incluso ha renunciado a desempeñar este papel. Se trata de un giro estratégico de suma importancia. ¿Significa que Europa comparte ahora la presuposición israelo-estadounidense de que la única estrategia que cuenta es la de la fuerza militar? ¿O quiere castigar al pueblo palestino por haber votado a Hamás? En ambos casos, es una estrategia arriesgada. Porque nunca habrá una solución exclusivamente militar a este conflicto, y los dirigentes de Hamás pueden aducir que no tienen ninguna lección de democracia que recibir de una Europa que no respeta el veredicto de la soberanía popular. Y, en efecto, Hamás ha sido elegido libremente y de acuerdo con todas las reglas de la democracia. Europa ha recusado de entrada esta decisión, exigiendo unas condiciones que se niega a plantear a Israel. Para mantener relaciones con Hamás, le exige que renuncie a la violencia y reconozca a Israel. Está bien. Pero, ¿por qué no plantea las mismas condiciones a Israel: que renuncie a la violencia de Estado y reconozca el derecho a la existencia de un Estado palestino en los territorios ocupados ilegalmente desde 1967? ¿Acaso no es el deseo de toda la comu

-nidad internacional? Es el doble rasero.

¿Los regímenes árabes? En su mayoría, están ocupados en aplastar a sus pueblos. La prensa árabe, desde luego, está que rebosa de cólera y estos regímenes dejan que sus medios de comunicación calienten los ánimos, todavía más cínicamente porque se niegan a mover un dedo. ¿La opinión pública mundial? ¿Nosotros? La impotencia. Entonces, ¿qué queda? Lo peor: la espiral de la violencia ciega de los palestinos frente a la violencia racional, fría, industrial, de los militares israelíes. Porque se trata de lo siguiente: el actual Gobierno israelí ha decidido tomar como rehenes a todos los palestinos, después de que una banda de locos tomara como rehén a un soldado israelí. Todos los palestinos: mujeres, niños, ancianos y hombres. Es el principio de la responsabilidad colectiva, condenado tanto por el humanismo más elemental como por la Convención de Ginebra sobre las leyes de la guerra. Pero parece que en la época del derecho internacional hay potencias que están por encima de las demás: al parecer, ningún derecho humano, basado en la justicia, puede pretender perturbar sus intereses. EE UU en Irak e Israel en Palestina están por encima del derecho. Así, desde la victoria de Hamás, el Gobierno israelí se ha permitido pura y simplemente detener a ministros, funcionarios, a personas cuya culpabilidad es el único en determinar. Y actúa todavía con más facilidad porque la victoria de Hamás ha perturbado totalmente los puntos de referencia. Sin embargo, este movimiento fue ayudado en secreto por Israel a comienzos de los años ochenta, para debilitar al Al Fatah laico y convertir la guerra israelo-palestina en una guerra de religión. La derecha y la extrema derecha israelíes, entonces en el poder, y los islamistas palestinos, apoyados por el imán Jomeini, se aprovecharon de ello. Porque tanto los unos como los otros tienen una visión mutuamente integrista de este conflicto. Por ello, 20 años después -después de que Sharon, ayudado por la falta de visión estratégica de Arafat, destruyera los Acuerdos de Oslo- Israel y los islamistas se han convertido en los principales protagonistas del conflicto. El Gobierno israelí y EE UU han establecido que el "islamismo" es una amenaza para el mundo. Tomar como rehén a un pueblo que ha votado a un partido islamista se convierte en algo legítimo. Así pues, la trampa se ha cerrado sobre los palestinos. Están solos. Y en el mundo, este crimen ha sido perpetrado a la sombra de un ambiente festivo: el fútbol es lo que interesa a la gente.

Ésa es la realidad de nuestro tiempo. Sin embargo, nos queda un consuelo: quienes han realizado la crítica más honesta contra el comportamiento del Gobierno israelí son algunos grandes medios de comunicación israelíes. El Yediot Aharonot se subleva ante la destrucción de las infraestructuras (centrales eléctricas, canalizaciones de agua, infraestructuras); el periódico Haaretz acusa al Gobierno de haber "perdido la razón" y, en su editorial del 6 de julio, escribía: "El encanto de la retórica de la seguridad, una vez más, cautiva el corazón de la opinión pública, pese a que esta fórmula, utilizada durante los 40 años que dura la ocupación, ha fracasado totalmente. En estos momentos, hay que decir y repetir que, a la larga, a Israel no le queda más opción que retirarse de los territorios y poner fin a la ocupación.

Y terminar con la ocupación debería ser el objetivo al que debería conducir toda táctica utilizada en la crisis actual". Al día siguiente, el Gobierno israelí recordaba que no cambiaría de táctica. Poco importa, porque las dudas de la opinión pública bien informada en Israel son una verdadera llamada de socorro. ¡Si los gobiernos del mundo fuesen tan valientes como estos editorialistas israelíes! ¿Quién ayudará a los palestinos e israelíes a salir de este ciclo infernal? ¿Qué coalición de potencias dirá que en este conflicto infinito la paz debe ser impuesta por una Conferencia Internacional con todos los protagonistas implicados? ¿Quién tendrá la virtud de reafirmar la fuerza del derecho y el respeto a la vida de los civiles, palestinos e israelíes? Nos habría gustado que fuese Europa, porque encarna una idea de civilización de la que nos gustaría sentirnos orgullosos. Nos habría gustado, aunque ella calle de una forma tan bochornosa.



 

Si viniera

Si viniera

Si viniera

si viniera un hombre

si viniera un hombre al mundo, hoy, con

la barba de luz de los

patriarcas: sólo podría,

si hablara de este

tiempo, sólo

podría balbucear, balbucear

siempre, siempre

sólo, sólo.

 

Paul Celan

Todo está en todas las cosas


 
"Bastó sólo abandonar la estación ferroviaria y vislumbrar desde el vaporetto la sucesiva aparición de las fachadas a lo largo del Gran Canal para vivir la sensación de estar a un paso de la meta, de haber viajado durante años para trasponer el umbral, sin lograr descifrar en qué sonsistía esa meta y qué umbral había que trasponer.¿Moriría en Venecia? ¿Surgiría algo que lograra transformar en un momento mi destino?¿Renacería,acaso, en Venecia?"
 

 
[...] "De pronto me encontré en la Piazzeta, dispuesto a comenzar mi recorrido. Mi miopía de ningún modo atenuó el deslumbramiento. Llegué a la Plaza de San Marcos y tomé mi primer café en Florian, el legendario lugar reseñado por todos los escritores y artistas que alguna vez visitaron Venecia.[...]Comencé a caminar. Se me escapaban los detalles, se desvanecían los contornos: por todas partes surgían ante mí inmensas manchas multicolores, brillos suntuosos, pátinas perfectas.[...] Todo estaba inmerso en la neblina como en las misteriosas Vedute de Venezia, coloreadas por Turner. Caminaba entre sombras. Veía y no veía, captaba fragmentos de una realidad mutable; la sensación de estar situado en una franja intermedia entre la luz y las tinieblas se acentuó más y más cuando una fina y trémula llovizna fué creando el claroscuro en el que me movía.

[...] Caminé tanto que aún hoy me queda la impresión de que aquel día incorporó una inmesa mulitud de días. En la marcha, extasiado, repetía, una y otra vez una frase de Berenson: el mayor regalo que nos han dado los venecianos es el color.

 
[...] Partí después hacia la Galleria. Recorrí sus salas colmadas de prodigios: Giorgione, Bellini, Tiziano, Tintoretto, Veronese y Capaccio: el inmeso legado de formas y color que Venecia ha dejado al mundo. [...] Me pierdo después. Sólo sé que caminé al azar durante muchas horas, recorrí innumerables calles y crucé varias veces el gran puente Rialto, y otros muchos menos majestuosos, hasta algunos ruinosos que cruzan los canales pequeños en barrios sin prestigio.

 
[...] Creí localizar el palacio Mocenigo donde Byron vivió dos años de estruendosas orgías y fecunda creación; el palacio Vendramin que alojó a Wagner, y aquel otro donde Henry James consiguió un apartamento para escribir Los papeles de Aspern, me puse a imaginar cuál fue el de Juliana Bordereau, la centenaria protagonista que custodia esos codiciadísimos papeles, y la casa donde murió Robert Browning, y aquella donde Alma Mahler asistió a la agonía y muerte de su hija, y la otra donde se suicidó la hija de Schnitzler pocos días después de casarse. El mero nombre de la ciudad enlaza los grandes fastos amorosos con los momentos mortuorios. No por nada uno de los grandes títulos literarios es Muerte en Venecia. Vi palacios por docenas, y también iglesias, claustros, puentes. Vi torres, almenas y balcones. Vi ojivas y columnas, vi caballos de bronce y leones de mármol. Oí hablar italiano y alemán y francés en torno mío, y también el dialecto véneto, salpicado de viejos vocablos españoles, que alguna vez debieron hablar en esas callejuelas mis antepasados[...]

 
[...] Esa noche, al subir a mi vagón creía conocer Venecia como la palma de la mano.¡Qué iluso, pobre diablo! La fatiga me vencía; sentí de pronto el esfuerzo brutal realizado durante el día...El milagro se había consumado : había cruzado el umbral, el acerado huevo de Leda comenzaba a romperse y en el fondo de las sepulturas se fundían los contrarios...Recordé una frase que está al final de Al Faro: Sí, también yo he tenido mi visión, y me quedé dormido.
Texto : Sergio Pitol. "El arte de la fuga". Editorial Anagrama.
Fotos : Paz

La bífida lengua de Materazzi

La bífida lengua de Materazzi

MARTÍN GIRARD


Llegó el Mundial y pasó. Unos corrían como ratones de colores sobre el tapete de juego mientras otros, ante pantallas reverberantes, acechábamos el advenimiento del gol. O, clónicos y vociferantes, congregados en plazas y gradas, zarandeábamos el aire con cánticos y banderas. Ahora no queda ni el eco. Ya somos todos fantasmas en el recuerdo. Y yo por partida doble. Por cuanto soy un fantasma con seudónimo. O sea, doblemente fantasmal. Pero, ¡por los cuernos del más crujiente cruasán!, este Mundial ha merecido la pena.

Algunos se lamentarán de su carácter defensivo. Y harán suyo el dicho de "la mejor defensa es un buen ataque". Olvidando que el aserto deja de ser cierto en cuanto el buen ataque se topa con una mejor defensa. Podríamos revertir la cuestión para afirmar que el ataque comienza en la defensa y que la defensa debe ejercerse incluso en el área contraria con la presión de los delanteros sobre los zagueros cuando éstos se hacen con el balón. "Ya no hay atacantes, sólo contraatacantes", se lamentaba hace años Platini. Su nostalgia estaba justificada porque sus tiempos, como las golondrinas del poeta, no volverán.

El fútbol total ha impuesto su ley. La rapidez y la fuerza física coordinadas con la inteligencia táctica, también. Hemos visto partidos vibrantes en que los contendientes se contraían y desplegaban como un solo organismo, sin tregua ni resuello, hasta la extenuación. Nunca los goles han resultado tan caros. Ni tan apreciadas las jugadas a balón parado. Añoraremos a los extremos de antaño en sus respectivas bandas o al delantero centro en el área. Pero ahora los espacios hay que crearlos para poder ganarlos por anticipación y es aconsejable saber controlar la pelota en plena carrera o devolverla al primer toque antes de que el contrincante cierre compuertas. Jugar rápido es pensar rápido. O de memoria. Y también ahí radica la belleza. Me arriesgaría a decir que, al igual que los atletas actuales saltan y corren más, la mayoría de las selecciones que hemos visto en el Mundial derrotarían a las míticas de antaño y, retroactivamente, incluso se ganarían a sí mismas.

Y en lo que respecta a ectoplasmas, ya que fantasmas somos y de fantasmas hablamos, el aura de Zinedine Zidane resplandece, a pesar del triste reflejo de la tarjeta roja, con la misma intensidad que la de los selectos espíritus que le precedieron en el velador de la memoria: Di Stéfano, Pelé o Maradona. Cualquier tiempo pasado no fue mejor. Ni peor. Pero es pasado. Y el pasado... pasado está.

Este Mundial también pasó. Ahora nos queda Johannesburgo y una extraña sensación. La de que, a fin de cuentas, en la fantasmagórica danza final, todo se ha reducido a tres cabezazos y dos patadas. La primera patada fue la que Zidane propinó al balón en el magistral lanzamiento de su penalti a lo Panenka. Dio en el larguero y entró. La segunda patada fue la que Trezeguet propinó al balón en el fatídico lanzamiento de su penalti a lo Zidane. Dio en el larguero y no entró. El primer cabezazo fue el que Materazzi propinó al balón a lo Materazzi y Barthez, a lo Barthez, se tragó. El segundo cabezazo fue el que Zidane, a lo Zidane, propinó al balón y Buffon desvió a lo Buffon. El tercer cabezazo fue el que Zidane propinó a Materazzi a lo Materazzi en pleno plexo solar y que hizo que el tal Materazzi se desplomara, a lo dama de las camelias, doblado en dos. Esta concatenación de estilos, cabezazos y patadas culminaron un Campeonato del Mundo en el que Francia fue el mejor equipo con creces, pero Italia se llevó el gato al agua. Lástima de que el gato no le comiera la bífida lengua a Materazzi aunque el veneno lo matara.

Gonzalo Suárez, escritor y cineasta, recupera el seudónimo de Martín Girard con el que firmó como periodista en los años 60.

El País.es

ESTAR

 

Estar a la sombra
de la llaga en el aire.
No-estar-por-nadie-ni-por-nada.
Incógnito,
solamente
por ti.

Con todo lo que cabe dentro,
sin lenguaje
también.

(Paul Celan) 

Versión de Felipe Boso

Cambiar de casa

Cambiar de casa

Cambiar de casa puede parecer, en una mirada poco atenta, como cambiar de piel. Pero es más que eso. Los espacios de la vivienda están interiorizados de tal modo que moverse por ellos acaba constituyendo una forma de moverse por el interior de uno mismo. Cuando vamos de la cocina al cuarto de trabajo, en busca de las gafas que hemos olvidado sobre la mesa, no estamos haciendo un recorrido exterior a nosotros mismos, sino un viaje íntimo a través de una geografía imaginaria en la que están implicadas todas las habitaciones en las que hemos vivido. Esas oquedades físicas se han transformado con el tiempo en espacios morales que visitamos cada vez que nos lanzamos desde el pasillo a la aventura, en apariencia intrascendente, de atravesar la casa.

Si cierras los ojos y reproduces las sucesivas habitaciones de tu vida, comprobarás que con la suma de todas ellas podrías construir una vivienda que al final sería una réplica de ti mismo. Tendría lugares inaccesibles, porque hay habitaciones que no hemos conseguido alcanzar, aunque hayamos dormido en ellas. Habría también espacios oscuros, húmedos, que representan esas formaciones cavernosas de la conciencia que frecuentas poco. Y lugares llenos de corrientes de aire, como los pulmones, de los que te retiras cuando comienzan los primeros fríos de septiembre. Y escaleras, multitud de escaleras que todavía no has averiguado si servían para bajar o para subir. No digo nada de los pasillos, porque en ellos, por lo general, hemos tallado minuciosamente nuestros primeros miedos a lo desconocido. Ellos representan, más que ninguna otra figura arquitectónica, la inestabilidad de lo real, pues los hay que por la noche se convierten en callejones que nunca tendremos el valor de atravesar.

Cada vez que hacemos una mudanza, nos juramos que será la última, pero no es cierto, siempre reincidimos. Y aunque procuramos comunicar a todo el mundo la nueva dirección, podemos jurar que habrá una carta, quizá la única que valía la pena, que se perderá. Por eso nos cambiamos también, para conservar la impresión de que tenemos algo que, aunque importante, es irrecuperable.

Juan José Millás

Proclama actual de una eternidad pesadísima.

Proclama actual de una eternidad pesadísima.

No hay conclusiones, pero sí grandes proclamaciones. El Congreso Teológico terminó ayer sin aprobar documento alguno. No lo habrá hasta que Benedicto XVI dé el plácet. Su sustituto al frente del ex Santo Oficio de la Inquisición, el cardenal Willian Joseph Levada, norteamericano, fue ayer tajante. El católico tiene "obligación en conciencia" de no seguir las leyes que Roma considere inmorales. Se refería a España, un país donde, según el portavoz de los obispos, se ha deshecho "jurídicamente el matrimonio" y quienes dicen que éste lo es entre hombre y mujer "están al margen de la ley". "El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando son contrarias a las exigencias del orden moral o a las enseñanzas del Evangelio", dijo el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Al frente del antiguo Santo Oficio de la Inquisición desde hace un año, Levada apeló al Catecismo de la Iglesia Católica para reiterar las execraciones contra las leyes que reconocen "los matrimonios homosexuales o los polígamos". También respaldó la propuesta reiterada estos meses por el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio Cañizares. "Las leyes humanas y las decisiones judiciales que no respeten la enseñanza fundamental inmutable son contrarias a la ley de Dios, por lo que "deben ser consideradas injustas", dijo.

La ofensiva de los obispos españoles contra la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo ha centrado buena parte los discursos y las declaraciones privadas en este V Encuentro Mundial de las Familias. La tesis es que esa legalización pone en riesgo a la familia. En realidad, la Iglesia católica nunca aceptó otra autoridad que la suya en la organización de la convivencia entre parejas. En el caso de España, hay un precedente clamoroso. Cuando en 1870 las Cortes legalizaron el matrimonio civil, la Iglesia romana combatió al Gobierno de entonces con gran saña. "La ley de la mancebía", argumentaron los 41 prelados españoles, reunidos en Roma por el papa Pío IX para el Concilio Vaticano I. "El matrimonio civil no será jamás otra cosa que un inmoral concubinato o un escandaloso incesto", dijeron en una pastoral.

 

También el cardenal Levada opina que es "el mismo Dios el autor del matrimonio". La desobediencia a las leyes civiles "cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta convivencia" la justifica en "la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política". "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres". Uno de los "grandes desafíos" a las que se enfrenta la Iglesia católica, en su opinión, es el "intento en sociedades secularizadas de cambiar las leyes que durante siglos han reconocido el plan de Dios para el matrimonio y la familia como se presenta en la Creación".

 

El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, fue aún más radical. "El Código Civil español ha tachado la palabra hombre y mujer, padre o madre. Ser esposa o esposo está fuera de la ley hoy en España. Todos los padres y madres no tienen derecho a ser llamados esposa y esposa", dijo ante el Congreso de los Hijos que se ha celebrado en los últimos días dentro del V Encuentro Mundial de las Familias.

 

Según el portavoz episcopal, el Gobierno de Rodríguez Zapatero "ha legislado para un grupo minoritario que ha conseguido que el matrimonio no sea considerado legal para el resto de los ciudadanos". "El matrimonio se ha deshecho jurídicamente. Este tipo de leyes sectarias no favorecen la libertad verdadera ni la religiosa", sentenció.

 

Legionarios de Cristo
El congreso teológico vivió ayer un momento emotivo cuando intervino el cardenal de Cracovia, Stanislaw Dzwisz, secretario del anterior Papa y hoy su sucesor en la sede polaca. Fue recibido con una ovación e interrumpido su discurso con aplausos varias veces.

 

También tuvo una cierta emotividad la presencia en el congreso teológico del nuevo máximo responsable de los Legionarios de Cristo y del Movimiento Regnum Christi, el sacerdote Álvaro Corcuera. El fundador de los legionarios, el mexicano Marcial Maciel, ha sido retirado apresuradamente por Roma por acusaciones de pederastia, pero su organización sigue siendo, con el Camino Catecumenal del español Kiko Argüello (los kikos), uno de los movimientos con más seguidores y, por tanto, muy mimado por muchos prelados. La presencia de Corcuera en este congreso, como ponente y arropado por cardenales, manda el mensaje de que el golpe a Maciel -un protegido del anterior papa Juan Pablo II-, por muy duro que sea, no tiene por qué afectar al conjunto de la organización.

 


 

9 de Julio de 2006

9 de Julio de 2006

Dodo Club

Bar-restaurante de pladur, bambú y acero con luces móviles que imitan tanto el alba como el ocaso. Amanece con desayunos a dos euros: un pincho, como las fantasías de pluma de cisne con langostino, y un café, entre 18 variedades. Al mediodía se convierte en comedor con menús de 12 y 18 euros. El de degustación vale 38 euros e incluye bacalao al ajo tostado y gorrín confitado a 60º centígrados. Ya de tarde se transforma en taberna con acceso a Internet gratis por conexión wi-fi, y por la noche ofrece un cenador oriental de cocina vista más lounge-bar con sesiones diarias de dj's. "Ambiente hipnótico y magnético", se ofrece en su tarjeta.

 "Orgasmo", en su lista de cócteles.

- San Roque, 7. Información: 948 19 89 89; www.dodoclubs.com.

8 de Julio de 2006

8 de Julio de 2006

Esta noche he soñado con Robert Crumb y la película de Zwigoff. 

El genial Robert Crumb comentó a Zwigoff: “Cuando terminé, tuve que irme a caminar por el bosque, sólo para aclarar mi cabeza. Me quité mi sombrero favorito, ese sombrero que he llevado durante 25 años, ¿sabes? y lo tiré por el barranco. Ya no quiero ser R. Crumb"


"Crumb" de Terry Zwigoff [1994] · 1:59' · VOSE x mad
Ficha Técnica
Dirección: Terry Zwigoff
Producción: David Lynch, Lynn O’Donnell, Terry Zwigoff
Montaje: Victor Livingston
Dirección de fotografía: Maryse Alberti
Intérpretes: Robert Crumb y familia [su esposa,su hermano mayor,su hermano menor, el editor de Zap Comix, su primera esposa] y muchos más.

CARTEL ANUNCIADOR DE LA PRIMERA FERIA DEL TORO DE PAMPLONA, ANDRÉS MARTÍNEZ DE LEÓN, 1959

CARTEL ANUNCIADOR DE LA PRIMERA FERIA DEL TORO DE PAMPLONA, ANDRÉS MARTÍNEZ DE LEÓN, 1959

Javier Azanza López
Ignacio J. Urricelqui Pacho
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Desde la década de 1920, la Casa de Misericordia viene gestionando las corridas de toros celebradas en Pamplona durante las fiestas de San Fermín. En 1959, y ante las dificultades surgidas a la hora de cuadrar presupuestos, dadas las exigencias de las figuras del toreo al negociar sus contratos, Sebastián San Martín, miembro de la Junta de la centenaria institución benéfica, decidió dar un giro radical y transformar el ciclo taurino de los Sanfermines. Esta decisión estuvo motivada por el deseo de otorgar el protagonismo de la feria no a los toreros, sino a las ganaderías más importantes del país, y que fueran ellas las que ofrecieran toros con peso y trapío, como reto para los toreros que quisieran enfrentarse y triunfar con ellos. Nacía así la primera edición de la Feria del Toro de Pamplona, la feria torista por excelencia de España, que ha permanecido activa desde entonces.
Desde el primer momento, la Comisión Taurina comprendió la necesidad de elaborar un cartel anunciador que sirviera para dar a conocer la Feria. Así, en sesión de 14 de abril de 1959, se decidía encomendar la elaboración de la escena de dicho cartel al artista sevillano Andrés Martínez de León, “gran pintor taurino”, eligiéndose para la edición de los carteles la empresa de artes gráficas Heraclio Fournier, de Vitoria.
Andrés Martínez de León nació en la localidad sevillana de Coria del Río en 1895. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla en la que ingresó en 1909, y comenzó dibujando en el periódico El Noticiero Sevillano. En 1931 fijó su residencia en Madrid, donde colaboró con sus ilustraciones en diversos periódicos y revistas como El Sol, La Voz, La Esfera y Blanco y Negro. Durante la Guerra Civil creó el personaje del “Miliciano Oselito”, que gozó de una enorme popularidad. Debido a sus simpatías hacia la República, el régimen de Franco lo condenó a muerte, pena que en 1941 le sería permutada por una condena de treinta años de prisión. En la cárcel siguió pintando para mantener a su familia y, gracias al popular fotógrafo Serrano, pudo vender en Sevilla sus dibujos. En la Navidad de 1945 salía de prisión gracias al indulto que se le concedió.
Recuperada su libertad, comenzó a colaborar con El España, de Tánger, y comenzó entonces a emprender de forma más decidida sus trabajos al óleo. Como pintor, Andrés Martínez de León se especializó en escenas costumbristas y fundamentalmente en temas taurinos que trató con singular maestría, incorporándose al grupo de seguidores de la escuela creada por Roberto Domingo, del que forman también parte Antonio Casero y Ángel González Marcos. Celebró numerosas exposiciones en Sevilla y en Madrid, así como en distintas ciudades como Argentina, México y Colombia. También desarrolló una importante labor como ilustrador de publicaciones relacionadas con la tauromaquia, entre las que destacan las ilustraciones realizadas para el libro Juan Belmonte, matador de toros. Su vida y hazañas, escrito por Manuel Chaves Nogales. Hizo igualmente su incursión en el terreno del cartelismo y en el mundo del diseño publicitario, en el que conviene señalar la serie de escenas sobre la lidia y suertes de la tauromaquia que sirvieron para decorar las cajas de cerillas de Fosforera Española, así como una baraja de Heraclio Fournier, empresa vitoriana que guarda la colección de los cartones originales del artista; igualmente, deben mencionarse los diseños de etiquetas para diversas firmas de licores.
La obra de este artista se muestra extensísima en todo lo relacionado con la lidia. Cualquier lance acontecido en el ruedo, hasta los incidentes más menudos han sido recogidos por él. Su pintura se puede considerar heredera del impresionismo, técnica especialmente adaptable a la luminosidad y movimiento de lo taurino, que se exagera a base de grandes trazos y sueltos estoques de materia que dinamizan la escena pese al empleo de un empaste grueso que en ocasiones parece aplicado con espátula; la mancha sin contorno definido, la línea discontinua y entrecortada del dibujo, y los rebrillos del color, empleado casi siempre en una gama cálida que sugiere un sol nítido a veces contrastado con los morados y azules fríos de la sombra, persiguen ese mismo afán de movilidad general de la escena. El resultado es un conjunto de obras sin límite en los matices vibrantes de luz y color y en la captación del movimiento de las faenas en el ruedo, cargadas de una significación emocional de dinamismo y alegría festiva; más que una visión realista de la fiesta, es la visión que el público quiere ver en ella. El protagonista de la misma es el toro con su bravura, poderío y belleza, un toro de extraordinario trapío que se ajusta a las características morfológicas ideales del toro bravo con cabeza bien proporcionada, buena cornamenta, cuello corto, señalado morrillo, gran desarrollo del tercio anterior o profundidad del pecho y extremidades cortas.


Cartel de la Primera Feria del Toro de Pamplona, Andrés Martínez de León, 1959


A estas premisas se acomoda el cartel de la Feria del Toro, encargado por la Comisión Taurina de la Casa de Misericordia de Pamplona en 1959 para anunciar la primera edición de la misma. En la escena, el toro aparece en movimiento en un ruedo resplandeciente por la luz del sol; el animal se convierte en protagonista absoluto de la composición, en la que no tienen cabida otros elementos de la fiesta como los tendidos o el público. Un toro jabonero capirote, bien armado de pitones, acaba de efectuar una salida de bravo y derrota ante las tablas del burladero tras el que acude a refugiarse el que parece un subalterno, a juzgar por la banda de plata de su vestimenta; en su precipitada huida ha lanzado el capote al ruedo, en tanto que el astado destroza con violencia el burladero y lanza la madera por los aires. Es el toro pletórico de energía y vitalidad que se convierte en metáfora de la recién estrenada Feria pamplonesa. El cartel elaborado a partir del óleo original y que fue editado por la casa vitoriana de Heraclio Fournier, se limita a incorporar una faldilla en la que aparecen los nombres y hierros de las ganaderías de la primera Feria del Toro de Pamplona.
Finalmente dos de las ganaderías anunciadas, las de Carlos Núñez y Benítez Cubero, no tomaron parte en la Feria, siendo sustituidas por las de Álvaro Domecq y Hermanos Peralta. Curiosamente, Álvaro Domecq recibió el premio al toro más bravo; el galardón concedido no fue otro que el lienzo original presentado por Martínez de León y que sirvió para la elaboración del cartel. Dicha práctica –conceder el lienzo original como premio al toro más bravo de la Feria-, se mantendría hasta 1967, año en el que la Comisión Taurina decidió quedarse con los ejemplares originales con el fin de formar una pinacoteca. Surgía así una de las colecciones de pintura taurina más importantes de España.

Juan José Millás

La pasión por la sinopsis

El sueño del hombre es tener concentrado mucho poder en un espacio muy reducido. La caja fuerte responde a ese ideal, lo mismo que el mando a distancia. En la primera, por pequeña que sea, cabe un diamante con sus dólares; con el segundo, puede uno viajar de una película de vaqueros a otra de ciencia?ficción sin abandonar el sofá. Hay un cuento de Borges, El Aleph, donde se habla de un punto en el que sucede de forma simultánea todo lo que en la realidad se nos muestra sucesivamente. Y en los bancos tienen una habitación con las paredes llenas de monitores para contemplar al mismo tiempo la actividad de cada una de las dependencias del edificio entero. La más alta expresión de esa forma de poder es el botón nuclear, con el que te puedes cargar medio planeta utilizando un dedo. Tenemos tendencia, en fin, a la sinopsis.
Acabo de leer un artículo sobre el poder curativo de las plantas de los pies. Según su autor, en ese breve espacio corporal está contenido todo el organismo, con sus vísceras y sus vesículas, sus bacinetes y sus fosas. De manera que si tienes problemas con el bazo, pongamos por ejemplo, basta manipular la zona del pie correspondiente a ese órgano para acabar con el dolor. Visto así, el pie se convierte en una especie de mando a distancia a través del cual se podría activar cualquier órgano, desde los pulmones al riñón, o desde los intestinos al páncreas, sin más esfuerzo que el de ejercer una presión sobre la zona que corresponda. Bueno.
Todo esto tiene mucho que ver con el pensamiento mágico, desde luego, al que son tan dados los pueblos primitivos y los niños. Todavía hay mucha gente convencida de que la nuez es buena para el cerebro porque se parece a él, y los dátiles excelentes para los dedos de los pies por la misma razón. Excuso referirme a las frutas de aspecto indecente o impúdico, que son muy numerosas, y pregunto a quien corresponda a qué zona del cuerpo podría representar el hesperidio, que se divide en gajos, como la angustia (y la naranja). Todo esto es muy bonito, en fin, muy literario; la pena es que sea mentira, como la quiromancia; otro sueño según el cual la existencia de un hombre cabe en la palma de la mano. A mí me la han leído muchas veces porque me gusta observar el ejercicio de concentración de la bruja, pero sé que jamás hablan de mí, sino de otros cuyas biografías voy anotando con escepticismo en mi diario para calcular cuántos puede llegar a ser uno al final de su vida.
En fin, que la tendencia a la sinopsis, al esquema, al resumen, está bien para algunas cosas, pero resulta fatal cuando devine en una forma de pensamiento. Y ahora la gente razona mucho así. Personalmente, me hace gracia, excepto cuando se trata de mi salud. No soporto a los médicos que presumen de observar el funcionamiento de todo el cuerpo a través del iris de los ojos, ni a los curanderos que les basta con olfatearme las plantas de los pies. Me gustan los rayos X y las resonancias magnéticas porque no tienen nada de mágico. Y es que yo, doctor, a diferencia de otros, quiero curarme. Dígame la verdad, ¿tengo algo grave?

Sylvia Plath

Sylvia  Plath

LÍMITE 
(El último poema que escribe)

La mujer alcanzó la perfección. 
Su cuerpo muerto muestra la sonrisa de realización, 
la apariencia de una necesidad griega 
fluye por los pergaminos de su toga, 
sus pies desnudos parecen decir, 
hasta aquí hemos llegado, se acabó. 
Los niños muertos, ovillados, blancas serpientes, 
uno a cada pequeña jarra de leche ahora vacía. 
Ella los ha plegado de nuevo hacia su cuerpo; 
así los pétalos de una rosa cerrada, 
cuando el jardín se envara 
y los olores sangran de las dulces gargantas 
profundas de la flor de la noche. 
La luna no tiene por qué entristecerse, 
mirando con fijeza desde su capucha de hueso. 
Está acostumbrada a este tipo de cosas. 
Sus negros crepitan y se arrastran. 

Cántico, Cernuda, el silencio y la gloria

EL MAGISTERIO DE UN POETA
J.R.M.

BABELIA - 01-07-2006

EN 1946, Pablo García Baena publicaba su primer libro, Rumor oculto. Un año más tarde aparecía en Córdoba el primer número de Cántico, una revista que tomaba su nombre de un grupo de poetas entre los que se contaban Juan Bernier, Ricardo Molina, Julio Aumente y el propio García Baena. Pionera y a contracorriente, aquella revista dedicó en 1955 un número de homenaje a Luis Cernuda que entonces rompió, por primera vez, el silencio que existía en España en torno al poeta sevillano, exiliado en México, y que hoy aparece como un hito en las historias de la literatura. Inhóspita para casi todos, la posguerra lo fue especialmente para los poetas de Cántico. Pocos entendieron su esteticismo vitalista en un tiempo marcado por la poesía social. "Éramos muy jóvenes y bastante ingenuos", recuerda García Baena. "Tuvimos el apoyo de los tres grandes del 27 que quedaron en España: Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso y Gerardo Diego. Creíamos que se estaba haciendo algo importante. Después vimos que no. Nos dimos cuenta de que había una intención de dejarnos a un lado. Aquello nos desilusionó. Fuimos abandonando". La desilusión llevó a los poetas por otros caminos. Molina se volcó en el flamenco, Bernier se dedicó a la arqueología y García Baena abrió en Torremolinos una tienda de antigüedades. La travesía del desierto terminó en los años setenta, con la aparición de una generación que reivindicó el culturalismo de Cántico: los novísimos. Gimferrer se declaró poco menos que discípulo suyo, Guillermo Carnero publicó un libro que iluminó de nuevo la obra del grupo cordobés y Luis Antonio de Villena se convirtió en el principal estudioso de la obra de García Baena. Suyo era el prólogo de la Poesía completa publicada por Visor y suyo es el de la antología que acaba de aparecer: El nocturno azahar y la melancolía (Renacimiento). El reconocimiento de los jóvenes devolvió a la escritura a los poetas de Cántico. "Se lo debemos a los novísimos. Si ellos se alimentan de nosotros, nosotros tomamos de ellos ese nuevo espíritu de vida. Vimos que no todo había sido inútil. Sí, habían pasado diez, quince años, veinte, pero al menos la semilla había servido para algo. Nos ayudó mucho. Casi todos volvimos a publicar", apunta García Baena, que desde 1978 ha publicado Antes que el tiempo acabe, Fieles guirnaldas fugitivas (reeditado ahora por la Universidad Popular José Hierro de San Sebastián de los Reyes) y el reciente Los campos Elíseos. Tiempo de reconocimientos. En 1984, el poeta cordobés recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Es cierto que corrían los años en los que la fundación asturiana todavía no había empezado a premiarse a sí misma en la figura de los astros de la galaxia literaria internacional, pero también es cierto que aquel premio certificó la importancia de Pablo García Baena como lo que es: un clásico vivo de la poesía española.



 

Carson McCullers

Carson McCullers

LA BALADA DEL CAFE TRISTE (extracto)
 

       " Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro todo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo. Y hay que añadir que este amante no tiene que ser necesariamente un joven que esté ahorrando para comprar un anillo de boda: este amante puede ser hombre, mujer, niño; en efecto, cualquier criatura humana sobre esta tierra. Pues bien, el amado también puede pertenecer a cualquier categoría. La persona más estrafalaria puede ser un estímulo para el amor. Un hombre puede ser un bisabuelo chocho y seguir amando a una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw dos décadas atrás. Un predicador puede amar a una mujer de la vida. El amado puede ser traicionero, astuto o tener malas costumbres. Sí, y el amante puede verlo tan claramente como los demás, pero sin que ello afecte en absoluto la evolución de su amor. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor turbulento, extravagante y hermoso como los lirios venenosos de la ciénaga. Un buen hombre puede ser el estímulo para un amor violento y degradado, y un loco tartamudo puede despertar en el alma de alguien un cariño tierno y sencillo. Por lo tanto, el valor y la calidad del amor están determinados únicamente por el propio amante. Por este motivo, la mayoría de nosotros preferimos amar que ser amados. Casi todo el mundo quiere ser el amante. Y la verdad a secas es que de un modo profundamente secreto, la condición de ser amado es, para muchos, intolerable. El amado teme y odia al amante, y con toda la razón. Pues el amante está tratando continuamente de desnudar al amado. El amante implora cualquier posible relación con el amado, incluso si esta experiencia sólo puede causarle dolor.

Marina Tsvietáieva

Marina Tsvietáieva

La galaxia Tsvietáieva

En agosto del 41, Marina Tsvietáieva se ahorcó, dicen que con la cuerda que había utilizado para su maleta del exilio. "Cómo no ahorcarse —diría años más tarde Berberova— cuando la adorada Alemania bombardea tu querido Moscú, los viejos amigos, asustados, se apartan de ti, los periódicos te acusan y no hay nada que comer".


Después de la Segunda Guerra Mundial, Nabokov rectificó sus prejuicios sobre la difícil Tsvietáieva ("leerla sólo causa estupor y dolor de cabeza"), pero se negó a encabezar su rehabilitación, que no ha llegado del todo hasta hace unos días cuando se ha publicado en Rusia su obra completa, un hecho que era bien difícil de imaginar en febrero del 41 cuando ella se despidió de la poesía con estos versos: "Es hora de dejar el cárabe,/ es hora de cambiar el léxico,/ es hora de apagar la lámpara/ encima de la puerta..."


El "espíritu prisionero" de Tsvietáieva ha encontrado su segundo hogar literario en España, y a ello no ha sido precisamente ajeno el espíritu entusiasta de Selma Ancira, mexicana residente en Barcelona desde hace años, responsable en grado máximo de que la escritora rusa cuente con un gran número de traducciones al castellano.


"Como a vinos excelsos a mis versos,/ también les llegará su hora", había escrito Tsvietáieva en 1913. Y acertó, aunque es muy probable que no hubiera llegado a imaginar hasta qué punto iba a llegarles la hora a sus versos en un país como España. Lo cierto es que Selma Ancira, gran experta en su obra y traductora del ruso, hace tiempo que puso en marcha su batalla de amor y de campo de pluma por la escritora y ha terminado logrando el milagro. Todo comenzó hacia 1984 cuando Siglo XXI publicó Cartas del verano de 1926, libro al que seguirían, tras una implacable labor en Barcelona de proselitismo por parte de Ancira ante el editor Herralde, El poeta y su tiempo y El diablo (Anagrama, 1990 y 1991). Otras editoriales, atrapadas en la amorosa red fanática de Ancira, continuaron la labor, y así en años sucesivos fueron apareciendo Carta a la amazona, Indicios terrestres, Poemas escogidos, 100 poemas, hasta desembocar en ese magnífico volumen, Un espíritu prisionero (Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores), que acaba de aparecer en Barcelona y que ha desatado un vendaval de elogios por parte de la —tan poco propicia a los grandes abismos poéticos del siglo— crítica de los suplementos literarios españoles. Y así, por ejemplo, Víctor Andresco, en las páginas culturales de ABC, hablaba el otro día de grandísimo acontecimiento literario al referirse a la aparición de Un espíritu prisionero, que cuenta con una traducción y notas de Selma Ancira, un prólogo algo más que lúcido de Irma Kúdrova y un epílogo de Anna María Moix, donde la escritora catalana dice que, en contra de lo que pensaban Berberova y otros muchos, Tsvietáieva acertó al empeñarse en vivir en el ámbito de lo poético, que era el único afín a su naturaleza, el único que no le era extraño y que le proporcionó la posibilidad de desarrollar su extraordinario talento. Dicho de otro modo: el mundo de la palabra se sometió al poderío de la poeta Tsvietáieva mientras que el mundo real la aniquiló.


Un espíritu prisionero recoge fragmentos del diario de la escritora correspondientes a 1918 y 1919, relatos como "El novio" (1933), "El chino" (1934) o "Tu muerte" (1917), una selección de poemas, y el fascinante texto que da título al volumen y en el que la escritora reconstruye la vida literaria de los años veinte y treinta dentro y fuera de Rusia.


 No es nada fácil trasladar a Tsvietáieva al castellano. De la traducción de Ancira de Un espíritu prisionero se ha dicho que estamos ante una "fluida versión con la que el lector español puede acercarse con gozosa simetría a la pulsión, tan original y difícil de imitar, de la escritora". Tsvietáieva contaba con unos lectores que supieran disponer de un "oído puro", es decir, con unos lectores que supieran ver que lo importante no era ni el poema ni el tema, sino la "entonación". Y ésta sólo se consigue mediante una saturación y expansión lingüística y la ruptura de las normas sintácticas de la prosa capaces de traer el eco de las emociones y los sentimientos fundacionales, "el movimiento del lenguaje en reinos pregenéricos (escribió Brodsky, a propósito de la autora de El diablo), es decir, en las esferas de las que surgió".


Todo eso ha sido bien trasladado a las versiones españolas de la gran escritora rusa, y en parte es uno de los secretos de que una autora tan apasionante como difícil empiece a contar con entusiastas seguidores de una prosa y una poesía dotadas de una extraña musicalidad que jamás hasta que fue escrita por Tsvietáieva se había oído en Rusia, lo que hizo que en un primer momento se la comparara con Stravinski, algo que puede seguir haciéndose ahora en español al tiempo que gozamos de ese maravilloso dolor de cabeza del que (aunque en otro sentido) hablaba Nabokov y que sin duda nos proporciona su conmovedor arte, heredero de Pushkin y Gogol, pero también de Hölderlin y de Rilke y de la más primitiva de todas las músicas del mundo: la entonación, el sonido original.

Enrique Vila Matas

29 de Junio de 2006

29 de Junio de 2006

En su momento hizo lo que todo el mundo: librarse de la mili. Lo consiguió gracias a todo tipo de trucos y certificados. Lo normal. Luego, pasados los años, ya mayorcito, cerca de la carretera de La Coruña, se llenó de patriotismo, se comió todas las españas que se encontraba a su paso y nos mostró el camino del perfecto ciudadano ibérico. "No le dejen la educación a un comunista como Llamazares".

Cada vez que le escuchaba, llegaba a la conclusión que no era español. Ni él ni yo. 

Ahora le han cogido con el carrito de los helados.

Resulta que con una mano aconsejaba al Estado y con la otra cobraba del magnate de los tabloides ingleses. Así durante 20 meses, diez mil euros al mes, hasta completar la cifra redonda de 200.000 euros. Y todo por mediación de una sociedad familiar, Famaztella, SL , para pagar maneos impuestos, para ocultar el DNI del legítimo cobrador, para ignorar el registro de declaraciones de altos cargos, para seguir cobrando. Y mucho.

¿Tiene algo más que declarar, Mr Famaztella?

Mr Famaztella ha compaginado durante 20 meses su sueldo de Consejero privado, 120.000 euros/año, con su sueldo de Consejero público, 72.000 auros/año. Sumemos a todo ello  la asignación como expresidente y, ¡sorpresa!, el 80% del sueldo que tenía de presidente mientras transcurre el plazo legal de incompatibilidades. Añadan, como quien no quiere la cosa, un adelanto de 600.000 euros sobre derechos de autor de Editorial Planeta por esos estupendos libros donde nos cuenta lo grande que era cuando el mundo era pequeño. Y las memorables conferencias, cursos, charlas y sonrisas que por el planeta reparte a golpe de talonario.

Un pastón.

Lo peor es que ha mentido ocultando información. Él, que nunca nos ha mentido a los ciudadanos, ha ocultado esos 120.000 euritos de nada para la hipoteca del chalecito recien comprado.

Desde hoy ya, Mr Famaztella.

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Afortunadamente todos sabemos que Aznar no negoció con ETA, con quien jamás se reunió.

Tampoco conversó con Otegi, aunque coincidieran en Burgos, poco antes de ir de vacaciones a Suiza con la familia y parte del gabinete del Presidente. Fue pura casualidad geográfica.

Mucho menos trató el tema de los presos, impidiendo que se acercaran a la casa del aita, como hubieran querido , esos cientos de asesinos que luego aparecieron en otras cárceles como por arte de magia.

Aznar fue firme aquel 1998, negándose incluso a llamar MLNV a los criminales. La prensa del momento, como El Mundo o ABC, tampoco consideró aquello con mucha elegría y resistieron a los malditos separatistas.

ABC sólo tituló todas las informaciones de la tregua como "el proceso de paz" para despistar a los socialistas y El Mundo jamás consideró en ninguna editorial propia que era una gran oportunidad para que Aznar pasara a la Historia y cerrara definitivamente la transición, como algunos desalmados han querido informar.

Menos mal que sabemos que el PP nunca lo haría si volviera al poder.


Siempre nos quedará el PP y nuestro maldito alzheimer.

A ***betelgeuse*** , responsable de todos los gatos y gatas del mundo.

A ***betelgeuse*** , responsable de todos los gatos y gatas del mundo.

La gata parió seis crías. Una sucumbió de inmediato bajo las ruedas de un todoterreno, pero las otras cinco viven. Dos son negras, dos de color champagne, y de las dos blancas queda una. Parece imposible que semejante amasijo de vida haya salido del cuerpecillo esquelético de esta gata a cuyo lado un Giacometti parece un Gordillo. Estaba en los huesos, descarnada, exhausta, demacrada, toda ojos y en esos ojos sólo había muerte.

En anteriores ocasiones, los labriegos en cuya casa suele parir la libraban de tres o cuatro crías, pero esta vez hay obras en la casona, van a construir un turismo rural, y la gata se ha venido a parir a mi choza, que está medio abandonada desde hace bastantes meses y nadie puede molestarla.

Tiene a las crías escondidas en un amasijo de tallos espinosos, el laberinto de una buganvilla salvaje que ha crecido sin cuidados ni podas hasta sobrar por encima del recinto. En cuanto entré en el patio con mis bolsas, saltó del murete y se abalanzó sobre mí maullando con desesperación, como diciendo: “¡Mira lo que me está haciendo la naturaleza! ¡Haz el favor de tomar cartas en el asunto!”. Me conoce de años anteriores y siempre que ha tenido problemas le he echado una mano, así que me fui con el coche a todo trapo hasta la gasolinera en busca de latas para felinos.

Tres días más tarde tengo a los seis gatos en el patio, los pequeños destrozando con furiosa energía cuanto se mueve, en especial unas alegrías que no les gustan nada; la madre se los mira con filosófica superioridad, meditando sobre la inconsciencia de la infancia. De momento se han salvado, pero en cuanto me vaya sólo podrá sobrevivir uno de ellos, quizás dos. Y yo sé cuáles son. Este siniestro privilegio, me incomoda.

Desde que les puse el primer pocillo de barro lleno de carne desmenuzada, la madre comió vorazmente, pero los niños se mantuvieron en su refugio, aterrados por mi presencia. Sólo uno de los de color champagne se lanzó sobre su madre gruñendo como una fiera y la apartó del pocillo amenazándola con sus garras diminutas, parecían dibujos animados. La madre obedeció dócilmente y desde cierta distancia, con ojos adormilados, observó cómo daba cuenta de toda la comida hasta salir dando tumbos como un borracho.

Aunque es ella la que necesita urgentemente la comida porque está dando de mamar a la camada, ni aún poniendo en juego toda su fuerza podría apartar a este gatuco de la comida. Una mano invisible sacrifica su vida y la de los cinco hermanos para que sobreviva el más valiente, el más decidido, el más audaz, el mejor preparado, el ejemplo.

Cuando Nietzsche se refiere a los derechos de los fuertes contra la tiranía de los débiles, hay que entender “fuerte” en este sentido. El gato que se impone a su madre y a sus hermanos no es más fuerte físicamente. La madre podría matarlo de una dentellada. Sus cuatro hermanos lo liquidarían en segundos. Su fortaleza no es simple e inmediata, sino compleja y formal. El gato que sobrevivirá es fuerte porque demuestra ser fuerte aunque carezca de fuerza física. En la guerra a eso se le llama valor o coraje. Es la representación de la fuerza lo que hace al fuerte. El fuerte es el representante de la fuerza. Su apoderado.

Por eso la versión fascista de Nietzsche es un error colosal que sólo podía cometer su hermana, aquella insensata casada con un majadero. Nadie como él sabía hasta qué punto los derechos de los fuertes son por completo ajenos al ejercicio de la fuerza fáctica. Si encarnan la fuerza es por delegación de los demás, de aquellos que les dejan libre el lugar de la fortaleza por admiración ante su juego.

Las gentes se apiñan para ver al equilibrista atravesar un abismo caminando sobre un cable. Para Rilke, esa es la representación misma de la fuerza. El más fuerte es sencillamente el mejor bailarín. Aquel en quien es imposible distinguir al danzarín de la danza. El ejemplo viviente.

De hecho, uno de los dos negros ya ha entendido la lección y ahora que les pongo dos pocillos se ha quedado con el segundo y aparta a todo el mundo con gruñidos y zarpazos muy bien imitados.

Voy a probar con tres pocillos. A la madre le pongo aparte.

(Félix de Azúa.- Blog)

28 de Junio de 2006

28 de Junio de 2006

( Ajax `70 : los últimos poetas del fútbol se reunieron aquí )

1.Heinz Stuy

2.Schilcher

3.Wim Suurbier

4.Velibor Vasovic

5.Ruud Krol

6.Arnie Mühren

7.Johan Neeskens

8.Swart

9.Gerry Mühren

11.Piet Keizer (Capitan)

12.Horst Blankenburg

13.Barry Hulshoff

14.Johan Cruyff

15.Arie Haan

16.Johnny Rep