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el mundo fragmentado

6 de noviembre de 2006

6 de noviembre de 2006

Este año se cumple el centenario del nacimiento de Ramón Rubial. Rubial fue presidente del PSOE. Representó, dentro del socialismo vasco y español, uno de los pilares de la honestidad por la lucha de las ideas del tipógrafo Pablo Iglesias, a quien conoció. Rubial era un prietista en la corte de los largocaballeristas. Supo unir la historia y la necesidad de modernizar un partido centenario.

Ramón Rubial Cavia era sobrino de don Ramón Cavia, capitán de barco y amigo de mis abuelos paternos Ana y Dámaso. Su condición de vasco, siempre sobrevalorada por mi abuela Ana y la familiaridad con don Ramón de mi abuelo Dámaso, socialista vasco él y prietistas ambos, llevó a mi abuela a invitarle a comer algunos domingos a su casa. Era la etapa en que Rubial estaba preso en El Puerto de Santa María y simultaneaba trabajos en el canal del bajo Guadalquivir, donde tantos represaliados murieron. Los carceleros les permitían comer fuera del *campo* siempre y cuando *alguien* se responsabilizara de su vuelta al trullo, como era el caso de mis abuelos.

Así conocí la historia de don Ramón y su sobrino desde muy joven. Cuando años después contemplé en la tele la cara de Rubial y su porte no pude evitar tener la sensación, que conservo, de estar ante alguien de mi familia.

Aquella época donde la honestidad era un valor reconocido.

1 comentario

Itaca -

Agradecida por devolverme mi tambien memoria histórica, aquellos tiempos, en los que efectivamente como bien dices la honestidad era un valor reconocido.